Asma en el embarazo

30 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Leonardo Biolatto
El asma en el embarazo es una situación de riesgo para la madre y para el bebé. Debe ser controlado por los obstetras desde el primer momento. Este artículo te explicará en qué consiste la patología y cómo controlarla.

El asma en el embarazo es una enfermedad de riesgo tanto para el feto como para la madre. Se calcula que entre el tres y el seis por ciento de la población mundial tiene la enfermedad, lo que la convierte en un cuadro muy frecuente.

El asma consiste en una obstrucción de las partes más pequeñas de la vía respiratoria. La obstrucción provoca dificultad para realizar la mecánica respiratoria, sobre todo para la espiración. Esta obstrucción tiene como sustrato la inflamación de los bronquios pequeños.

Entre las embarazadas, el asma es la enfermedad crónica más frecuente. Según las estadísticas, entre el cuatro y el siete por ciento de las gestantes tienen complicaciones asociadas al asma en algún momento del embarazo. Aunque durante el momento del parto es muy improbable que se manifieste.

El peor momento suele darse entre las semanas diecisiete y veinticuatro de embarazo. Esto es al final del segundo trimestre. Se han registrado en ese momento la mayor cantidad de consultas de embarazadas en servicios de emergencias. Al contrario, la menor cantidad de consultas por este motivo se ubican en el último mes previo al parto.

Consecuencias del asma en el embarazo

Si la embarazada asmática no está controlada correctamente pueden aparecer complicaciones en su salud y en la del feto. La situación clave es la falta de oxígeno. El oxígeno que posee la madre circulando en su sangre es el que comparte con su bebé, y la disminución de su ingreso afectará a ambos.

El asma en el embarazo es capaz de causar en la madre:

  • Hiperemesis gravídica: es la aparición de vómitos intensos y por mucho tiempo. No es la típica náusea matutina del primer trimestre. Aquí los episodios son frecuentes y provocan pérdida de peso.
  • Preeclampsia: también se denomina toxemia del embarazo. Es un síndrome donde aumenta la presión sanguínea de la madre, se provocan edemas por retención de líquido y hay pérdida de proteínas en la orina –proteinuria.
  • Hipertensión gestacional: es el aumento de las cifras tensionales en la gestante.
  • Parto prematuro: si bien no es frecuente que los síntomas de asma aparezcan durante el momento del parto, sí se puede adelantar el trabajo de parto a causa del asma.
Mujer embarazada midiéndose la presión arterial
La preeclampsia es una de las complicaciones del asma en el embarazo. Acarrea riesgos importantes, por lo que debe intervenirse a tiempo.

Y en el bebé, el asma del embarazo puede causar:

  • Retraso del crecimiento intrauterino: la falta constante de oxígeno suficiente hace que el feto crezca con mayor lentitud, pudiendo ser más pequeño de lo esperable para su edad gestacional.
  • Bajo peso al nacer: asociado a la restricción del crecimiento intrauterino, es un bebé que llega al momento del parto sin el peso suficiente.
  • Hipoxemia neonatal: en el momento del parto, el bebé puede tener un aporte insuficiente de oxígeno que lo haga nacer con síntomas de falta del mismo. Requerirá asistencia intensiva neonatal con suplemento de oxígeno externo.
  • Aumento de la mortalidad perinatal: si el asma en el embarazo no está controlado aumentan los riesgos de muerte del bebé.

Para seguir leyendo: 13 factores que pueden causar un parto prematuro

Medicamentos para el asma durante el embarazo

Durante la gestación es importante elegir junto al profesional médico qué medicamentos se pueden consumir, de acuerdo a las necesidades. No todos los medicamentos son inocuos para la madre y para el bebé. Por eso el asesoramiento médico es fundamental.

Para el asma, la mayoría de los medicamentos han probado no ser nocivos para la embarazada. En realidad se asume que es más peligroso un asma no controlado durante el embarazo que los posibles efectos adversos de los medicamentos que se utilizan.

En algunas personas asmáticas se utilizan inyecciones de desensibilización para las alergias, en vistas a reducir los episodios de crisis asmática. Si la gestante inició estas inyecciones antes de quedar embarazada, entonces debe continuarlas. Pero se contraindica su inicio una vez que está establecido el embarazo.

Una vez concretado el parto no hay problemas para que la mujer amamante. Es más, se alienta a que las asmáticas que han sido madres recientemente no abandonen la medicación a la vez que practiquen la lactancia materna.

Sigue informándote: Medicamentos compatibles con la lactancia materna

Como prevenir las complicaciones

Hay medidas básicas que la mujer con asma en el embarazo puede tomar para reducir los riesgos. Esto acompañado siempre del asesoramiento profesional y de la medicación adecuada que definirán los médicos.

asma y cigarrillo
Una recomendación fundamental es alejarse del cigarrillo y su humo. Fumar empeora las crisis de asma y puede detonar graves complicaciones en la madre y el feto. 

Te contamos cuáles son esas medidas preventivas:

  • No fumar: el tabaco complica y empeora el asma, además de aumentar el riesgo de síndromes congénitos en el feto.
  • Controlar los desencadenantes: el asma responde como crisis aguda a ciertas sustancias que es mejor evitar. Podemos nombrar los ambientes con polvo o polvillo, el humo de cigarrillo y el pelaje de algunos animales.
  • Respetar las consultas de control: la mujer asmática embarazada requiere un control más intensivo con los médicos que los programados para un embarazo de riesgo normal.
  • Tomar los medicamentos en tiempo y forma: según la indicación médica, se deberán respetar horarios y presentaciones. Nunca automedicarse en estas circunstancias.
  • Estar atenta a los signos de alarma: el médico proveerá a la embarazada de un listado con síntomas que, de aparecer, indican la necesidad de consultar rápidamente. Esos síntomas suelen ser la falta de aire, la tos intensa que se cronifica y la fiebre, entre otros.
  • Controlar el reflujo gastroesofágico: es habitual que las embarazadas padezcan enfermedad por reflujo gastroesofágico. El problema es que el reflujo puede intensificar los síntomas del asma. Por ello se deben tomar medidas caseras como elevar la cabecera de la cama, separar las comidas diarias en más partes pequeñas y retrasar el horario de dormir dejando pasar unas dos o tres horas desde la cena evitar alimentos que desencadenen el reflujo.

En conclusión…

El asma en el embarazo acarrea riesgos de consideración tanto en la madre como en el feto. Por lo tanto, si se produce, es importante consultar al médico y seguir el tratamiento recomendado. Además, es conveniente estar atentos a cualquier síntoma que indique una complicación.

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