Aprende a nadar bajo el agua con estos sencillos consejos

Elena Martínez 9 julio, 2018
Para nadar bajo el agua es fundamental aprender a respirar adecuadamente, así como perder el miedo para evitar bloqueos en posibles momentos críticos.

Llega la época de vacaciones y muchos son los que eligen un destino con playa para descansar y relajarse. Sea en la playa o en la piscina debemos tener unas mínimas nociones sobre natación que garanticen nuestra seguridad a la vez que disfrutamos. En este artículo te enseñamos los mejores consejos para aprender a nadar bajo el agua.

Bucear es, sin duda, una actividad muy placentera y que todo el mundo debería experimentar alguna vez. La sensación de ingravidez y la belleza del fondo marino convierten esta actividad no solo en un deporte, sino en un verdadero disfrute para los sentidos.

Antes de nadar bajo el agua

Es importante antes de comenzar a nadar bajo el agua evitar los cambios bruscos de temperatura mojándonos poco a poco con el agua donde vamos a practicar. De esta forma eliminamos el peligro de sufrir un corte de digestión. Recordemos que después de comer la sangre se concentra en el proceso de la digestión. Si nos zambullimos sufrimos el golpe de agua fría y la sangre se redistribuye, lo cual deja incompleta la digestión.

También es muy importante siempre respetar cualquier indicación o señalización del lugar donde vamos a nadar, en especial si vamos con niños. En el caso de la playa, suele haber banderas o indicadores del riesgo del oleaje de ese momento.

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Aguantar la respiración

En primer lugar, para nadar bajo el agua debemos aprender a aguantar la respiración. Cuanto más tiempo seamos capaces contener el aire en los pulmones, más placentera será la experiencia y podremos movernos con más agilidad.

Los niños y las personas que tengan miedo a bucear pueden empezar a practicar en la bañera o en piscina no muy profundas. Podemos contar los segundos para comprobar cómo vamos aumentando la resistencia y la capacidad pulmonar. No obstante, siempre debemos hacerlo con sentido común y sin llegar al límite que pudiera comprometer nuestra seguridad.

Otra opción para empezar a disfrutar de las vistas del fondo marino mientras buceamos es el esnórquel. Este sencillo método, que consta de un tubo por el que respiramos por la boca, lleva cierto tiempo de adaptación. Debemos procurar siempre no sumergirnos demasiado para que no entre agua por la parte superior del tubo.

Perder el miedo

El miedo a nadar bajo el agua es un gran impedimento para disfrutar de la actividad. Debemos enfrentarnos al miedo a lo desconocido o a posibles traumas del pasado y, de forma gradual, ir sintiendo más seguridad en un medio tan diferente como el agua. Para ello existen cursos con monitores especializados que nos guiarán y ofrecerán mucha información para nuestro progreso.

Es muy importante en el buceo tener un autocontrol sobre nuestras emociones, fobias o ansiedades. Una situación de estrés o estado de pánico bajo el agua puede ser muy desagradable y peligroso para nuestra integridad. Debemos sabernos controlar y no perder la serenidad en un momento crítico o de incertidumbre.

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Como pez en el agua

Sentirse como pez en el agua a cierta profundidad es una sensación casi mística. Se combina la sensación de ligereza que podemos sentir bajo el agua, en la cual nuestro peso desaparece, con la posibilidad de movimientos en todas las direcciones. Además, nadar es uno de los deportes más completos, ya que trabaja toda la musculatura del cuerpo.

¿Cómo lo hacemos?

  • Para empezar, inspira a fondo y sumérgete por primera vez bajo el agua con confianza en ti mismo.
  • Da un par de brazadas para bajar y deja que tu cuerpo se deslice entre el agua.
  • Si te cuesta, imagínate una sirena que con el movimiento del abdomen y la cola avanza sin dificultad.
  • Cuando notes que se te acaba el aire, toma impulso hacia arriba, toma aire, y vuelve a sumergirte.
  • Puedes mantener los pies juntos como si fueran una cola o bien abrir y cerrar las piernas para nadar. Busca tu propio estilo.

Una vez que empieces con tus primeras inmersiones para nadar bajo el agua puedes plantearte ir un poco más allá. Hay cursos titulados con profesionales para poder practicar submarinismo a diferentes profundidades. Sin duda, es una de las experiencias más maravillosas que el mar ofrece, ya que podrás conocer el fondo marino de primera mano.

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