Aspectos a negociar en un proceso de divorcio

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 7 mayo, 2019
Virginia Martínez · 8 mayo, 2019
No se trata sólo de obtener un papel que disuelva un matrimonio. Por el contrario, un divorcio implica muchos otros aspectos (bienes gananciales, vivienda familiar) que deberíamos pensar y plantearnos antes de solicitarlo.

Antes de iniciar cualquier trámite legal de divorcio, debemos tener claro que realmente queremos poner fin al matrimonio. Una vez decidido esto, ¿qué aspectos debemos tener en cuenta para negociar en un proceso de divorcio?

La decisión de divorciarse

En primer lugar, debemos tener en cuenta que no es lo mismo separarse que divorciarse. En efecto, mientras que una separación supone una ruptura sentimental o emocional, el divorcio es la ruptura definitiva en todos los ámbitos (legal, económico, etc).

Así, un divorcio no tiene vuelta atrás y supone la disolución total y definitiva del matrimonio. Por tanto, debemos tener muy claro que es el paso a seguir, que la vida conyugal ya no tiene sentido y que no nos arrepentiremos posteriormente. No obstante, desde el punto de vista de los procedimientos legales, ¿cuándo comenzar los trámites?

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Cada matrimonio y cada divorcio es diferente

Pareja en proceso de divorcio
Cada pareja es un mundo y cada divorcio tiene aspectos diferentes a tener en cuenta.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada pareja es un mundo y cada matrimonio es diferente y, por tanto, también lo es cada divorcio.

En efecto, hay parejas que no tienen bienes comunes, parejas que no tienen hijos, parejas que se divorcian de mutuo acuerdo, parejas que inician un divorcio contencioso… Por tanto, dependiendo de las particularidades y condiciones de cada una, así será la forma de actuar. 

En cualquier caso, siempre hay que tener en cuenta y pensar, antes de iniciar los trámites, en relación a determinados asuntos de vital importancia:

  • Los hijos en común
  • El domicilio familiar
  • Los bienes gananciales
  • La forma de procedimiento (mutuo acuerdo o contencioso)
  • El dinero del que se dispone para los trámites (abogados, notarios, etc.)

Además, siempre es recomendable contar con un abogado. En efecto, independientemente del buen «clima» que pueda existir con la ex pareja, siempre es aconsejable tener un abogado particular que pueda velar objetivamente por nuestros intereses y guiarnos durante todo el proceso.

Piensa, además, que no solo se trata de tus intereses, sino también del de los hijos, si los hay.

Aspectos a negociar en un proceso de divorcio

Antes de iniciar los trámites legales, es importante tener claros los aspectos más importantes a negociar en un proceso de divorcio que se verán afectados por la disolución del matrimonio:

El domicilio familiar

Puerta de entrada con la llave
El régimen del domicilio familiar y los títulos de propiedad serán una de las primeras cosas a valorar en el reparto de bienes.

Una vez una pareja va a divorciarse, tendrá que pensar qué sucederá con el domicilio conyugal en el que convivían juntos. Asimismo, todo dependerá de la forma de propiedad del inmueble. Así, si se trata de una casa con hipoteca a nombre de ambos, tendréis que decidir qué hacer con ella.

Existen varias posibilidades: que uno de los ex esposos se quede con la casa, pagando al otro la parte correspondiente, o que la propiedad se venda y se repartan los beneficios. En cualquier caso, al menos uno de ellos tendrá que pensar cuál será su nuevo domicilio. 

Si por el contrario, la pareja vivía en alquiler, la cosa es más sencilla, pues no existen títulos de propiedad ni otros vinculantes legales al inmueble. Ambos pueden, sencillamente, alquilar otra vivienda o determinar que uno continúe en la alquilada y que el otro se mude.

En cualquier caso, es un aspecto realmente importante a tener en cuenta dónde vivir a partir de la decisión de separarse o divorciarse. 

Por otra parte, todo cambia si existen hijos menores. En este sentido, la ley estipula que debe existir un domicilio familiar que será donde vivan los hijos. El progenitor que conviva con ellos hará uso de ese domicilio familiar, independientemente de qué suceda con el inmueble desde el punto de vista de la liquidación de los bienes gananciales.

Bienes gananciales a negociar en un proceso de divorcio

Si te casaste bajo régimen de separación de bienes, este asunto no es complicado. Sencillamente, cada uno es dueño único de cuanto está a su nombre, y todo está claro y decidido de antemano.

No obstante, si existen bienes gananciales, la cosa se complica, y es necesario proceder a la liquidación de la sociedad de bienes gananciales que se estableció con el matrimonio. Para ello, tendréis que pensar qué va a suceder con los bienes comunes que existen, hacer un inventario y pensar en la mejor manera de dividirlos a partes iguales. 

Así, una casa en propiedad sin hipotecas ni cargas no es lo mismo que otra que las tenga. En este sentido, decir una casa para cada uno no sería lo justo. Por tanto, sentaos y pensad en cómo podría establecerse un acuerdo para que las dos partes obtengáis los mismos beneficios y deudas de la liquidación de la sociedad de gananciales.

Los hijos en común

Niño con una pareja dibujada y rota
La presencia de niños hará que el divorcio de mutuo acuerdo sea la opción más segura para ellos.

Los hijos son la prioridad absoluta, independientemente de su edad. Así, si son menores, es indispensable llegar a un acuerdo amistoso. El objetivo primordial es evitar un conflicto y convertirlos en una excusa para las discusiones. Los padres deben velar por ellos y hacer cuanto sea posible para que los efectos del divorcio sean mínimos para los hijos.

Por tanto, deberéis poneros de acuerdo de forma civilizada sobre quién ejercerá la custodia y cómo será el régimen de visitas del progenitor que no viva con ellos. Además, debéis aclarar otros puntos importantes como la manutención, los gastos extra, etc.

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¿Divorcio contencioso o de mutuo acuerdo?

Sin duda alguna, un divorcio de mutuo acuerdo ahorrará dinero, tiempo y, sobre todo, estrés y desgaste emocional. Por esta razón, es mejor que, a pesar de las diferencias sobre los diversos aspectos de la ruptura (bienes, hijos, etc.), os sentéis e intentéis llegar a un acuerdo antes de iniciar los trámites de un divorcio contencioso.

Con el consejo de vuestros abogados y un poco de calma y sensatez, seguro que podréis llegar a un acuerdo y evitar incluso más estrés y ansiedad no sólo a vosotros, sino a todos los miembros de la familia.

No obstante, siempre existe el caso de que uno de los ex cónyuges se niega a llegar a un acuerdo, claro. En estos casos, no quedará más remedio que iniciar un procedimiento contencioso para obtener el divorcio. También, si se trata de un caso de maltrato y la vida conyugal es un peligro, cuanto antes se inicien los trámites, mejor.

El dinero que va a costar el divorcio

Hombre haciendo cuentas
Debéis echar cuentas sobre los gastos del proceso de divorcio para optar por una opción u otra, pues la vía judicial siempre requiere unos costes adicionales.

Un divorcio cuesta dinero. Además, cuesta bastante. Por eso, aunque sea desde el punto de vista económico, es mejor siempre llegar a un acuerdo y evitar idas y venidas a abogados y juzgados, pagando los costes correspondientes.

En primer lugar, tendréis que sacar cuentas. Es decir, tendréis que pensar que necesitaréis dinero para pagar a los abogados y demás implicados, además de los costes procesales que conlleva acudir a un juzgado.

Por esta razón, quizás deberíais pensar en un divorcio notarial, un procedimiento mucho más rápido que el que se inicia ante un juzgado. De hecho, basta con confirmar ante notario, mediante escritura pública, los acuerdos alcanzados. No obstante, debemos indicar que el divorcio notarial no es posible si existen hijos menores.

En efecto, en el caso de que el matrimonio tuviera hijos menores de edad, entonces es absolutamente necesario acudir al juzgado, incluso para divorciarse de mutuo acuerdo. Esto es así porque la Autoridad Judicial debe asegurarse de que los acuerdos alcanzados no dañan los intereses de los menores. Ellos son siempre la prioridad.

 Conclusión sobre los aspectos a negociar en un proceso de divorcio

Antes de iniciar los trámites de divorcio hay que pensar sobre determinados aspectos que son de vital importancia (los hijos, los bienes, etc.). Además, hay que intentar llegar a un acuerdo, preferiblemente con el consejo de un abogado especializado.

Por tanto, el mejor momento para iniciar los trámites legales de divorcio es cuando, calmados y sin rencores, con ánimo de colaboración y respeto, tenemos las cosas claras y podemos evitar que el divorcio se convierta en algo más doloroso de lo que ya es de por sí.

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