Aprende a preparar pastel de glaseado con efecto espejo

La clave para lograr un efecto espejo en nuestro glaseado es seguir los pasos y no dejar de remover la mezcla para evitar así que se pegue

En esta oportunidad aprenderás de una manera definitiva a preparar pastel de glaseado con efecto espejo. Un postre que resalta por la elegancia y la imponente presentación al hacerse bien. Seguramente, sabrás que es muy estético y da un toque de categoría.

Precisamente de esto se trata, que puedas ser capaz de realizar un pastel de glaseado con efecto espejo sin tener que recurrir a complicados tutoriales en internet o encontrarte en la necesidad de pagar costosos precios para que alguien más lo haga por ti.

Así que, presta mucha atención a los detalles de repostería que estás por ver y te recomendamos que tengas siempre cerca para cualquier consulta el dispositivo de tu preferencia. Así siempre podrás repasar cualquier paso que hayas podido olvidar.

 

Ahora bien, ¿qué es un pastel de glaseado con efecto espejo? Bueno, en realidad se tratan de dos cosas completamente diferentes pero que evidentemente pueden usarse combinadas. Para aclarar este concepto, es importante que sepa que lo que conoces por pastel es en realidad un bizcocho dulce y suave.

Es decir, la base de cualquier torta o pastel está compuesta de este bizcocho que después puede o no decorarse.

Con respecto a la unión del pastel glaseado con efecto espejo, esto último es una técnica refinada y pasada por calor que, al cristalizarse, emula la reflexión de un espejo común.

El resultado es un acabado brillante, absolutamente liso y estético. Es muy popular para postres de fina repostería que puedes encontrar en cualquier tienda o cafetería, y los hay de todos tamaños, colores, sabores e ingredientes.

En este sentido, es importante que recuerdes estos conceptos: primero partirás de realizar el pastel solo, o bizcocho dulce, y luego el acabado en glaseado con efecto espejo.

Presta mucha atención a los detalles que hacen al pastel de glaseado con efecto espejo especial, y tómatelo con calma.

Esta preparación requiere procedimientos, paciencia y esmero. No lo señalamos como un punto flaco, porque las mejores recetas tienen esto en común. Descubre qué debes hacer.

Aprende cómo hacer pastel de glaseado con efecto espejo

Para que puedas hacer el postre excepcional, debes tener en cuenta un par de pasos. Primeramente, tendrás que considerar el tiempo que emplearás en hacer el pastel por separado y previo al glaseado con efecto espejo.

Si bien ambos elementos son parte de una misma receta original, no es menor cierto que debes priorizar y segmentar toda la preparación. Recuerda lo que arriba te mencionábamos: paciencia y dedicación. En este sentido, mientras estés haciendo el pastel, no necesariamente tienes que encontrarte con una limitación que muchos encuentran: la clave está en hacerlo simple.

Para ejemplificarlo, se entiende como un pastel base o “simple” el que esté elaborado con margarina, harina, huevos, azúcar, leche y polvo para hornear. Es decir, que mantiene un sabor dulce sin alteraciones, pero no habrá problemas si decides hacerlo chocolate, cacao, vainilla o cualquier sabor que prefieras.

Una vez estás al tanto de todos los detalles y preparativos importantes, ahora solo queda que te pongas manos a la obra y sigas estas indicaciones que estamos por mostrarte. Verás que todo saldrá mejor que bien.

Ingredientes

  • 2 tazas de azúcar (300 g)
  • 3 láminas de gelatina
  • 4 vasos de agua (400 ml)
  • 1 taza de nata (250 ml)
  • ¾ taza de cacao en polvo (150 g)
  • 1 pizca de sal (10 g)

Preparación

  1. Antes de iniciar, debes recordar que el objetivo de hacer el pastel de glaseado con efecto espejo es que logres un decorado similar a un espejo.
  2. Para que puedas lograr este cometido, comenzarás hidratando muy bien las láminas de gelatina con un poco de agua. Reserva.
  3. Luego, verterás las restantes tazas de agua en un bol mediano e incorporarás el azúcar.
  4. Seguidamente, deberás proceder a mezclar todo muy bien.
  5. Ahora, es tiempo de añadir el cacao en polvo y la nata. Al igual que pasos anteriores, debes continuar mezclando todo.
  6. Cuando logres una textura homogénea y sin grumos, deberás pasar el contenido a una olla y fijar el fuego lento.
  7. De inmediato, y sin dejar de revolver, pondrás a hervir durante un 1 minuto. Recuerda: no puedes dejar de remover. Si lo haces es probable que se pegue en el fondo.
  8. Cuando haya pasado el minuto, retira del fuego y añade la gelatina previamente hidratada con agua.
  9. Mezcla todos lo ingredientes muy bien, y vuelve al fuego (sin dejar de remover) por 2 minutos.
  10. Finalmente, pasado el tiempo indicado, ya tendrás el glaseado listo.
  11. Podrás usarlo en la superficie de cualquier pastel que hayas preparado.