Aprende a preparar esta deliciosa crema de ajo blanco

Maite Córdova Vena · 29 noviembre, 2019
Si buscamos un entrante frío para el verano, la crema de ajo es una de opción diferente que puede resultarnos deliciosa.

La crema de ajo es un plato con un gusto y una textura suave y agradable que puede servirse como un entrante en una comida o una cena. 

Al igual que el gazpacho, puede servirse fría, de allí que pueda ser mucho más común su consumo durante el verano.

Por otra parte, la crema de ajo suele tener mayor consistencia que el gazpacho. Aunque es cierto que según el gusto de cada quien, se puede hacer más o menos espesa.

Crema de ajo blanco, la receta clásica

La siguiente crema de ajo tiene un sabor muy agradable, dado que el ingrediente principal es el ajo blanco, la variedad más suave de este alimento; esto supone una gran ventaja a la hora de combinar con otros ingredientes y, por supuesto, también a la hora de condimentar el plato.

Cabe destacar que esta receta también se puede preparar con ajo tierno, una verdura que puede quedar deliciosa si la sabemos combinar y usar en cantidades moderadas.

Ingredientes (para 2 comensales)

  • Agua.
  • Sal (al gusto).
  • 1 ½ taza de almendras (210 g).
  • 4 dientes de ajo blanco.
  • 1 taza de pan rallado (100 g).
  • 2 tazas de miga de pan (220 g).
  • Aceite de oliva (la cantidad necesaria).
  • Vinagre de manzana (la cantidad necesaria).
  • Opcional: jamón, tocineta, uvas, melón (para acompañar).

Preparación

  1. Colocamos el pan rallado en un bol y lo ponemos a remojar durante unos 15 o 20 minutos en agua.
  2. Aparte, pelamos y picamos los ajos en rodajas finas. Seguidamente procesamos el ajo con el pan rallado y reservamos.
  3. Cascamos las almendras y las colocamos en otro bol. Vertemos agua hirviendo y dejamos en remojo durante unos minutos. De esta manera, podremos retirarle la película de color marrón con mayor facilidad.
  4. En la licuadora, colocamos las almendras, los ajos, el pan rallado, un chorrito de vinagre y otro de aceite. Batimos todo a velocidad media durante un par de minutos.
  5. Salamos y volvemos a procesar todo durante 1 minuto. Si lo deseamos, podemos añadir un poco más de aceite para darle más consistencia a la crema.
  6. Vertemos la mezcla en un recipiente con tapa y llevamos al refrigerador durante una hora, como mínimo.
  7. Una vez fría, podremos servir nuestra crema de ajo blanco con el acompañamiento que deseemos: tiras o cubitos de jamón, queso rallado, uvas o una rodaja de melón.

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Crema de ajo morado con nata

Ingredientes (para 2 comensales)

  • 1 cabeza de ajo morado fresco.
  • 1 hoja de gelatina sin sabor.
  • 5 cucharadas de nata (75 ml).
  • ½ vaso de caldo de carne (100 ml).
  • 2 cucharadas de tinta de chipirones (30 ml)
  • Condimentos: sal, tres pimientas.

Preparación

  1. Pelamos y cortamos los ajos en rodajas finas.
  2. Colocamos el caldo de carne a calentar en una olla, a fuego medio.
  3. Disolvemos la lámina de gelatina en un recipiente con agua fría.
  4. Antes de que el caldo alcance su punto de ebullición, le añadimos la gelatina disuelta y removemos con movimientos lentos y envolventes.
  5. Una vez el caldo rompa el hervor, bajamos la intensidad del fuego y añadimos la tinta de los chipirones.
  6. Finalmente, añadimos la nata y procesamos todo, con ayuda de la batidora de mano, hasta obtener una mezcla homogénea. Conseguiremos una crema de ajo con un sabor más intenso que la anterior, dada la variedad de ajo utilizada.
  7. Salamos a gusto y servimos de inmediato.

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Nota final

La crema de ajo se puede servir tanto fría como caliente. En el sur de España se sirve en frío el llamado «ajoblanco«, por ejemplo. Hay quienes considera que su sabor se podría apreciar mejor caliente, pero esto queda a discreción de cada quien.

Es importante tener en cuenta que para evitar quedar con hambre, lo ideal sería acompañar este plato por una comida o, al menos, un par de tostadas de pan, ya que por sí sola, la crema de ajo no consigue nutrir adecuadamente a un comensal.