Arteritis de Takayasu: inflamación que afecta a los vasos grandes

Raquel Lemos 6 julio, 2018
La arteritis de Takayasu es una inflamación que afecta a los vasos grandes. Hoy veremos en profundidad en qué consiste esta afección y cómo se puede solucionar.

La arteritis de Takayasu es un tipo muy poco frecuente de vasculitis. Esta enfermedad provoca una inflamación en los vasos sanguíneos mayores, es decir, la aorta y sus principales ramificaciones. Esto es un problema grave ya que la inflamación daña la aorta.

Este tipo de enfermedad puede provocar bloqueos, estenosis e, incluso, aneurismas. Por eso, es importante atender a sus síntomas. El problema surge cuando la persona que tiene arteritis de Takayasu no presenta sintomatología alguna.

Lo normal en los casos en los que no hay síntomas es que no se necesite tratamiento debido a que el problema no es muy grave y tan solo hay una ligera inflamación. Con medicamentos puede controlarse.

Etapas de la arteritis de Takayasu

La arteritis de Takayasu evoluciona en dos etapas bien diferenciadas. Cada una de ellas presenta un cuadro sintomatológico diferente, aunque vamos a tener en cuenta algunas consideraciones que son necesarias.

No obstante, antes es importante mencionar que este tipo de arteritis suele afectar a las mujeres de entre 30 y 40 años. Aunque, como bien sabemos, siempre puede haber excepciones ya que esto no es una ciencia exacta.

Arteritis de Takayasu

Etapa 1

En la primera etapa de la arteritis de Takayasu nada nos indica que estamos sufriendo este tipo de enfermedad. De hecho, los síntomas que se manifestarán podrán ser confundidos con otras enfermedades comunes:

  • Fatiga: puede ser considerada fruto del déficit de alguna vitamina o un periodo muy estresante.
  • Pérdida de peso involuntaria: si sufrimos de hipotiroidismo podemos creer que este síntoma proviene de esta condición.
  • Molestias o dolores generales: los podemos confundir con comer algo que nos ha sentado mal, tener una mala circulación o haber hecho ejercicio.
  • Fiebre leve: lo más probable es que lo asociemos a un principio de gripe.

Como podemos ver, nada nos haría sospechar que estamos sufriendo de arteritis de Takayasu. En algunos casos, algunas personas no presentan síntoma alguno durante esta primera etapa o son muy sutiles.

El gran problema de pasar estos síntomas por alto o no tratar la arteritis de Takayasu lo más rápido posible es que nuestras arterias pueden dañarse con el paso del tiempo. Cuando nos demos cuenta, quizás estén en una situación muy grave.

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Etapa 2

Si pasamos por la etapa anterior sin habernos percatado de que tenemos un principio de arteritris de Takayasu, lo más probable es que terminemos en la etapa 2. En esta el cuadro sintomatológico es bastante diferente y nos instará a pedir ayuda.

  • Sufriremos una debilidad extrema en las extremidades después de usarlas.
  • Tendremos dolores de cabeza acompañados de problemas de memoria y dificultades para pensar.
  • Podemos sentirnos aturdidos, mareados e, incluso, sufrir algún desmayo sin causa aparente.
  • Sufriremos un dolor en el pecho que podemos confundir con una señal de infarto.
Dolor de cabeza

Lo positivo de todos estos síntomas es que nos van a llevar a buscar ayuda médica. Cuando el médico nos haga pruebas habrá otro tipo de señales de alerta que indicarán que estamos ante un caso de arteritris de Takayasu.

Por ejemplo, la presión arterial de nuestros brazos será diferente, tendremos un pulso bastante bajo y, lo más probable, es que suframos anemia. Esto todo se debe a que en esta segunda etapa el estrechamiento de las arterias es notorio. Debido a esto, hay un menor flujo de sangre, de oxígeno y de nutrientes lo que causa toda la sintomatología mencionada.

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Tratamiento de la arteritis de Takayasu

Si no se trata la arteritis de Takayasu esto puede conducir a una inflamación del corazón, una insuficiencia cardíaca, aneurisma en la aorta o accidente cerebrovascular. Por eso, cuanto antes detectemos esta enfermedad antes podremos empezar un tratamiento.

  • Tratamiento farmacológico: se centra en controlar la inflamación que puede causar graves daños en los vasos mayores.
  • Tratamiento con cirugía: mediante la angioplastia se desbloquea las arterias que se han estrechado restituyendo el flujo sanguíneo.
  • Tratamiento combinado: en las fases más avanzadas de la enfermedad combinar los fármacos con la cirugía permite obtener mejores resultados.

Como hemos podido ver, detectar a tiempo la arteritis de Takayasu es esencial para que esta enfermedad no nos cause problemas más graves. Atender a los síntomas y acudir al médico sin suponer que se trata de una enfermedad común nos ayudará a ponerle solución lo antes posible.

Bibliografía

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