Aprende a identificar los primeros síntomas de la astenia primaveral

Sensación de fatiga, somnolencia, apatía y falta de concentración son algunos de los síntomas que experimentan ciertas personas con la llegada de la primavera, sufriendo lo que se conoce como: astenia primaveral.

La astenia primaveral es un trastorno que genera en ciertas personas la sensación de cansancio, apatía y falta de energía, coincidiendo con la llegada de la primavera.

¿Qué es la astenia primaveral?

La astenia es un término que hace referencia a la sensación de fatiga, debilidad y falta de energía que se experimenta en algunos trastornos. Se trata por tanto de un síntoma, presente en varias afecciones, que afecta sobre todo a personas de entre 20 y 50 años y en mayor medida a mujeres.

Algunas personas experimentan con la llegada de la primavera lo que se conoce como astenia primaveral. En estos casos, la sensación de fatiga generalizada y falta de vitalidad se asocia con la llegada de dicha estación.

Sin embargo, existe cierta controversia sobre la existencia o no de este trastorno. Por una parte, no existen estudios científicos que demuestren la relación directa de la astenia con la primavera. Por otra parte, factores como el cambio de horario o de temperatura, podrían tener ciertos efectos en el organismo que ocasionen trastornos temporales.

Síntomas de la astenia primaveral

No hay que olvidar que la astenia es un síntoma general que puede aparecer en distintas épocas y por diversos motivos tales como la anemia, el uso de ciertos medicamentos o debido a factores psicológicos. Algunos de los síntomas de la llamada astenia primaveral son:

  • Fatiga generalizada
  • Somnolencia
  • Irritabilidad
  • Falta de motivación
  • Dificultad para concentrarse
  • Alteraciones del sueño
  • Ansiedad
  • Pérdida de apetito
depresion

Causas de la astenia primaveral

Aún no se sabe con exactitud que causas podrían provocar la aparición de estos síntomas, sin embargo, se cree que están implicados una serie de factores tales como:

  • Las horas de luz solar
  • Los cambios climatológicos
  • La subida de las temperaturas y de la presión atmosférica
  • El cambio horario

Estas variaciones acaban generando, en última instancia, cambios hormonales en nuestro organismo, al verse afectado el hipotálamo. El hipotálamo es una glándula localizada en el cerebro, que regula procesos fisiológicos como la sed, el apetito o el sueño.

Regulación del eje hipotálamo - hipófisis - tiroides

Además, dicha glándula se encarga de la síntesis de ciertas hormonas como las feniletilaminas, que provocan una sensación de euforia; las endorfinas, relacionadas con el optimismo y la sensación de placer y las serotoninas, las llamadas “hormonas de la felicidad”.

De esta forma, los cambios en el control hipotalámico acaban generando un desajuste en las hormonas anteriormente mencionadas, lo cual acaba generando las sensaciones de cansancio, apatía y desmotivación características de la astenia primaveral.

Por otra parte, no se sabe con exactitud por qué la astenia primaveral afecta más a unas personas que a otras. Lo cierto es que existe un componente endógeno que hace que ciertas personas tengan una mayor predisposición a padecer este tipo de trastorno, viéndose más afectadas por los cambios estacionales.

 ¿Cómo prevenir la astenia primaveral?

Aunque no existe un tratamiento específico para combatir la astenia primaveral, algunos de los consejos o pautas que pueden ayudar a prevenir los síntomas son:

  • Anticiparse al cambio horario. Seguir una rutina y una vida ordenada que vaya adaptándose al cambio horario que se avecina. Es especialmente importante que los horarios de comida y sueño sean regulares.
  • Seguir una dieta equilibrada y variada. Resulta muy beneficioso adaptar la dieta a la nueva estación, reduciendo la ingesta calórica y aumentando la de frutas y verduras, alimentos con alto contenido en vitaminas y minerales
  • Beber abundante agua y líquidos. La importancia de mantenerse hidratado es especialmente importante en esta época, ya que con la subida de las temperaturas se suda más y se pierde una mayor cantidad de agua.
  • Realizar ejercicio físico moderado. Que promoverá la liberación de endorfinas y otras hormonas que previenen la sensación de apatía. Por otra parte, ayudará a liberar estrés y a conciliar el sueño con mayor facilidad.
  • Dormir y descansar el tiempo necesario. Seguir una correcta rutina del sueño ayudará a regular los ritmos circadianos. Los ritmos circadianos están muy relacionados con las horas de luz/oscuridad y si se alteran, causan problemas para conciliar el sueño y descansar debidamente.
  • Evitar los complejos vitamínicos y la automedicación. La ingesta de una correcta cantidad de vitaminas diarias se puede conseguir siguiendo una dieta equilibrada, no siendo necesario recurrir a la toma de complejos vitamínicos diarios.