Apendicitis: síntomas que debes conocer

Valeria Sabater 27 enero, 2015
Para verificar si tu dolor se debe a una apendicitis o a simples gases, solo tienes que presionarte en la fosa iliaca derecha. Si el dolor desaparece, son gases

Son muchas las personas que son intervenidas de urgencia cuando presentan un caso de apendicitis, siendo así emergencias médicas de las que siempre merece conocer los síntomas previos para estar sobre alerta.

Pero… ¿Por qué sucede? Se debe básicamente a una inflamación del apéndice, ya sabes, esa zona en la cual se inicia el intestino grueso. Niños y adultos, a todos nos afecta por igual, de ahí que hoy deseemos invitarte a conocer los síntomas que nos dan pistas de que estamos sufriendo una apendicitis. Descúbrelos con nosotros.

Síntomas para reconocer una apendicitis

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1. El tipo de dolor

  • El dolor suele iniciarse en el ombligo, pero poco a poco, se sienten “reflejos” que se extienden hasta la parte inferior derecha del abdomen, un poquito más arriba de la cadera.
  • Cuando oprimimos en esta zona, el dolor es mucho más intenso, más agudo e insoportable.
  • Nuestro estómago está algo duro. Tenemos una extraña sensación de “plenitud”, no tenemos más que oprimir un poco nuestro abdomen y notaremos de inmediato una firmeza y dureza poco habitual. ¿A qué se debe entonces? A una inflamación intestinal, a ese apéndice quizá infectado que puede ocasionarnos graves problemas.
  • Es muy posible que, al andar, ese dolor en la altura de la cadera sea más incisivo y punzante. Recuerda que es siempre en el lado derecho.
  • El único instante en que notaremos alivio es al acostarnos. Cuando nos tumbamos esa molestia encuentra cierto descanso. Pero sólo es momentáneo.
  • Intenta toser. Si al hacerlo notas un gran dolor o quemazón en el abdomen, es síntoma claro de que tenemos una inflamación en esta zona del vientre: del apéndice.
  • Debes tener en cuenta que, si sientes estos síntomas, es muy probable que entre 12 y 24 horas después se vuelvan más agudos y necesitemos ser ingresados de urgencia. Sería adecuado que los tuvieras en cuenta ante todo por los niños. Ante cualquier síntoma que los más pequeños te evidencien, ponlo en conocimiento de tu médico.

2. Síntomas secundarios que acompañan al dolor abdominal

    • La fiebre. Es muy importante. En el momento que esa molestia en el lado derecho se acompañe de unas décimas de fiebre, acude de inmediato al médico.
    • Estreñimiento. Esta infección en el apéndice se traduce siempre en pequeñas alteraciones intestinales. Es muy frecuente pues sufrir períodos de estreñimiento, incluso es muy posible que al hacer “esfuerzo”, emerja de inmediato un dolor bastante fuerte.
    • Pérdida del apetito. Sentimos una sensación muy molesta de plenitud. Basta con comer muy poco para sentirnos llenos. Es habitual también que, a pesar de notar gases intestinales, seamos incapaces de expulsarlos. Lo cual viene a incrementar aún más esa sensación de “llenura”. Es muy molesto.
    • Los vómitos, el malestar general y el cansancio también suelen acompañar a los síntomas del apendicitis. Son indicios que pueden aparecer incluso pocos días antes de que el dolor se vuelva ya insoportable y debamos acudir de urgencia al médico. Vale la pena tenerlo en cuenta.

Pero… ¿Qué causa la apendicitis?

Chica apendicitis

  • Hiperplasia de folículos linfoides: el nombre es complicado, pero es fácil de entender. Se trata de algo muy similar a lo que ocurre con nuestras amígdalas en la faringe. Son elementos que tienen su importante función en el apéndice, pero cuando se inflaman, crecen y llegan a obstruirlo, lo que nos producen una infección y fiebre. Estos procesos de infección suelen sufrirse sobre todo entre los 8 y los 30 años, de ahí que sea más frecuente sufrir apendicitis en estas edades.
  • Residuos. En ocasiones, esta parte del intestino acaba acumulando demasiados residuos del proceso fecal. Se obstruye, enferma, se infecta… Como consecuencia, deja de originarse una buena irrigación del apéndice y se ocasiona una obstrucción. Ten en cuenta además, que sufrir de periodos de estreñimiento muy continuados nos pone en este mismo peligro. Poco a poco el intestino se vuelve perezoso, ocasionando inflamaciones, infecciones… y hemos de ir con cuidado, porque todo ello puede derivar en una peligrosa peritonitis.
  • Inflamaciones. Las paredes del apéndice están revestidas de unos pequeños elementos llamados folículos linfoides. Es, como te hemos señalado antes, algo muy parecido a las amígdalas. En ocasiones alguna enfermedad o elementos extraños ocasionan que las bacterias se adhieran a ellos y los infecten. Es algo muy común, ya que no tenemos más que recordar que en nuestro intestino disponemos de numerosas bacterias en ocasiones nocivas, que pueden muy bien ocasionar una infección y, en consecuencia, una apendicitis.

No pases por alto pues el hecho de que debes cuidar mucho tu alimentación. Con ello no queremos decir que podremos evitar el padecer una apendicitis, pero podemos prevenirla al menos en una alta probabilidad. Depurar bien tu organismo y evitar sufrir numerosos episodios de estreñimiento es algo siempre indispensable para nuestra salud en general.

Bebe líquidos, consume fibra, vegetales y fruta fresca, sin pasar por alto los excelentes beneficios de los alimentos probióticos. Alimentos como el kéfir, o el yogur griego disponen de propiedades muy adecuadas para aportarnos bacterias buenas capaces de protegernos. Otro recurso que no debes pasar por alto es consumir, por ejemplo cada mañana, un vaso de agua tibia con limón. Nos depura, nos libera de esas toxinas negativas y nos aporta excelentes vitaminas para empezar el día.

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