Asfixia perinatal: conoce sus factores de riesgo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 27 octubre, 2018
La asfixia neonatal es un problema muy grave que puede suponer la muerte del bebé. Hoy descubriremos por qué se produce y cuáles son los factores de riesgo.

La asfixia perinatal se puede presentar antes, durante o después del parto y por diferentes motivos. El recién nacido sufre una falta de oxígeno que lo puede llevar, de manera inexorable, a la muerte.

Según los datos de un estudio realizado, aproximadamente el 20% de los niños que sufren asfixia perinatal mueren, y los que sobreviven lo hacen presentando problemas neurológicos permanentes.

Existen numerosas causas que pueden dar lugar a problemas en el neonato, incluyendo aspectos antes, durante o después del parto. Te contamos lo que dicen las últimas revisiones.

Una de las principales causas de muerte neonatal

Neonato siendo asistido por el equipo médico.
La asfixia perinatal es considerada una de las principales causas de muerte en neonatos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido la asfixia neonatal dentro de las principales causas de muerte de los recién nacidos. Una posición que nos hace brindarle una mayor importancia a este problema.

Un bebé que sufre asfixia antes del parto puede requerir de una cesárea de emergencia. Si los médicos se percatan de ello una vez ha nacido, lo más probable es que el recién nacido no llore y no se mueva. Una característica fundamental es que su cuerpo parece laxo.

Tanto en una situación como en la otra, los médicos deben actuar lo más rápido posible. La monitorización constante y vigilar qué ha podido causar la asfixia es imprescindible para poder poner solución y salvar la vida del bebé.

¿Por qué surge la asfixia perinatal?

La asfixia perinatal puede aparecer por diferentes motivos. Además, estos serán distintos si se producen antes del parto, durante o después. Veamos algunos de ellos.

Antes del parto

Este tipo de asfixia que se da en los bebés que aún no han nacido puede presentarse en cualquier mes del embarazo, aunque es habitual que aparezca cuando se acerca la fecha del nacimiento.

Por ese motivo son tan importantes las citas médicas, para comprobar que todo está yendo bien. Entre los motivos estarían los siguientes:

  • Anemia de la madre.
  • Sangrado durante el embarazo.
  • Posición inadecuada de la cabeza del bebé.
  • Prolongación del embarazo (más de la semana 42).
  • Infección materna.

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Durante el parto

Durante el parto pueden darse algunas situaciones peligrosas para la vida del bebé. Aunque los médicos están preparados para lidiar con cualquier circunstancia, es importante saber qué es lo que puede pasar.

  • El cordón umbilical rodea el cuello del bebé o está comprimido en algún punto.
  • Preeclampsia que produce una elevación de la presión arterial de la madre.
  • La madre sufre algún problema respiratorio.
  • Se hace uso de los fórceps.
  • El parto se prolonga más de lo debido.

Después del parto

Madre con bebé en brazos
Los bebés nacidos prematuros tienen alto riesgo de sufrir asfixia perinatal.

A pesar de que ya se haya pasado por el parto, el riesgo de sufrir asfixia perinatal está presente si se dan algunas de estas situaciones.

  • El bebé es prematuro y sus órganos aún son inmaduros.
  • Presenta algún tipo de malformación congénita.
  • El bebé presenta neumopatías o cardiopatías.
  • El peso del recién nacido está muy por debajo de lo normal.

Normalmente, cuando un bebé presenta una asfixia leve puede llorar demasiado, estar irritable y tener el tono muscular un poco aumentado. No obstante, por lo general, esto no suele dilatarse más de un día.

En cambio, si la situación es más grave el recién nacido puede convulsionar, no tener el reflejo de succionar (por lo que la madre no es capaz de amamantarlo) y presenta un tono muscular bastante bajo.

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El daño neurológico

Dependiendo de si la asfixia perinatal ha sido resuelta a tiempo y de si esta ha llegado a provocar convulsiones en el recién nacido o no, esto puede marcar un antes y un después en las posibilidades de que el bebé sufra algún daño neurológico.

No obstante, esto suele ocurrir cuando la situación de asfixia se prolonga durante un tiempo determinado o se añaden otros factores. Por ejemplo, el riesgo de sufrir daño neurológico es elevado si el bebé presenta un fallo en el sistema cardiovascular y pulmonar, por ejemplo.

Otro de los motivos que podrían incrementar el riesgo de sufrir daño neurológico es que el recién nacido presente acidosis. Esto es cuando se acumula demasiado ácido en la sangre.

Gracias a los controles que se realizan durante el embarazo, la asfixia perinatal puede prevenirse. Sin embargo, existen diferentes circunstancias que pueden escaparse a cualquier control.

No obstante, contar con personal cualificado en el parto que esté familiarizado con este tipo de situaciones y que preste una atención adecuada a todo lo que sucede es indispensable. La asfixia perinatal puede ser mortal, por lo que toda precaución es poca.

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