¿Por qué aumenta la temperatura corporal durante la fiebre?

30 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador
¿Alguna vez te has preguntado por qué aumenta tu temperatura corporal cuando sufres un episodio de fiebre? Aunque este es un mecanismo de defensa del cuerpo, genera síntomas desagradables.
 

La fiebre o pirexia es un signo médico que se manifiesta cuando la temperatura corporal está por encima de los valores normales. Este es un mecanismo de protección, y la mayoría de la población ha pasado por ella en algún momento de su vida.

Los motivos por los que presentamos fiebre son muy diversos. Muchas veces, está asociada a la presencia de organismos patógenos en el cuerpo, los cuales son identificados como sustancias extrañas y ajenas.

Esto nos lleva a preguntarnos por qué sube la temperatura corporal durante los episodios de fiebre. En primera instancia puede parecer contraproducente, pues al malestar causado por el germen en cuestión se le suman todos los síntomas asociados a un aumento anormal de la temperatura en el cuerpo.

Sin embargo, como todas las respuestas fisiológicas humanas, la fiebre tiene un significado evolutivo. Te contamos cómo resulta necesaria para la supervivencia.

¿Qué se considera fiebre?

Como regla general, cualquier temperatura corporal por encima de los 37 °C representa un episodio de fiebre. Aún así, se pueden presentar cuatro tipos de este signo médico:

  • Febrícula: cuando la temperatura corporal no pasa de 38 °C. Esto es lo que todos conocemos como tener unas décimas.
  • Fiebre moderada: la temperatura oscila entre los 38 y 39 °C.
  • Alta fiebre: superior a 39 °C.
  • Hiperpirexia: cuando la temperatura es igual o mayor de 40 °C.

Cuando un paciente entra en un cuadro de hiperpirexia, las complicaciones aparecen rápido. Pueden sucederse una serie de desnaturalizaciones de las proteínas del sistema nervioso, con múltiples fallos asociados y una elevada probabilidad de muerte si no se brinda atención médica inmediata.

 
Fiebre en niños
Las temperaturas superiores a 39 ºC son peligrosas si no se controlan

Para saber más: Fiebre neutropénica, causas y tratamientos.

¿Por qué sucede la fiebre?

Esta respuesta del cuerpo ante agentes externos puede volverse en nuestra contra si no se controla. Entonces, vale de nuevo la pregunta sobre la utilidad de la misma. ¿Por qué el cuerpo genera temperatura si puede ser perjudicial?

En primer lugar, hemos de ver la fiebre como un mecanismo de defensa ancestral. El hipotálamo, sección del cerebro encargada de regular la temperatura corporal, manda señales para aumentarla cuando identifica en la sangre unas moléculas denominadas pirógenos.

Un pirógeno es cualquier sustancia productora de fiebre. Estos suelen ser polisacáridos, por ejemplo, restos o productos de la pared celular de las bacterias, también.

El sistema inmune, causante de inflamación, responde como protección ante la presencia de invasores en el cuerpo humano. De esta forma, la fiebre es un elemento más para defenderse.

La esperanza del sistema interno corporal es que, aumentando la temperatura, los microorganismos más sensibles ante los cambios mueran al ser expuestos a valores más altos. La mayoría de las bacterias y virus que causan infecciones prosperan a los 37,5 ºC.

 

Al aumentarse la temperatura, los microorganismos dejan de reproducirse. O al menos, no lo hacen de manera tan rápida y efectiva. Así, su vulnerabilidad ante los agentes del sistema inmune aumenta. La fiebre es, por lo tanto, un mecanismo evolutivo con una finalidad clara: debilitar a los microorganismos patógenos.

Malestar por aumento de la temperatura corporal
El malestar de la fiebre aparece por los signos que desata la alta temperatura en el cuerpo

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¿Mecanismo vestigial o útil?

La fiebre ayuda a combatir enfermedades, pero también puede llevar al paciente a la muerte o causarle daños irreversibles en cuadros clínicos graves. ¿Deberían los médicos permitir el aumento de la temperatura corporal? ¿Hasta qué punto?

Esto es un debate en medicina. Mientras algunos profesionales prefieren que la fiebre se mantenga en niveles medios para que el sistema inmune responda mejor, otros son partidarios de procurar su descenso con antipiréticos. No hay una respuesta unánime en este punto. Sí están todos de acuerdo que por encima de 39 ºC hay que tratar sí o sí al paciente.

Por ello, existen medicamentos de venta libre, como las aspirinas o el paracetamol, para bajar la temperatura corporal. Al habernos brindado la medicina moderna antibióticos y antivíricos, no es tan necesario que experimentemos una subida drástica en su temperatura para combatir una enfermedad.

 

La fiebre es un motivo de consulta

La fiebre es un mecanismo de protección más que el cuerpo humano pone en marcha para expulsar posibles patógenos. Esta no solo puede acabar por sí misma con algunos microorganismos muy sensibles a las variaciones de temperatura, sino que debilita a los más resistentes.

Para los padres, sobre todo, la presencia de un aumento de la temperatura corporal en los niños resulta en una situación que preocupa. Tenemos que diferenciar entre la febrícula inicial, que quizás no pase de 38 ºC, de aquella fiebre que se eleva demasiado.

De una u otra manera, la fiebre es un motivo de consulta. Si notamos una elevación de la temperatura corporal, lo mejor es efectuar una visita al equipo médico para encontrar la causa y tratarla de manera correcta.

 
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