Aprende a meditar brevemente para quitar las tensiones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Bernardo Peña el 4 enero, 2019
Para disfrutar de los beneficios de la meditación basta con cinco minutos al día. No hace falta pasarse horas en la postura de flor de loto para obtener buenos resultados.

¿Sabías que meditar brevemente puede ayudarte a encontrar tu equilibrio? Todos los días estamos bajo los efectos del estrés, las preocupaciones, los nervios… ¡Y se van acumulando si no los eliminamos!

No siempre nos damos cuenta de las consecuencias que tienen en nuestro cuerpo y mente, hasta que ya es tarde. En este artículo te proponemos una técnica muy efectiva: meditar.

Si lo haces todos los días, al menos unos minutos, podrás quitar las tensiones que se han acumulado.

Elimina el estrés con la meditación

Meditar brevemente cada día

¡Que levante la mano a quien no le gustaría estar ahora mismo recibiendo una sesión de masajes descontracturantes y escuchando música relajada! Nadie, ¿verdad?

No es necesario ir a un spa o hacer un viaje al medio del Tibet e internarse en un templo budista para conseguir la relajación que tanta falta nos hace.

Durante el día vamos acumulando tensiones en diferentes partes del cuerpo: el cuello, los hombros, las piernas, los brazos, los ojos, la boca…

Si todas las jornadas están plagadas de problemas, andamos de aquí para allá, dormimos poco y mal, nos alimentamos de manera espantosa… ¿Cómo pretendemos después estar saludables y felices? Es muy fácil enfermarnos y tener un humor infernal.

Si tenemos la misma rutina todos los días, esas tensiones que antes eran pequeñas se hacen enormes. ¿El resultado? Contracturas, dolores, inflamación, etc.

No es porque hayas hecho un esfuerzo en particular, sino porque tus músculos están resentidos por culpa de las presiones y, ante cualquier estimulo extra, se queja.

Observa y presta atención a tu cuerpo, él te está dando muchas señales y quizás no las hayas percibido todavía. No esperes a último momento, a no poder mover el cuello o a que tus ojos estén inflamados y lloren porque sí.

Un buen ejercicio que puedes hacer a partir de ahora es analizar cuáles son las partes de tu cuerpo que estás usando más. Por ejemplo, si trabajas en una oficina con el ordenador, estarás utilizando más tus ojos y tus manos y en esas zonas es donde acumularás tensiones.

Si levantas peso, la tensión se localizará en tu espalda. Si atiendes una tienda y estás todo el día de pie, en las rodillas… y así con todos los empleos o actividades diarias.

¿Qué hacer con toda esa información? Usarla a tu favor, sin dudas.

Meditar brevemente cada día

Ejercicios de meditación

Cuando leemos u oímos la palabra “meditación” y todas sus derivadas nos imaginamos automáticamente a un monje calvo con túnica anaranjada en medio de la montaña.

Si bien él también tendrá su rutina para encontrarse con su yo interior, no hace falta que tú te conviertas al budismo ni nada por el estilo.

Puedes meditar brevemente en tu casa, en el jardín, en el parque, o donde quieras. Tampoco has de pasarte horas y horas en la postura de flor de loto para conseguir buenos resultados. Con cinco minutos al día será suficiente. ¡Haz la prueba! Te sentirás mucho mejor.

Un consejo: medita por la mañana temprano si quieres afrontar la jornada con todas las energías, o por la noche en la habitación para dormir como un angelito.

Todo depende de tus necesidades y lo que estés buscando con esta práctica. O quizás puedas aprovechar sus ventajas meditando cuando sale el sol y antes de acostarte. ¡Sería perfecto!

Echa un vistazo a la siguiente práctica de meditación que puedes poner en práctica en cualquier momento del día. Únicamente te tomará unos minutos. ¡Y los beneficios son muchos, así que merecerá la pena!

  • No te sentirás tan agotado
  • Mejorarás tu humor
  • Tu mente se relajará
  • Podrás dormir bien
  • Evitarás los efectos colaterales del estrés
  • No te enfermarás, ya que tu sistema inmune estará fortalecido.

¿Todos estos beneficios por meditar 5 minutos al día? ¿Te has dado cuenta de lo interesante que es?

¿Cómo meditar brevemente?

1. Elige el momento

No hace falta que lo añadas a tu agenda de obligaciones o que siempre cumplas con un horario específico.

Puedes poner una franja de tiempo, por ejemplo, la mañana, la tarde, después de cenar, etc. Lo importante es que lo respetes, por tu propio bien, claro está.

2. Escoge el lugar

Lugar para relajarse

Ha de ser un sitio tranquilo, donde nada ni nadie te pueda molestar. Un lugar que te permita cerrar la puerta y aislarte completamente del mundo.

Selecciona un sitio donde te sientas a gusto y que sea tu refugio, como por ejemplo, tu habitación.

3. Siéntate y cierra los ojos

Si no puedes permanecer en la posición de loto, puedes sentarte como te quede más cómodo, en la cama, en una silla, en el sofá, en el suelo, en unos cojines… Es tu decisión.

Al cerrar los ojos, empieza la “ceremonia”. Concentra tu atención en la respiración y deja que toda preocupación se vaya de tu mente.

Respira lenta y pausadamente, por la nariz, recorriendo bien tu cuerpo con cada inspiración y soltando las tensiones cada vez que eliminas el aire.

4. Relájate

Mientras estás respirando tranquilo, pide a tu cuerpo que se relaje, sobre todo las zonas problemáticas.

Puedes empezar por los pies, luego las piernas, el torso, los brazos, los hombros y la cabeza. Justo en esta parte es donde deberás detenerte, ya que los ojos, la nuca y la frente son los sitios que más tensión acumulan.

Siente la relajación de a poco, disfruta de esta nueva sensación. Abre los ojos despacio y ve acostumbrándote a la realidad.

Repite el ejercicio al otro día y notarás muchos cambios en tu vida. ¡No lo dudes!

¿Te hemos convencido de los beneficios de meditar brevemente cada día?

  • Velasco, D. (2010). Ejercicios espirituales. Universidad Jesuita en Guadalajara. https://doi.org/10.2307/40086146
  • Segovia, S. (2004). Meditación y psicoterapia. In Crecimiento personal: Aportaciones de oriente y occidente.
  • André, C. (2012). Meditar día a día : 25 lecciones para vivir con mindfulness. Kairós.