Cómo ayudar a nuestro hijo a evitar los gérmenes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 10 enero, 2019
En caso de que nuestro hijo tenga una enfermedad contagiosa es mejor que se quede en casa para así no poner en peligro al resto de niños

El colegio es el sitio principal donde nuestros hijos pueden contagiarse de los gérmenes. Es el foco principal de epidemias.

Todas las personas se encuentran en su día a día con organismos infecciosos en el aire, el suelo y el agua. Estos están en alimentos y en las superficies de todos lados.

La cuestión es que, en el caso de los niños, su sistema inmunitario aún no puede combatir la mayoría de estos patógenos.

Estos organismos pueden convertirse en un problema y causar una infección. En este caso debe ser el médico quien prescriba varios medicamentos que ayuden a lograr mejoría.

Contacto con los gérmenes

El contacto con los gérmenes tiene una parte positiva para nuestros pequeños, ya que les ayuda a desarrollar su sistema inmunitario, que estaba inmaduro hasta ese momento.

  • Los niños tienen una gran exposición a todo tipo de virus, unos inofensivos y otros más incisivos.
  • Para los pequeños de 3 a 6 años, hay más de 200 virus diferentes que pueden afectarles en forma de catarros, gripes, etc.
  • La época de mayor riesgo es el otoño, cuando las defensas ante estas enfermedades son menores.

¿Cómo actúa el sistema inmunitario contra los gérmenes?

Cómo ayudar a nuestro hijo a evitar los gérmenes

Nuestro sistema inmunitario está formado por un conjunto de procesos biológicos y estructuras. Estas aportan una función protectora a nuestro organismo.

  • Lo defiende de virus, de hongos, de los gérmenes y, por tanto, de diversas enfermedades.
  • El sistema inmunitario cumple con la función de detectar, atacar y eliminar los agentes patógenos.

Cuando hablamos de defensas, nos referimos a los glóbulos blancos. Estos son los que ejercen dicha función protectora.

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Llega el contagio

Es sabido que, en cualquier espacio, los niños son dados a compartir todo tipo de objetos. Ya sea comida, la merienda, juguetes, cromos, etc.

Por ello, aunque en algunos sitios las condiciones higiénicas se controlen de una forma minuciosa, no es posible evitar todo tipo de contagios.

Podemos diferenciar cinco vías a través de las cuales los gérmenes y los virus pueden transmitirse:

  • Las vías respiratorias. Sobre todo mediante los estornudos y la tos. De esta forma, los gérmenes son expulsados al aire y pueden ser aspirados por otros niños.
  • Contactos con la piel, en el día a día de las actividades escolares, los juegos, recreos, clase de gimnasia, etc.
  • Contactos por vía fecal y oral. A través de la comida o por la eliminación de las heces.
  • Contagio por el contacto con la saliva y la orina.
  • Contagio mediante heridas sangrantes y mordeduras, a través de la sangre.

¿En qué casos es preferible dejar al niño en casa para evitar los gérmenes?

  • Si su estado de salud ha empeorado mucho y observamos dificultades a la hora de respirar, con fiebre, dolores, sueño y somnolencia, etc.
  • Si vemos que el pequeño no se va a integrar bien en clase por su estado físico, convirtiéndose las clases en una especie de “castigo”.
  • En el supuesto de que el niño tenga enfermedades altamente contagiosas susceptibles de epidemia. Es el caso de las diarreas, sarampión, conjuntivitis, paperas, varicela, etc.
  • Cuando el médico o el pediatra lo aconsejen por razones de salud.

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La forma de prevenir el contagio de los gérmenes

Sistema-inmunologico

Como hemos visto, el contagio no es controlable al 100%, pero hay medidas que pueden llevarse a cabo:

  • Adoptar hábitos apropiados de higiene, como es el caso de cortar las uñas al niño.
  • Enseñarlo a lavar bien sus manos antes y después de comer y de ir al baño.
  • También es conveniente la limpieza de la ropa y de los juguetes del niño.
  • La instalación de sistemas de purificación de aire y de dispositivos que generen ozono aportan un espacio más saludable en las aulas y en casa.
  • Una correcta manipulación de alimentos en la cocina.
  • Cuando el niño tosa o estornude, procurar que utilice pañuelos desechables.
  • Evitar compartir vasos, utensilios de mesa, toallas, prendas de ropa, complementos o cepillos de dientes.
  • La ventilación de las habitaciones y otros espacios cerrados también es una importante medida de prevención.

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