10 artículos que deben estar en tu botiquín de primeros auxilios

A pesar de que no es bueno automedicarse, sí es conveniente que tengamos productos y fármacos básicos en nuestro botiquín de primeros auxilios

En ocasiones no hay tiempo para acudir al médico de cabecera. ¿Cuántas veces te has cortado cocinando y has tenido que curar la herida al momento? Por situaciones como estas es recomendable tener un botiquín de primeros auxilios completo.

Los problemas de salud que tendrás que tratar en casa en un primer momento serán, sobre todo, catarros, trastornos digestivos, cortes, quemaduras, dolores articulares y jaquecas. Y estos son los artículos que necesitarás.

Artículos básicos en cualquier botiquín de primeros auxilios

1. Antiséptico

Es imprescindible tener un antiséptico en caso de que te cortes. El uso de antisépticos como la clorhexidina reduce el riesgo de infección en heridas abiertas.

Sanitario curando una herida con antiséptico

2. Tiritas

Una vez que hayamos aplicado el antiséptico, lo idea es cubrir la zona para evitar el roce con superficies que puedan ensuciarla o irritarla. Para ello es conveniente contar con diferentes tamaños y modelos de tiritas para las distintas partes del cuerpo.

3. Gasas

Son útiles para taponar una hemorragia, pero también para aplicar antiséptico sobre las heridas. Al venir herméticamente cerradas, nos aseguramos de que están libres de gérmenes. Son un artículo fundamental para tener en un botiquín de primeros auxilios.

4. Esparadrapo

Es un material al que recurriremos para fijar las gasas a la piel después de tapar una herida. También nos servirá para cerrar de manera segura los vendajes.

5. Vendaje

En ocasiones está indicado para lesiones musculares o de ligamentos, como un tirón o un esguince. Inmovilizar los miembros lastimados puede reducir el dolor y en algunos casos evitar que un esguince se complique.

También puede servir para fabricar un primer cabestrillo en caso de lesión de las extremidades superiores; nos aliviará el dolor en el trayecto a urgencias.

La utilidad de los vendajes es limitada para tratar lesiones más graves. Si sospechas que puedes tener una fractura, acude inmediatamente a urgencias.

 

Chico curando la mano a chica junto a un botiquín de primeros auxilios

6. Tijeras y pinzas

No estamos hablando de cualquier tijera, sino de tijeras de uso médico preparadas para este fin. Lo mismo sucede con las pinzas.

Para la conservación de ambos utensilios reservaremos un espacio especialmente limpio en el botiquín, aunque antes de guardarlas las hayamos desinfectado.

7. Termómetro digital

Es preferible utilizar un termómetro digital antes que uno tradicional de mercurio, son más seguros. También son más exactos y prácticos: nos avisan cuando la temperatura está tomada.

Además, tienen la ventaja de venir en distintos formatos para usarlos en la frente o en el oído, algo que se agradece mucho con niños e incluso con adultos que se encuentran débiles.

8. Analgésicos antifebriles

No hay medicamento que cure procesos gripales u otros procesos víricos. Sin embargo, lo que sí podemos es tratar los síntomas.

El paracetamol y otros analgésicos son fármacos útiles para reducir y controlar síntomas gripales molestos como la fiebre y los dolores articulares.

9. Antiinflamatorios

Los antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, son analgésicos que actúan reduciendo la inflamación de la zona dolorida.

Si nos duele la garganta o la espalda, por ejemplo, los antiinflamatorios pueden ser más efectivos que un analgésico normal si hay un proceso inflamatorio en la zona que nos duele. Pero es importante saber que no son medicamentos inocuos y pueden tener efectos secundarios graves si se toman con frecuencia.

Consulta con un médico o farmacéutico si tomas antiinflamatorios a menudo.

 

antiinflamatorios

10. Antieméticos y antidiarreicos

No podemos olvidar añadir antieméticos y antidiarreicos a nuestro botiquín de primeros auxilios.

Si los vómitos y la diarrea son producto de una gripe estomacal o gastroenteritis vírica, los antidiarreicos o antieméticos pueden ayudarnos a controlar los síntomas y evitar la deshidratación. Aunque en estos casos lo mejor es no intervenir, si los síntomas son extremos los fármacos pueden aliviarlos.

No obstante, si tienes fiebre, malestar general y dolor abdominal, no es recomendable que los uses. Estos síntomas pueden indicar una infección bacteriana, y en ese caso parar la diarrea o los vómitos puede ser contraproducente.

Consulta lo antes posible con un médico si la diarrea o los vómitos son tan extremos que necesitas medicación para tratarlos.

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