¿Cuáles son los primeros síntomas de la astenia primaveral?

8 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Sensación de fatiga, somnolencia, apatía y falta de concentración son algunos de los síntomas que experimentan ciertas personas con la llegada de la primavera, sufriendo lo que se conoce como: astenia primaveral.

La astenia primaveral no está considerada como una enfermedad ni un trastorno psiquiátrico, sino como una sensación subjetiva de cansancio, apatía y falta de energía que coincide con la llegada de la estación de la primavera.

La astenia primaveral, una sensación de fatiga

depresion

En otras palabras, la astenia es un término que hace referencia a la sensación de fatiga, debilidad y falta de energía que se experimenta en algunos trastornos. Se trata por tanto de un síntoma, presente en varias afecciones, que afecta sobre todo a personas de entre 20 y 50 años y en mayor medida a mujeres.

Algunas personas experimentan con la llegada de la primavera lo que se conoce como astenia primaveral. En estos casos, la sensación de fatiga generalizada y falta de vitalidad se asocia con la llegada de dicha estación.

Sin embargo, existe cierta controversia sobre la existencia o no de este trastorno. Por una parte, no existen estudios científicos que demuestren la relación directa de la astenia con la primavera. Por otra parte, factores como el cambio de horario o de temperatura, podrían tener ciertos efectos en el organismo que ocasionen trastornos temporales.

Síntomas asociados

No hay que olvidar que la astenia es un síntoma general que puede aparecer en distintas épocas y por diversos motivos tales como la anemia, el uso de ciertos medicamentos o debido a factores psicológicos.

Dentro de los síntomas más mencionados se encuentran:

  • Ansiedad.
  • Somnolencia.
  • Irritabilidad.
  • Pérdida de apetito.
  • Falta de motivación.
  • Fatiga generalizada.
  • Alteraciones del sueño.
  • Dificultad para concentrarse.

Descubre: ¿Cuáles son las fases del sueño?

Posibles causas de la astenia primaveral

Se considera que la astenia primaveral ocurre como consecuencia de una combinación de dos factores: las horas de luz solar y los ciclos hormonales.

El cambio de horas de luz, el aumento de la temperatura, son variaciones que podrían acabar generando, en última instancia, cambios hormonales en el organismo, al verse afectado el hipotálamo.

El hipotálamo es una glándula localizada en el cerebro, que regula procesos fisiológicos como la sed, el apetito o el sueño.

Regulación del eje hipotálamo - hipófisis - tiroides

Además, dicha glándula se encarga de la síntesis de ciertas hormonas como las feniletilaminas, que provocan una sensación de euforia; las endorfinas, relacionadas con el optimismo y la sensación de placer y las serotoninas, las llamadas “hormonas de la felicidad”.

De esta forma, los cambios en el control hipotalámico acaban generando un desajuste en las hormonas anteriormente mencionadas, lo cual acaba generando las sensaciones de cansancio, apatía y desmotivación características de la astenia primaveral.

Por otra parte, no se sabe con exactitud por qué la astenia primaveral afecta más a unas personas que a otras. Lo cierto es que existe un componente endógeno que hace que ciertas personas tengan una mayor predisposición a padecer este tipo de trastorno, viéndose más afectadas por los cambios estacionales.

 ¿Es posible prevenirla?

Aunque no existe un tratamiento específico para combatir la astenia primaveral, algunos de los consejos o pautas que pueden ayudar a prevenir los síntomas son:

  • Anticiparse al cambio horario. Seguir una rutina y una vida ordenada que vaya adaptándose al cambio horario que se avecina. Es especialmente importante que los horarios de comida y sueño sean regulares.
  • Seguir una dieta equilibrada y variada. Resulta muy beneficioso adaptar la dieta a la nueva estación, reduciendo la ingesta calórica y aumentando la de frutas y verduras, alimentos con alto contenido en vitaminas y minerales
  • Beber abundante agua y líquidos. La importancia de mantenerse hidratado es especialmente importante en esta época, ya que con la subida de las temperaturas se suda más y se pierde una mayor cantidad de agua.
  • Realizar ejercicio físico moderado. Que promoverá la liberación de endorfinas y otras hormonas que previenen la sensación de apatía. Por otra parte, ayudará a liberar estrés y a conciliar el sueño con mayor facilidad.
  • Dormir y descansar el tiempo necesario. Seguir una correcta rutina del sueño ayudará a regular los ritmos circadianos. Los ritmos circadianos están muy relacionados con las horas de luz/oscuridad y si se alteran, causan problemas para conciliar el sueño y descansar debidamente.
  • Evitar los complejos vitamínicos y la automedicación. La ingesta de una correcta cantidad de vitaminas diarias se puede conseguir siguiendo una dieta equilibrada, no siendo necesario recurrir a la toma de complejos vitamínicos diarios.

En conclusión, aunque la astenia primaveral es un trastorno con gran incidencia en la población, es de carácter leve y remite al cabo de pocos días sin necesidad de tratamiento. No obstante, conviene seguir los consejos descritos anteriormente, ya que son una ayuda importante.

Solo en algunos casos es conveniente derivar al paciente con astenia primaveral al médico. En estos casos, la astenia puede llegar a ser la manifestación de una enfermedad orgánica subyacente, como una anemia o un trastorno psicológico.

  • Cathébras, P., Killian, M., & Goutte, J. (2016). Astenia. EMC – Tratado de Medicina. https://doi.org/10.1016/S1636-5410(16)76383-5
  • Lozano JA. Astenia y debilidad generalizada. Offarm 1993; 12 (1): 47-52.
  • Cathébras, P., & Koenig, M. (2009). Astenia . {EMC} – Tratado de Medicina . https://doi.org/10.1016/S1636-5410(09)70544-6