Ataques de ansiedad: cuando nadie entiende qué me ocurre

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 diciembre, 2018
Aunque sean difíciles de controlar y puedan llegar a agobiarnos, debemos ver los ataques de ansiedad como situaciones pasajeras de las que, sin lugar a dudas, saldremos, por largos que nos parezcan

Los ataques de ansiedad pueden afectarnos a todos en un momento dado. Lo complejo de estas situaciones es que no son muy bien entendidas por la población en general, y de ahí, la desesperación en quien lo sufre.

Si bien es cierto que los trastornos de ansiedad entran dentro del “Manual diagnóstico de los trastornos mentales” (DSM-V) estamos ante una dimensión que puede experimentarse tanto de forma muy puntual como recurrente.

Una situación estresante, un impacto emocional o incluso estar mucho tiempo bajo presión puede desencadenar un ataque de ansiedad.

Quien lo experimenta, tiene la clara sensación de que va a morir, de que su corazón va a estallar. Es algo realmente dramático, y más, si quienes le rodean no saben qué ocurre y reaccionan del peor modo posible.

A través de frases como “no pasa nada”, “todo te lo tomas a la tremenda” o “cálmate, que esto no es nada” no ayudamos, no facilitamos ningún apoyo ni conferimos la calma que la persona necesita.

Hoy en nuestro espacio queremos profundizar en esta realidad tan común para ofrecerte adecuadas estrategias.

Ataques de ansiedad: cuando el corazón va a estallarme

mujer sufriendo un sufre ataques de ansiedad

En primer lugar, hemos de entender un aspecto importante: la ansiedad, por sí misma, tiene una utilidad para el ser humano.

  • La ansiedad nos avisa de la cercanía de una amenaza para que podamos huir o afrontarla.
  • Lo ideal es mantener un nivel de ansiedad ajustado y equilibrado para, de este modo, motivarnos para ser más eficaces en nuestros entornos cotidianos.
  • Ahora bien, el problema aparece cuando el nivel de ansiedad se dispara y se vuelve incontrolable.
  • Es entonces cuando nuestro cerebro interpreta que hay un riesgo del que escapar cuanto antes y, para ello, desencadena una reacción orgánica: aceleración del corazón, aumento de la presión sanguínea, adrenalina en sangre…

Mientras nuestro cerebro y nuestro cuerpo nos ordena “escapar” nuestra mente nos manda a su vez pensamientos negativos y catastróficos que empeoran aún más la situación.

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Veamos más datos en detalle.

hombre que sufre sufre ataques de ansiedad

Síntomas de los ataques de ansiedad

Los trastornos de ansiedad se relaciona con múltiples dimensiones y situaciones personales. 

  • Hay quien tiene miedo a volar, otros pueden sufrir otros trastornos como la agorafobia, la aracnofobia, la acuafobia, etc.
  • Otras personas, en cambio, pueden experimentar esta situación ante un contexto de gran impacto emocional.
  • Asimismo, cabe decir que una pequeña parte de estos pacientes pueden evidenciar ataques de ansiedad sin conocer muy bien el motivo.
  • De hecho, tal y como nos revela un estudio llevado a cabo en la Universidad de Seoul, nos indican que en ocasiones, este trastorno psicológico tendría un origen genético.

A pesar de que los desencadenantes sean múltiples, por lo general, existe una sintomatología común fácilmente identificable.

Síntomas emocionales

  • Sentimientos de aprensión o miedo intenso e incontrolable.
  • Dificultad para concentrarnos.
  • Nos sentimos tensos y muy nerviosos
  • Aparecen pensamientos fatalistas: anticipamos lo peor.
  • Nos centramos solo en lo negativo, en el pánico… Nuestra mente adquiere, por así decirlo, forma de túnel: todo está oscuro y al final solo vemos la catástrofe.

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Síntomas físicos

  • El corazón se acelera.
  • Se eleva la tensión arterial.
  • Podemos empezar a hiperventilar.
  • Sudoraciones.
  • Dolor de estómago y mareos.
  • Micción frecuente o diarrea.
  • Nos cuesta respirar y sentimos la sensación de que vamos a sufrir un infarto.
  • Temblores y tics.
  • Tension muscular.
  • Dolores de cabeza.
  • Fatiga extrema y debilidad.
figura-hombre con ataques de ansiedad

Los ataques de ansiedad pueden relacionarse con una depresión

En caso de que los ataques de ansiedad sean algo frecuente, es muy posible que la persona sufra una depresión encubierta.

  • La ansiedad y la depresión derivan muchas veces de la misma vulnerabilidad, de esa indefensión donde perdemos el control de lo que nos envuelve hasta el punto de derivar en estas situaciones tan angustiosas.
  • Hay que dejar claro que, a pesar de que la ansiedad y la depresión son dos dimensiones distintas, en ocasiones, como decimos, la primera puede ser síntoma de la otra.

Para salir de dudas, nada mejor que consultarlo con los especialistas en este campo. A nuestro alcance tenemos siempre adecuadas terapias psicológicas que cuentan con gran efectividad.

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Cómo hacer frente a los ataques de ansiedad

Para hacer frente a un ataque de ansiedad, lo primero que haremos será afrontar los síntomas emocionales y racionalizar ese miedo, esa amenaza, esa situación estresante.

  • Entiende que no a todos les sirven las mismas fórmulas. Para ello, intenta desmenuzar en partes pequeñas ese “todo” que te hace daño y racionaliza cada amenaza hasta hacerla desaparecer.

Pasos para ayudar a una persona que sufre un ataque de ansiedad

Entiende su situación. No se está volviendo loco: necesita ayuda y, ante todo, calma y comprensión.

  • Pídele que se siente y sitúalo en un lugar donde corra un poco de aire.
  • Desabróchale la ropa que le esté oprimiendo.
  • Si está hiperventilando, ofrécele una bolsa para que respire a través de ella o indícale que respire como si “estuviera apagando una vela” (con los labios fruncidos).
  • Repítele en todo momento que “no está sufriendo un ataque al corazón”, ” que estás ahí para ayudarlo y que todo está bien ahora” (habla con mucha calma).
  • Indícale que ponga una mano en su abdomen y otra en el corazón. Tiene que regular sus respiraciones.
corazón que sufre con los sufre ataques de ansiedad

Si los síntomas no cesaran y su pulso fuera muy acelerado es necesario llamar al servicio médico, en especial si la persona, tiene alguna cardiopatía, diabetes u obesidad.

Por último no olvidemos que cabe la posibilidad de que estos ataques de ansiedad puedan repetirse en el momento menos pensado. Es prioritario por tanto contar siempre con ayuda experta para manejar con efectividad estas condiciones.

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  • Li, AW, y Goldsmith, CAW (2012, marzo). Los efectos del yoga sobre la ansiedad y el estrés. Revisión de Medicina Alternativa. https://doi.org/10.1016/j.jinsphys.2011.01.005