Avances en el tratamiento del cáncer de mama

Los avances en el tratamiento del cáncer de mama tienen que ver con técnicas de diagnóstico menos invasivas, fármacos más específicos y métodos muy novedosos.

El tratamiento del cáncer de mama ha tenido unos avances significativos en los últimos años. Las cifras lo dicen todo. Mientras que en el año 2000 la tasa de supervivencia era de un 37%, para el año 2012 se situó en un 49%. No hay consolidado global para 2018, pero se sabe que la mortalidad sigue disminuyendo.

La ciencia ha mostrado avances en varios terrenos del tratamiento del cáncer de mama. Hay evolución en el plano del diagnóstico, del desarrollo de fármacos, de la prevención y del manejo integral de la enfermedad. El panorama es cada vez más alentador.

De hecho, en junio de 2018 tuvo lugar el primer caso de curación total de cáncer de seno, mediante inmunoterapia. Es un logro inmenso que augura nuevos horizontes para el tratamiento del cáncer de mama y para la medicina en general.

Veamos cuáles son los principales avances en el tratamiento del cáncer de mama.

1. Tratamiento con inmunoterapia

Mamas fibroquisticas

Una investigación realizada en el Instituto Nacional de Salud en Bethesda (Maryland, EE. UU.), dirigida por el doctor Steven A. Rosenberg, consiguió eliminar totalmente las células cancerosas, mediante un tratamiento de inmunoterapia con células T.

Hasta el momento se han implementado dos tipos de tratamiento del cáncer de mama con inmunoterapia. El primero consiste en extraer células T de la sangre o del tumor, cultivar las que reconocer el tumor y luego inyectarlas en el paciente.

La otra modalidad de inmunoterapia consiste en reactivar las células T, mediante la inyección de anticuerpos. Las células T son las responsables de coordinar la respuesta inmune de las células. Hasta el momento este método no había dado resultados, pero ahora se logró, lo cual supone un paso gigante en la lucha contra el cáncer.

2. El cáncer dormido

Uno de los grandes avances en el tratamiento del cáncer de mama se produjo en el Instituto de Oncología de Vall d’Hebron. Tiene que ver con el “cáncer dormido”, es decir, con las células cancerosas que permanecen ocultas o inactivas, luego de haber superado la enfermedad.

Ese tipo de células escondidas pueden activarse más adelante y provocar las temidas recaídas de los pacientes oncológicos. La investigación de Vall d’Hebron logró identificar la proteína que mantiene con vida a estas “células malignas durmientes”.

Este avance ha permitido desarrollar nuevos fármacos que pretenden bloquear dicha proteína y así eliminar a esas células potencialmente dañinas. Esto podría reducir significtivamente las recaídas en un futuro próximo.

3. La heterogeneidad del cáncer de mama y cirugías

Senos

Uno de los avances más importantes del siglo XXI ha sido el descubrimiento de los diferentes subtipos de cáncer de mama. Gracias a esto ha sido posible comprender que se requieren tratamientos específicos para cada subtipo y con ello se ha conseguido mayor eficacia.

Hoy en día los fármacos disponibles para la quimioterapia son mucho más variados y específicos. Así mismo, se ha logrado incrementar el número de cirugías conservadoras, con menor intervención sobre la axila.

Este tipo de cirugías reducen las complicaciones y disminuyen el número de recaídas para los pacientes con cáncer de mama. Así mismo, facilitan la rehabilitación y elevan la calidad de vida de los pacientes.

4. Mejores diagnósticos para el tratamiento del cáncer de mama

Jeringa para realizar una bipsia líquida y detectar tumores cerebrales

La base en el tratamiento del cáncer de mama es el diagnóstico. En los últimos años ha habido un avance importante en la materia. Hoy por hoy los diagnósticos son mucho más sencillos, menos invasivos y menos traumáticos que antes.

Las biopsias líquidas se han convertido en una herramienta muy funcional para la detección del cáncer de mama. Se trata de un detector de cáncer a través de la sangre. Ofrecen mayor información, en una menor cantidad de tiempo y con mínima dificultad.

Así mismo, el test diagnóstico epigenético es uno de los grandes avances en este terreno. Se basa en el análisis del genoma y permite diagnosticar los tumores de origen desconocido.

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5. Nuevas técnicas de radioterapia

La radioterapia es uno de los métodos más utilizados para eliminar las células cancerosas. Sin embargo, esta técnica ataca también a las células sanas y por ello no es inocuo para el organismo. Para solucionar este problema se ha desarrollado la braquiterapia.

La braquiterapia es un mecanismo mediante el cual se coloca una fuente radioactiva dentro del mismo tumor, o en una zona muy cercana a este. Esto permite que solo sean atacadas las células malignas, sin causar mayor daño a los tejidos u órganos próximos.

Esto representa un gran salto adelante en el tratamiento del cáncer de mama. Sobre todo porque la braquiterapia solo debe aplicarse durante cuatro días y sus efectos secundarios son mucho menores que los de la radioterapia convencional.

Torres, J. B. AVANCES EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE MAMA. In IXCongreso SEOM Congreso SEOM IX (p. 64).