Automasajes y terapias para combatir dolores en las piernas y los pies

Para estimular la circulación de las piernas antes del masaje podemos darnos una ducha y dirigir un chorro de agua fría, en sentido ascendente, durante uno o dos minutos

La mayoría de las personas tienden a pasar demasiadas horas sentadas o bien de pie, según sus trabajos y rutinas, por lo que al final del día pueden sentir pesadez o dolores en las piernas y los pies.

En este artículo te explicamos cómo puedes aliviar estas molestias con algunos consejos y un sencillo masaje que te podrás realizar tú mismo.

Pasos previos al masaje

Masajes-de-pies

Antes de realizarnos un masaje para aliviar los dolores y las molestias en las piernas y los pies debemos tener en cuenta los siguientes pasos:

  • El momento adecuado: Debe ser a una hora en la que tengamos el tempo suficiente y podamos hacerlo sin prisa. Uno de los mejores instantes es por la noche, justo antes de acostarnos.
  • El lugar adecuado: Intentaremos realizarnos el masaje sin distracciones, en una estancia en la que estemos tranquilos y a gusto, y en la que no podamos ser interrumpidos.
  • Necesitaremos un producto cremoso o aceitoso que tarde un poco en secarse o absorberse, para mover los dedos con facilidad. Los más adecuados son los de almendras, de coco o de sésamo.

Si al aceite le añadimos unas gotas de aceite esencial de árnica y romero potenciaremos los beneficios para eliminar el dolor con más facilidad. También podemos usar una crema hidratante, aunque posiblemente se secará con más facilidad y tendremos que volver a aplicarla al cabo de poco rato.

Evitaremos los geles o las lociones que contengan alcohol y las que se evaporen demasiado rápido.

Visita este artículo: ¿Sabes cuán beneficioso es un masaje en los pies antes de dormir?

Estimulación suave

Pasos-previos-al-masaje

El masaje siempre tiene que empezar con suavidad e ir aumentando la intensidad de forma progresiva y según sintamos que nos pide el cuerpo.

Nos untaremos las manos con el aceite, las frotaremos un poco para hacerlas entrar en calor y empezaremos masajeando los pies. Usaremos ambos pulgares por toda la planta del pie, la parte superior, el tobillo y la parte inferior de las pantorrillas.

Haremos pequeños círculos con los dedos, pero sin ejercer demasiada presión.

Estimulación más intensa

La segunda parte del masaje será en la misma zona, pero en este caso haremos más presión con los dedos, de manera que en algunos puntos podemos sentir molestias o dolor.

Insistiremos más en todo el borde interno del pie, que se corresponde con la espalda (cuanto más cerca de los dedos más arriba de la espalda), y es una zona que suele estar más afectada.

Masaje de piernas

Masaje-de-piernas

Para el masaje de las piernas y las pantorrillas también empezaremos desde abajo e iremos subiendo, ya que hacerlo en esta dirección mejora la circulación.

Si es necesario, volveremos a untarnos las manos en aceite y a frotarlas un poco entre sí para hacerlas entrar en calor.

Empezaremos por el tobillo e iremos ascendiendo hasta las ingles, realizando círculos con los dedos o con los nudillos.

A continuación, repetiremos el recorrido pero lo haremos con los puños cerrados, ejerciendo más presión, y en movimientos rectos hacia la ingle.

Lo haremos en todas las partes de la pierna.

Potenciar los efectos con agua fría

Si nuestro problema es la pesadez y retención de líquidos podemos potenciar los efectos de este masaje si previamente nos duchamos con agua fría. Si nos cuesta demasiado podemos aplicarnos el agua solamente en las piernas, de manera ascendente.

Justo después nos secaremos y aplicaremos los aceites para realizarnos el automasaje.

Una exfoliación semanal

Otra manera de sacar más provecho a este masaje consiste en realizarnos, una vez a la semana, una exfoliación para eliminar las células muertas de la piel, potenciar su regeneración y, de paso, mejorar la circulación y aliviar los dolores con más efectividad.

Mientras estemos en la ducha previa de agua fría usaremos sal marina fina o gruesa, según nuestra preferencia, para masajearnos las piernas con ella.

A continuación, nos aclararemos con agua y seguiremos los pasos anteriores.

Lee también: Cómo hacerte tus exfoliaciones naturales y originales

La postura invertida

Si después de este masaje nos tumbamos con las piernas hacia arriba, en vertical, contribuiremos a mejorar la circulación y la relajación general. Además, es una postura muy adecuada para facilitar el descanso nocturno.

La parte baja de la espalda debe estar apoyada en el suelo, y nuestro cuerpo debe crear un ángulo totalmente recto.

Podemos permanecer hasta media hora en esta postura.

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