Aprende a creer en ti después de fracasar

Brunilda Zuñiga · 15 diciembre, 2016
Fracasar y equivocarte no es malo. Te ayuda a conocerte mejor y a saber hasta dónde eres capaz de llegar. El fracaso no es un castigo, sino una enseñanza

Fracasar suele hacer que la confianza que tenemos en nosotros mismos se vea afectada y, en algunos casos, la destruye por completo.

Es normal. Los fracasos surgen cuando alguna decisión que tomamos con mucha confianza no surge como lo pensamos.

Sin embargo, ¿esto quiere decir que debamos dejar de creer en nosotros o pensar que nada nos va a salir bien en el futuro? Absolutamente, no.

Fracasar no es algo malo. No te imaginas cuantas personas exitosas han fracasado.

Si tu estás pasando por el duelo de un fracaso, sigue leyendo para que veas qué debes hacer para creer en ti nuevamente.

Entiende que el fracaso no es algo malo

Fracasar implica que intentaste algo nuevo, y eso es bueno. ¿Por qué? Eso demuestra que eres una persona que se arriesga, que reinventa y busca oportunidades nuevas.

Si te enfocas en tus fallas quiere decir que le estás dando fuerza al error en vez de a ti mismo.

Lo único que debes entender es que equivocarte sirve para aprender una lección que te valdrá más adelante.

Al cometer errores obtienes mayores conocimientos que de la victoria. Es irónico que mucha gente pase gran parte de su tiempo culpándose por las cosas que hizo mal.

Lo que no ven es que, además de que esto no tiene sentido, se está recriminando por algo que le puede dejar una gran enseñanza si lo permite.

No olvides leer: Los grandes errores de la personas dependientes

Aprende a ver lo que es el verdadero éxitoavanzar

Desde el momento en que nacemos nos indican qué está bien y qué mal, pero jamás nos dicen a ciencia cierta qué es el éxito o qué es fracasar.

No obstante, con el tiempo vamos descubriendo qué significa cada cosa.

Nos acostumbramos a la idea de que el éxito es algo bueno. Creemos que alguien exitoso es el que hace todo bien. Esto nos lleva a pensar que el fracaso o los errores son obligatoriamente algo malo.

La realidad es que son dos caras de una misma moneda. Debes aprender a ser objetivo y entender que para alcanzar tus metas y objetivos es necesario cometer varios errores.

Piensa que la diferencia de una persona “exitosa” y otra “fracasada” es que la primera probablemente ha cometido más errores.

Así que, anímate y cree en ti cada vez que creas que te has equivocado irremediablemente.

Mira dónde estás

Cuando crees que todo está mal por el hecho de que tuviste un fracaso, mira hasta dónde has llegado y las metas que has alcanzado.

Es probable que si estás pasando por un mal momento veas esto como algo minúsculo o sin importancia.

No te dejes llevar por esta sensación inicial. El simple hecho de que estés de pie, leyendo o escribiendo es un logro. Si vas a dar valor al fracaso, también dáselo a los pequeños logros.

Sin importar lo que sea, siempre vas a encontrar maneras de recuperarte de la situación en la que te encuentras. Después de todo,  llegaste hasta donde estás por tu esfuerzo.

Cree en ti y entiende que fracasar te da la oportunidad de hacer las cosas bien.

También es importante que aceptes que gran parte del éxito que tienes hoy depende de los errores que cometiste en el pasado.

Cada error que cometes te obliga a intentar un nuevo camino y eso está bien.

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Deja el “hubiese” a un lado

Cuando cometemos un error nos quedarnos pensando y dándole mil vueltas a frases como: “si yo hubiese hecho esto” o “si yo hubiese sabido”.

Está bien darte cuenta de tus errores para no volver a cometerlos.

Si eres de las personas que todo el tiempo están pensando en lo que debieron hacer, evítalo.

La próxima vez que te encuentres pensando en las cosas que hubieran sido correctas, deja de hacerlo en ese momento.

Luego, piensa en las cosas buenas que salieron de ese error.

Empieza a creer en ticree en ti

Es normal que, cuando tienes un fracaso, sin importar el tipo que sea, empieces a dudar de ti mismo y eso no está mal.

De lo único que debes cuidar es de que el análisis que hagas sea desde un punto de vista educativo, de superación y no de destrucción.

Si luego de analizarlo descubres que lo que te llevó a fracasar realmente es tu culpa, perdónate y luego avanza. Debes tomar lo malo como una enseñanza y no como algo para dañarte o desconfiar de tu capacidad de crecimiento.

Recuerda algo muy importante: quien fracasó fue tu “yo” del pasado, no el del presente. Tu “yo” del presente es más sabio, por lo que ahora tiene más conocimiento y experiencia.