Aprende a poner límites en tus relaciones personales

Raquel Lemos Rodríguez·
24 Julio, 2020
En el momento en el que cualquier relación te haga sentir mal, debes establecer límites y velar por tu bienestar. Te contamos todo lo que debes saber al respecto en el próximo artículo.

Si te preguntas si tiendes a poner límites en tus relaciones personales, lo más probable es que la respuesta sea no. Aunque cueste reconocerlo, solemos ver las relaciones afectivas como un todo o nada, priorizando muchas veces el bienestar ajeno antes que el propio.

Esto, en lugar de propiciar la creación de vínculos sanos, acaba generando relaciones tóxicas, en las que uno de los dos (o incluso ambos) se siente desdichado e infeliz.

Profundicemos al respecto.

Poner límites en tus relaciones personales, ¿por qué es tan difícil?

Mujer triste por burlas

El motivo por el que poner límites en tus relaciones personales es algo complicado radica en que existen diferentes miedos e inseguridades, propiciados por diferentes creencias, que residen en ti.

Por ejemplo, una baja autoestima puede hacer que te creas inferior a los demás y que, por eso, aguantes humillaciones, insultos y manipulaciones.

Eres incapaz de reaccionar ante esto porque crees que lo mereces. Igualmente, puede ocurrir que tengas un temor infundado a entrar en conflicto con otras personas, por miedo a que te desaprueben o a que dejen de quererte. Así, no te pones en tu sitio y siempre te muestras dispuesto a complacer.

También puede ser que tu gran problema no sea que tengas una baja autoestima o que no quieras entrar en conflicto con alguien, sino que desconozcas cómo poner límites en tus relaciones personales.

No nos enseñan a ser asertivos, tampoco a comunicar ni a defender nuestras propias necesidades. Por eso, tenemos que aprender. ¿Cómo?

  • Empieza a decir “no” a todo aquello que no te apetezca hacer o para lo que no tengas tiempo. No importa el qué dirán, ni si se enfadarán. Prioriza lo que tú quieres.
  • Utiliza el “yo” para expresar lo que sientes y deseas. Por ejemplo, “estoy muy cansado para asistir a ese encuentro”. No pongas excusas como “me tengo que levantar temprano mañana” o “se me ha estropeado el coche”. Sé claro.
  • No te disculpes cada vez que expreses lo que quieres. Por ejemplo, cambia el “lo siento, pero prefiero estar en casa” por “prefiero estar en casa”.
  • Nunca te justifiques cuando expreses una opinión o tomes una decisión. No necesitas hacerlo, aunque te pongan mala cara. Tienes que confiar en ti mismo.

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Aprende a ser tú mismo

Hombre poniendo límites

Para poner límites en tus relaciones personales a veces es necesario que vuelvas a aprender a ser tú mismo. A confiar en ti, a dejar de buscar la aprobación externa. Es algo muy difícil, pues ya desde niños nos enseñan a agradar a las personas que se encuentran a nuestro alrededor.

Sin embargo, pequeños pasos como decir “no” e impedir que alguien te manipule negándote a hacer lo que te pide pueden ayudarte.

No obstante, ¿cuándo sé que tengo que poner límites en mis relaciones personales? La respuesta es “cuando te sientas mal”.

En el momento en el que algo te robe la energía o te haga sentir incómodo debes prestarle toda tu atención porque, quizás, sea el momento de plantarse.

Esto sucede en todo tipo de relaciones, ya sean familiares, con amigos o con la pareja. En ocasiones, darle la mano a alguien significa que te van a agarrar todo el brazo.

Por eso, es importante mostrarte tal y cómo eres. Negarte a hacer algo cuando no quieras hacerlo, expresarte sin sentir culpa ni avergonzarte por si los demás se ofenden, dejar de justificarte de manera constante, etc. Tienes que aprender a buscar tu bienestar y este no depende de los demás, sino de ti mismo.

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La dignidad, tu gran aliada

Debes plantearte en qué y cómo debes cambiar. La asertividad puede ser un arma eficaz para evitar que te manipulen, pero ten en cuenta que habrá personas que decidan no tomar parte en tus intentos de lograr una comunicación efectiva.

En esos casos, recuerda que lo más importante es tu dignidad. No permitas que nadie te haga sentir mal por no acceder a hacer algo que no deseas. Tienes todo el derecho del mundo a establecer límites y a defender tu propio espacio. Quien sea incapaz de aceptarlo no merece estar en tu vida.

  • Gaeta González, Laura., Agris Galvanovskis, Kasparane. (2009).ASERTIVIDAD: UN ANÁLISIS TEÓRICO-EMPÍRICO. https://www.redalyc.org/pdf/292/29211992013.pdf