Arteriosclerosis en las extremidades: causas y tratamiento

Para prevenir la arteriosclerosis debemos tomar alimentos que favorezcan la circulación sanguínea. El ejercicio físico también puede ayudarnos a mejorarla

Hablemos hoy de ese tipo de arteriosclerosis que se produce en los vasos sanguíneos de las piernas y los pies. Se trata de una enfermedad muy común que recibe el nombre de arteriosclerosis obliterante y que se debe, ante todo, a un endurecimiento de las arterias causado por la presencia de placas de grasa.

Todo ello deriva en unas complicaciones que puede que tú misma ya conozcas en primera persona, como pueden ser los problemas circulatorios, las varices, la hinchazón de las piernas y los pies, el hormigueo, los calambres nocturnos y la fatiga muscular.

¿Se puede prevenir? Desde luego. Con unos hábitos de vida más saludables evitaremos la arteriosclerosis obliterante. Ahora bien, si esta es una dolencia que ya sufres en tu día a día, toma nota de estos sencillos consejos que, de seguro, te van a servir de ayuda.

Arteriosclerosis en las extremidades: ¿Qué síntomas presenta?

Venas varices

En primer lugar, vale la pena saber que la arteriosclerosis en las extremidades es una de las dolencias más comunes entre las mujeres y, a su vez, está relacionada con otras enfermedades coronarias, carotídeas y con arteriopatías de las extremidades inferiores.

Es decir, no es un problema aislado que aparece de improviso, sino que, en su mayoría, son dolencias asociadas a la hipertensión, al colesterol elevado, a la obesidad y, a su vez, a la herencia familiar.

Veamos ahora qué síntomas suele presentar:

  • La acumulación de grasa en las paredes interiores de las arterias ocasiona, como ya sabes,  el endurecimiento de las mismas, pero además debemos saber que al circular menos sangre por las piernas y los pies, recibimos también menos oxígeno. Ello se traduce en cansancio, en andar unos minutos y sentir de inmediato calambres y un ardor muy intenso en las piernas.
  • Al no recibir la suficiente cantidad de oxígeno en los tejidos de nuestros músculos, estos se inflaman y el organismo reacciona acumulando líquidos. De ahí que notemos que los zapatos nos oprimen, que no nos caben y que nos veamos las piernas con mayor volumen.
  • La arteriosclerosis en las extremidades suele aparecer, sobre todo, entre los 50 y los 55 años. Nos daremos cuenta al sentir cierta “quemazón” en las piernas cuando estamos en reposo y en especial por la noches, en la cama, impidiendo que podamos conciliar el sueño. Es algo molesto y doloroso que nos quita calidad de vida.
  • Las molestias se concentran con mayor frecuencia en la pantorrilla, así como en los pies, las caderas o en las nalgas.
  • La arteriosclerosis en las extremidades cursa siempre con varices, flebitis e incluso con artritis.

Tratamiento paliativo para la arteriosclerosis en las extremidades

El tratamiento de la arteriosclerosis en las extremidades se basa, ante todo, en cambiar nuestros hábitos de vida. Será tu médico quien te dé las pautas más adecuadas según tu caso y tus particularidades. No obstante, al tratamiento de los fármacos, podemos añadir estos sencillos consejos.

¿Tomamos nota?

1. Actividad física moderada

Caminar

La actividad física moderada es esencial para favorecer la circulación sanguínea y la oxigenación de los tejidos. El ejercicio más recomendado que podemos practicar, siempre con moderación, es el aeróbico, es decir, el que pone en marcha nuestro corazón. ¿Quieres algún ejemplo?

  • Camina media hora al día.
  • Practica natación durante 20 minutos.
  • Pasea en bicicleta 15 minutos (siempre y cuando no tengas problemas en las rodillas o artritis).

2. Té de ajo y limón para empezar el día

ajo

Este remedio es muy adecuado para reducir el colesterol malo de nuestras arterias, reducir la inflamación y favorecer la circulación sanguínea. Te indicamos cómo debes prepararlo:

Ingredientes

  • Un diente de ajo
  • Un vaso de agua (200 ml)
  • Un poco de jengibre rallado (3 g)
  • 1 cucharada de jugo de limón (15 ml)
  • Una cucharada de miel (25 g)

Preparación

Es tan sencillo como picar primero ese diente de ajo y después, poner a hervir ese vaso de agua. Cuando llegue a ebullición, añade el jengibre, la miel y el ajo. Deja que se cueza a lo largo de 20 minutos y que, después, repose otros diez. Es entonces cuando debes añadir el jugo de limón. Bebe durante 10 días y descansa 5.

3. Los beneficios del jugo de granada

jugo-de-granada

Si hay alguna fruta adecuada para favorecer la salud y la flexibilidad de nuestras arterias es la granada. Rica en antioxidantes, fibra y vitaminas, logra eliminar esas placas de grasa que originan la arteriosclerosis.

4. Infusión de té blanco y menta

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Esta infusión a base de menta y té blanco es deliciosa, medicinal y muy efectiva para favorecer la circulación sanguínea, disminuir el dolor muscular y reducir el colesterol malo que endurece nuestras arterias. Es interesante saber que el té blanco es el remedio natural más rico en antioxidantes, así que se hace casi imprescindible para este tipo de dolencias.

Toma nota de cómo prepararlo y disfruta de él cada tarde.

Ingredientes

  • 20 gramos de té blanco
  • 20 gramos de menta
  • Una cucharada de miel (25 g)
  • 1 vaso de agua (200 ml)

Preparación

Lo primero que haremos será poner a hervir el vaso de agua. Una vez esté hirviendo, añade el té blanco y la menta. El olor es muy agradable. Ahora solo tienes que dejar que se haga la infusión a lo largo de 20 minutos y endulzar después con miel. ¡Deliciosa!

5. Alimentos que no deben faltar en tu dieta

Avena-y-manzana-verde

Una alimentación saludable, donde prescindamos de las grasas animales, de las harinas refinadas y los dulces, es fundamental para prevenir la arteriosclerosis en las extremidades. Ten muy en cuenta estos alimentos que, desde hoy, no deben faltar en tu dieta:

  • La avena
  • Manzana verde
  • Pescado azul
  • Frutas ricas en atioxidantes como limones, naranjas, piñas, kiwis…
  • Aguacate
  • Ajo
  • Cúrcuma
  • Aceite de oliva
  • Espinaca
  • Tomate
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