Cataplasma de arcilla y cúrcuma para dolores articulares

Elena Martínez 28 octubre, 2016
Es importante tener en cuenta que este remedio será eficaz en caso de que los dolores articulares sean puntuales. Si hubiera una lesión solo servirá para aliviarla de manera temporal

¿Sufres a menudo molestias o dolores articulares? El codo, la rodilla, la muñeca, el tobillo…

Son puntos sensibles de nuestro cuerpo que sufren los esfuerzos, el ejercicio brusco o los cambios de clima y que podemos lesionarnos con facilidad.

En este artículo te damos a conocer un remedio sencillo y casero para reducir las inflamaciones y los dolores articulares.

Para elaborarlo, solo te harán falta dos ingredientes medicinales: la arcilla roja y la cúrcuma. 

Para quienes sufren dolores articulares

Las personas que sufren dolores en alguna articulación suelen tomar, a menudo, medicamentos antiinflamatorios y analgésicos.

No obstante, en muchos casos estos pierden eficacia por su uso continuado y, además, tienen efectos secundarios, sobre todo, en el sistema digestivo.

Si sufrimos los dolores de manera crónica, es posible que exista una relación con el hígado o los riñones.

En este caso, sería importante realizar una depuración de estos órganos y, después, tomar algún suplemento con nutrientes beneficiosos como el magnesio, el silicio, la condroitina o la glucosamina.

Ver también: Cómo utilizar cáscara de limón para calmar el dolor en las articulaciones

Beneficios de la arcilla

Beneficios de la arcilla

El ingrediente principal de este remedio casero es la arcilla. Este barro se ha utilizado desde la antigüedad para muchos problemas físicos e incluso internos.

El uso de la arcilla funciona en dos sentidos, hacia fuera y hacia dentro:

  • Absorbe y extrae las partículas tóxicas de manera directa, a través de la piel, a la vez que elimina el exceso de líquidos que provocan la inflamación.
  • Aporta minerales, como el magnesio, el silicio, el hierro o el potasio, y facilita la regeneración celular.

Para los problemas articulares recomendamos el uso de la arcilla roja, muy rica en hierro y la más adecuada para tratar la rigidez y la inflamación.

No obstante, la verde también nos podría servir.

Beneficios de la cúrcuma

bebida con cúrcuma

La cúrcuma es una especia de sorprendentes beneficios medicinales, tanto si la tomamos como si nos la aplicamos de manera tópica.

Es un gran antioxidante, antiinflamatorio y analgésico natural que no causa efectos secundarios.

Su aplicación sobre la piel nos ayuda a calmar cualquier tipo de inflamación.

Por otra parte, su consumo nos permite cuidar la función del hígado, mejorar la digestión y aumentar las defensas.

También se usa cada vez más en gastronomía ya que, a pesar de que su sabor es suave, sirve como colorante alimentario similar al azafrán y es mucho más sano que los colorantes artificiales.

Hoy en día podemos encontrar la cúrcuma en polvo, en extracto, en comprimidos o bien la raíz fresca. Para este cataplasma usaremos cúrcuma en polvo.

Un remedio antiinflamatorio y analgésico

Con este remedio a base de arcilla y cúrcuma podremos reducir la inflamación de la articulación y aliviar el dolor.

No obstante, debemos destacar que si hay una lesión, la arcilla no curará el problema, sino que nos permitirá un alivio temporal. 

Este remedio es muy efectivo para aquellas personas que sufren los dolores de manera puntual, después de haber hecho un mal movimiento, un sobresfuerzo, etc.

Te recomendamos leer: 3 batidos ricos en magnesio para cuidar de tu salud: ¡Espectaculares!

La cantidad de los ingredientes dependerá de lo grande que sea la zona que deseemos tratar.

No obstante, a continuación proponemos las proporciones habituales. Si nos sobra, lo podemos conservar en la nevera para otro uso.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de arcilla roja o verde en polvo fino (20 g)
  • 1 cucharada de cúrcuma en polvo (10 g)
  • Agua mineral o filtrada, no del grifo

Elaboración

Elaboración

Para preparar este remedio no podremos usar recipientes ni utensilios de plástico o metal, ya que quitarían efectos terapéuticos a la arcilla.

Los usaremos de cristal, madera o barro sin tratar.

Seguiremos los siguientes pasos:

  • Mezclaremos la arcilla con la cúrcuma en un bol.
  • Añadiremos agua muy poco a poco, e iremos removiendo la mezcla para que no quede grumosa ni demasiado líquida.
  • Debe quedar como una crema, fácil de aplicar sobre la piel y que no gotee.
  • Si nos sobra, podemos guardarlo en la nevera, cerrado o tapado con un plástico para que no se seque.

¿Cómo lo usamos?

Cuando sintamos los dolores articulares, actuaremos del siguiente modo:

  • Nos aplicaremos una capa gruesa del cataplasma de arcilla y cúrcuma sobre la zona afectada.
  • La dejaremos actuar durante 20 0 30 minutos, hasta que se seque.
  • La retiraremos con agua tibia.
  • Si lo deseamos, podemos aprovechar para aplicarnos una loción a base de árnica.
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