Aspergilosis y hongos en los pulmones

25 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador
La aspergilosis suele causar síntomas como tos, dificultad respiratoria y fiebre. Se trata de una patología muy peligrosa, y para aumentar la probabilidad de supervivencia, es esencial detectarla en fases tempranas.
 

Síntomas como tos, fiebre, esputos sanguinolentos, indisposición general y pérdida de peso pueden ser indicativos de una infección fúngica pulmonar, como la aspergilosis. Los hongos en los pulmones no son comunes en la población general, pero existen grupos de riesgo de contraerlos, como las personas inmunocomprometidas en ambientes hospitalarios.

La aspergilosis, de hecho, es la forma más común de infección de hongos en el tracto respiratorio, y según diversos estudios médicos, se estima que su índice de mortalidad ronda en torno al 50 %.

¿Cómo reconocer esta patología? ¿existen medidas para evitarla? Debido a su alta letalidad en ciertos grupos poblacionales, es esencial conocer las respuestas a estos interrogantes para adoptar hábitos preventivos. Por ello, en este espacio te contamos todo lo que debes saber sobre la aspergilosis, desde el agente causal hasta su sintomatología y tratamiento.

Sobre el género Aspergillus

Aspergillus es un género de hongos que comprende al rededor de 600 especies. Este es ubicuo, es decir, se encuentra en todos los ambientes, y por ello la inhalación de sus esporas sin perjuicio alguno para el ser humano es un fenómeno muy habitual.

Este hongo es de naturaleza filamentosa, y se compone de unas cadenas de células denominadas hifas. Además, es un ser vivo oportunista, y por ello puede generar diversas patologías en personas inmunocomprometidas, como las siguientes:

  • Aspergilosis pulmonar, que veremos a continuación.
 

A pesar de que todas estas enfermedades son causadas por el hongo en cuestión, vamos a centrarnos en la aspergilosis pulmonar, sobre todo por su alta letalidad antes nombrada.

Sobre el género Aspergillus
Se estima que existen alrededor de 600 especies del hongo Aspergillus. A su vez, este microorganismo es el responsable de varias afecciones.

¿Qué causa la aspergilosis?

En una persona con un sistema inmune normal, las hifas y esporas del hongo son eliminadas por macrófagos, neutrófilos y otros mecanismos protectores mediados por granulocitos. 

La situación se complica en pacientes con tratamientos que reducen su eficacia inmunológica o patologías asociadas, pues se pueden dar casos en los que las hifas crecen de manera descontrolada en el tracto respiratorio.

Estos hongos, incluso, pueden llegar a los vasos sanguíneos, donde causan mayor peligro. Como exponen diversos estudios, conducen a una trombosis severa con todas las consecuencias que ello conlleva. 

Para saber más: Alergia a los hongos ¿es posible?

Aspergilosis y hongos en los pulmones

El término «aspergilosis» se refiere a cualquier enfermedad generada por el hongo ya descrito. Coincidiendo con una publicación en National Center for Biotechnology Information, las especies más comunes que la producen son la Aspergillus fumigatus, Aspergillus flavus,  Aspergillus niger, Aspergillus nidulans y Aspergillus terreus.

 

Hay varios tipos de aspergilosis que pueden comprometer la salud pulmonar. Asimismo, cada una tiene diversas manifestaciones y consecuencias. Veamos en detalle las más comunes.

Aspergilosis broncopulmonar alérgica

Caracterizada por episodios recurrentes de obstrucción bronquial en pacientes en un principio asintomáticos. Luego, se presenta un cuadro de fiebre con crisis asmáticas.

Aspergilomas

Son granulomas que contienen «bolas» formadas por las hifas del hongo.  Según diversos estudios microbiológicos, se dan en personas con cavitaciones pulmonares previas, tales como la tuberculosis.

En Perú, por ejemplo, un análisis estadístico mostró que un gran porcentaje de personas con lesiones cavitarias residuales presentaban aspergilomas. En el 50 % de los casos estaban causados por Aspergillus fumigatus. Esta variante se caracteriza por toses sanguinolentas.

Aspergilosis pulmonar invasiva

Neumonía atípica muy grave, que se asocia a fiebre y dolor pleurítico. No solo puede encontrarse en pacientes cuyo sistema inmunitario está debilitado, sino también en personas en estado crítico y con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Aspergilosis pulmonar invasiva
La aspergilosis pulmonar invasiva es una forma grave de la enfermedad que puede cursar con complicaciones serias.
 

Existen otras variantes, tales como la aspergilosis pulmonar invasiva crónica recidivante, la traqueobronquitis invasiva, la sinutisis aguda y otros cuadros.

Sintomatología

Los síntomas dependen del tipo de infección, pero pueden recogerse en un cuadro clínico general caracterizado por lo siguiente: 

  • Tos seca, con sangre o con tapones mucosos.
  • Fiebre.
  • Indisposición general y pérdida de peso.
  • Sibilancias.

Además, si las hifas alcanzan zonas más allá de los pulmones la sintomatología puede extenderse a otros signos como:

  • Sangre en la orina y disminución del gasto urinario.
  • Dolor torácico y en los huesos.
  • Escalofríos.
  • Dolores de cabeza y problemas de visión.

Es importante tener en cuenta que, tal y como señala el libro Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, las hifas y esporas de Aspergillus pueden extenderse a la piel, los riñones, el hígado, los ojos, e incluso hacia el sistema nervioso central. Según la misma fuente, la invasión de este último conlleva, en el 80 % de los casos, a una muerte segura.

Herramientas de detección

Los métodos de detección  de la aspergilosis son variados. En un principio, llegar al diagnóstico puede ser difícil, ya que los síntomas son similares a los de otras enfermedades pulmonares. Por ello, el médico puede sugerir lo siguiente:

  • Prueba de anticuerpos para aspergilosis en sangre, muy útil en etapas tempranas de la enfermedad.
  • Radiografía de tórax, común en el diagnóstico de aspergilomas.
  • Pruebas de la función pulmonar.
 
  • Cultivos específicos para el hongo donde se colocan muestras de esputos del paciente.
Aspergilosis en los pulmones
En un principio, detectar esta enfermedad puede ser complejo, ya que sus manifestaciones clínicas se parecen a las de otras afecciones en los pulmones. Por eso, el médico sugiere pruebas complementarias.

Tratamiento

Los fármacos que se utilizan serán, por norma general, los antifúngicos. Entre ellos destacan el voriconazol, el itraconazol, la anfotericina B y la caspofungina. El medicamento de elección suele ser el voriconazol.

Un estudio comparativo determinó que este era mucho más eficaz que la anfotericina B, pues a las 12 semanas sobrevivieron un mayor porcentaje de pacientes sometidos al tratamiento con él ( 71 % vs 58 %).

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Aspergilosis y hongos en los pulmones: ¿qué recordar?

La aspergilosis, como hemos visto, es una patología que cursa con una sintomatología grave, en función de los lugares infectados y la progresión de la enfermedad. El pronóstico es muy reservado, pues se da en pacientes ya inmunocomprometidos, lo que complica mucho las cosas. Por desgracia, tampoco existe una forma de prevención clara.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda a pacientes inmunodeprimidos evitar lugares con mucho polvo, llevar mascarillas aislantes, e higienizar al máximo piel y heridas para eliminar posibles esporas.

 

Otro método de prevención posible es la realización de pruebas sanguíneas periódicas en personas en grupos de riesgo, ya que así se puede identificar la aspergilosis invasiva en sus primeros estadios.

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