Aprende a usar el bicarbonato de sodio para tratar los hongos en las uñas

Gracias a las propiedades de sus sustancias activas el bicarbonato es un gran remedio para acabar con los hongos que afectan a las uñas tanto a nivel externo como interno

Los hongos en las uñas, conocidos en términos médicos como onicomicosis, son una infección causada por hongos del tipo dermatofitos, los cuales se proliferan con facilidad tanto en las manos como en los pies.

Dado que estas zonas están en continuo contacto con el calor y la humedad, los microorganismos se mantienen en las condiciones óptimas para su reproducción y pueden atacar sin problemas.

Como consecuencia, las uñas desarrollan alteraciones visibles y antiestéticas, además de incómodos síntomas como el enrojecimiento, la picazón y la descamación de la piel de sus alrededores.

Por fortuna, existen ingredientes con efectos antimicóticos que pueden servir para controlar la infección sin necesidad de utilizar químicos agresivos.

Entre estos nos encontramos con el prodigioso bicarbonato de sodio, un producto natural cuyas aplicaciones domésticas y medicinales le han dado fama en todo el mundo.

A continuación, queremos contarte por qué es efectivo en estos casos y cómo aplicarlo de forma adecuada para obtener sus beneficios en poco tiempo.

Bicarbonato de sodio para tratar los hongos en las uñas

Como-eliminar-los-hongos-de-los-pies-con-bicarbonato-de-sodio

Antes de conocer el tratamiento con bicarbonato de sodio para combatir los hongos en las uñas, es importante aclarar que sus efectos no se consiguen de forma inmediata.

Si bien el producto comienza a combatir los hongos desde la primera aplicación, su eliminación total no se da de la noche a la mañana.

Por esta razón, es primordial ser constantes con su uso y seguir las recomendaciones necesarias para acabar de raíz el problema.

Además, recomendamos potenciar sus propiedades con el vinagre de sidra de manzana, un ingrediente antifúngico que también le aporta muchos beneficios a los pies.

Ambos productos son fáciles de conseguir y además, se pueden adquirir a precios bastante asequibles.

Ver también: Agua fría con hielo para los pies

Ingredientes

  • 6 tazas de agua (1,5 litros)
  • ½ taza de vinagre de manzana (125 ml)
  • 3 cucharadas de bicarbonato de sodio (30 g)

Instrucciones

  • Pon a calentar el agua a una temperatura soportable para los pies.
  • Agrégale la media taza de vinagre de sidra de manzana y vierte el líquido en un recipiente grande.
  • Sumerge los pies en el preparado y déjalos en remojo durante 15 o 20 minutos.
  • Pasado el tiempo aconsejado, seca bien las uñas y frótalas con una pasta de bicarbonato de sodio.
  • Deja que actúe otros 10 minutos y enjuaga.
  • Realiza suaves masajes circulares para exfoliar tanto la superficie de la uña como la piel de sus alrededores.
  • Repite este tratamiento cada noche, hasta mejorar el aspecto de las uñas afectadas.
  • De manera opcional puedes humedecer el bicarbonato con limón o agua oxigenada para potenciar su efecto antimicótico.

¿Por qué utilizar bicarbonato de sodio para tratar los hongos en las uñas?

bicarbonato

El bicarbonato de sodio es un polvo de color blanco que se ha utilizado a lo largo de la historia tanto en la gastronomía como en las tareas de limpieza del hogar.

Se valora por sus propiedades antisépticas, antifúngicas y alcalinas que sirven como complemento para tratar varios tipos de infecciones.

Sus aplicaciones tópicas son bien conocidas, sobre todo porque es útil como exfoliante natural y remedio contra varias alergias.

También disminuye las infecciones cutáneas y tiene sustancias activas que reducen la presencia de hongos tanto en la superficie como en el interior de las uñas.

Cabe destacar que también es un desodorante natural, ideal para neutralizar los malos olores y la sudoración excesiva de los pies.

Te recomendamos leer: ¿Por qué aparecen marcas blancas en las uñas?

¿Qué más debo tener en cuenta para combatir los hongos en las uñas?

evitar hongos en las uñas

Aunque este tratamiento con bicarbonato de sodio es muy útil para dar alivio a esta infección, no se deben ignorar otras recomendaciones importantes para conseguir los efectos deseados.

Por ejemplo, durante el tratamiento se deben evitar los ambientes húmedos y cerrados que puedan propiciar el desarrollo de los hongos.

Además, es conveniente utilizar un tipo de calzado abierto y ventilado, el cual impida la acumulación de sudor y bacterias.

También es importante secar bien los pies y las manos después de cada lavado, ya que los restos de agua favorecen el crecimiento de los hongos.

Lavar y desinfectar los utensilios de manicura y pedicura evitará que la infección se propague a las uñas no afectadas.

¿Te sigue aquejando esta condición? Si, a pesar de los tratamientos y consejos el hongo continúa creciendo, consulta al médico para conocer otras alternativas. Lo más importante es atenderlos a tiempo para que no se conviertan en un problema grave y de difícil solución.

 

 

  • Sandoval, N. J., Arenas, R., Giusiano, G., García, D., Chávez, L., & Zúniga, P. (2012). Diagnóstico y tratamiento de dermatofitosis. Revista Médica Hondureña.
  • Nuño, N., & Losada, D. P. (2005). Dermatofitosis o tiñas. Guías Clínicas.
  • Salas-Campos Ingrid, G.-M. N. T. C.-D. P. J. (2009). Onicomicosis por hongos fuliginosos. Acta Médica Costarricense.