Artrosis

Edith Sánchez·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli al
06 Febrero, 2019
La artrosis no está considerada una enfermedad grave como tal, pero sí puede afectar notoriamente la calidad de vida de un paciente

La artrosis forma parte de las llamadas ‘enfermedades reumáticas’; estas son numerosas y variadas pero tienen en común el hecho de que afectan alguna parte del aparato locomotor. Sin embargo, pueden ser muy diferentes en sus causas, evolución y tratamiento.

La artrosis es la más frecuente de todas las enfermedades reumáticas. Se caracteriza por una pérdida progresiva del cartílago de las articulaciones debido al desgaste. Este se produce principalmente por la edad aunque, también, pueden influir otros factores.

Esta enfermedad es bastante frecuente en personas mayores de 50 años. De hecho, según datos de la Organización Mundial de la Salud, la padece aproximadamente el 28 % de los adultos mayores de 60 años. Se estima que para el año 2020, esta enfermedad va a ser la cuarta causa de discapacidad en el mundo. Descubramos juntos todo al respecto.

Causas de la artrosis

El Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel explica que la artrosis, también conocida como ‘osteoartritis’, tiene lugar cuando se desgasta y se degenera el cartílago de una articulación. Dicho cartílago pierde elasticidad y consistencia.

Etapas de la osteoartritis.
Osteoarthritis detailed illustration. From healthy joint to damaged joint cartilage destruction.

Poco a poco, va perdiendo su grosor hasta que, prácticamente, desaparece. Cuando esto ocurre, los extremos de los huesos quedan sin protección y tienen roces entre sí.

Los huesos afectados reaccionan a este efecto. Su respuesta es hacerse más densos y, entonces, aparecen unos quistes dentro de ese hueso. También, se forman unos picos de hueso en el borde de la articulación que los deforma.

Diferentes estudios han señalado algunos factores que podrían precipitar la aparición de la artrosis. A continuación, mencionamos aquellos expuestos en la página web de la Arthritis Foundation:

  • Edad: hasta los 50 años es más común en hombres y, a partir de esa edad, en mujeres.
  • Herencia: la osteoartritis puede aparecer como resultado de un defecto hereditario en los genes responsables del colágeno, uno de los componentes de los cartílagos.
  • Exceso de actividad física.
  • Obesidad: incrementaría el riesgo de artrosis en las rodillas.
  • Fracturas y lesiones.
  • Debilidad muscular: quienes tienen cuadríceps débiles son más propensos a desarrollar esta enfermedad en las rodillas.

La artrosis es una enfermedad crónica que ocasiona un fuerte dolor, pero con el tratamiento adecuado, es posible controlarlo. Por otra parte, es necesario destacar que esta afección no necesariamente da origen a discapacidades o invalidez en quienes la padecen.

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Síntomas de la artrosis

La artrosis es una enfermedad que se desarrolla lentamente. Por este motivo, los síntomas pueden pasar desapercibidos en un comienzo y volverse más intensos con el paso del tiempo. En general, hay cinco señales que sugieren la presencia de artrosis:

  • Dolor en las articulaciones: es el principal síntoma. Se siente un dolor intenso en las articulaciones, generalmente en rodillas, manos o caderas.
  • Rigidez: la persona siente falta de flexibilidad, sobre todo al levantarse de la cama o después de haber permanecido sentada por mucho tiempo.
  • Hinchazón y entumecimiento: se aprecia a simple vista una inflamación en una o varias articulaciones que puede conducir al entumecimiento.
  • Crujido: el paciente experimenta una sensación de ‘roce’ o un crujido cuando realiza un movimiento que involucre la articulación afectada.
  • Molestias en rodillas, pies, manos y caderas.

Aunque el dolor es el principal síntoma de la osteoartritis, también hay casos en los que este no se presenta. Asimismo, en esta enfermedad, se alternan los periodos de dolor con otros en donde este no se manifiesta.

La artrosis se manifiesta principalmente en rodillas y otras zonas.

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Tipos de artrosis y diagnóstico

Los datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señalan que la artrosis se manifiesta principalmente en cuatro zonas del cuerpo: rodillas, manos, cadera y columna.

  • La artrosis de rodilla es la más frecuente y puede ser primaria o secundaria. La primera corresponde a la forma típica de la enfermedad, mientras que la secundaria obedece a una lesión.
  • La artrosis de manos casi siempre se origina en una articulación y, luego, se extiende a las demás. Suele causar deformaciones y la funcionalidad puede verse afectada.
  • La artrosis de cadera genera un dolor que se localiza en la zona interna del muslo, en la zona de la ingle o en la parte exterior de la cadera.
  • La artrosis de columna se manifiesta habitualmente en el área lumbar o cervical aunque se puede percibir, también, entumecimiento en las extremidades.

Por lo general, el diagnóstico se realiza tras una entrevista clínica. Normalmente, esto se complementa con radiografías, tomografía axial computarizada (TAC) o resonancia magnética. Asimismo, puede indicarse una ecografía de alta resolución para evaluar el nivel de evolución de la artrosis.

Rayos X de hombros con artrosis.

Pronóstico de la enfermedad

La enfermedad como tal no se considera grave, pero sí podría afectar de forma significativa la calidad de vida del paciente. Sin embargo, el pronóstico depende de cada caso particular. Básicamente, se deriva de la articulación que esté comprometida y del ritmo de evolución del problema.

El diagnóstico temprano y las medidas de prevención pueden favorecer un buen pronóstico. Con un tratamiento adecuado, se logra que la artrosis avance más lentamente y con menor severidad.

El tratamiento casi siempre es farmacológico o fisioterapéutico orientado a conseguir un estilo de vida más saludable. En algunos casos, las medidas normales fracasan y eventualmente aparece la necesidad de practicar una cirugía. Generalmente, con la cirugía se mejoran los síntomas y se preserva la movilidad.

Ante la presencia de dolor o entumecimiento articular, es necesario consultar con el médico. Solamente el especialista puede realizar un diagnóstico certero e indicar el mejor tratamiento según las condiciones del paciente.

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