Cómo ayudar a nuestro hijo a evitar los gérmenes

Francisco María García 28 febrero, 2017
En caso de que nuestro hijo tenga una enfermedad contagiosa es mejor que se quede en casa para así no poner en peligro al resto de niños

El colegio es el sitio principal donde nuestros hijos pueden contagiarse de los gérmenes, el foco principal de epidemias.

Cuando el niño va a la guardería por primera vez, comienza a integrarse en un entorno lleno de virus y gérmenes en cada esquina.

Todas las personas se encuentran en su día a día con organismos infecciosos en el aire, el suelo y el agua. Están en alimentos y en las superficies en todos lados.

La cuestión es que, en el caso de los niños, su sistema inmunitario no puede combatir la mayoría de estos organismos.

Si estos organismos se convierten en un problema y causan una infección, el médico prescribirá varios medicamentos que pueden ayudarles a mejorar.

Contacto con los gérmenes

El contacto con los gérmenes tiene una parte positiva para nuestros pequeños, ya que les ayuda a desarrollar su sistema inmunitario, que estaba inmaduro hasta este contacto.

  • En la edad de ir al colegio, los niños tienen una gran exposición a todo tipo de virus, unos inofensivos y otros más incisivos.
  • Para los pequeños de 3 a 6 años, hay más de 200 virus diferentes que pueden afectarles en forma de catarros, gripes, etc.
  • La época con mayor riesgo es el otoño, cuando las defensas ante estas enfermedades son menores.

¿Cómo es el sistema inmunitario contra los gérmenes?

Cómo ayudar a nuestro hijo a evitar los gérmenes

Nuestro sistema inmunitario consiste en un conjunto de procesos biológicos y de estructuras, que aportan una función protectora a nuestro organismo.

Lo defienden de virus, hongos, de los gérmenes y, por tanto, de las enfermedades.

El sistema inmunitario sirve para detectar los agentes patógenos y atacarlos para que sean eliminados.

Por ello, cuando hablamos de defensas, lo hacemos sobre todo de glóbulos blancos y glóbulos rojos. Ellos son los que ejercen esta función protectora.

¿Quieres conocer más? Lee: 8 alimentos para eliminar las toxinas y fortalecer el sistema inmunitario

Llega el contagio

Es sabido que en el horario escolar los niños comparten todo tipo de objetos. Ya sea comida, la merienda para el recreo, juguetes, cromos, etc.

Por ello, aunque en el colegio las condiciones higiénicas se controlen de una forma minuciosa, no es posible evitar todo tipo de contagios.

Podemos diferenciar cinco vías a través de las cuales los gérmenes y los virus pueden transmitirse:

  • Las vías respiratorias. Sobre todo mediante los estornudos y la tos. De esta forma, los gérmenes serán expulsados al aire y pueden ser aspirados por otros niños.
  • Contactos con la piel, en el día a día de las actividades escolares, los juegos, recreos, clase de gimnasia, etc.
  • Contactos por vía fecal y oral, a través de la comida y por contagios derivados de la eliminación de las heces.
  • Contagio por el contacto con la saliva y la orina.
  • Por heridas sangrantes y mordeduras también puede producirse el contagio, a través de la sangre.

¿En qué casos es preferible dejar al niño en casa para evitar los gérmenes?

  • Si su estado de salud ha empeorado mucho y observamos dificultades a la hora de respirar, con fiebre, dolores, sueño y somnolencia, etc.
  • Si vemos que el pequeño no se va a integrar bien en clase por su estado físico, convirtiéndose las clases en una especie de “castigo”.
  • En el supuesto de que el niño tenga enfermedades altamente contagiosas susceptibles de epidemia. Es el caso de las diarreas, sarampión, conjuntivitis, paperas, varicela, etc.
  • Cuando el médico o el pediatra lo aconsejen por razones de salud.

Visita este artículo: Tratamientos naturales que ayudan a tratar la conjuntivitis

La forma de prevenir el contagio de los gérmenes

Sistema-inmunologico

Como hemos visto, el contagio no es controlable al cien por cien, pero hay medidas que pueden llevarse a cabo:

  • Quedarse en casa unos días sin acudir al colegio, descansando e hidratándose lo suficiente.
  • Adoptar hábitos apropiados de higiene, como es el caso de cortar las uñas al niño, lavar bien sus manos antes y después de comer y de ir al baño.
  • Es conveniente la limpieza de la ropa y de los juguetes del niño.
  • La instalación de sistemas de purificación de aire y de dispositivos que generen ozono aportan un espacio más saludable en las aulas y en el colegio.
  • Una correcta manipulación de alimentos en la cocina.
  • Cuando el niño tose o estornuda, procurar que utilice pañuelos desechables.
  • Evitar compartir vasos, utensilios de mesa, toallas, prendas de ropa y complementos o cepillos de dientes.
  • La ventilación de las habitaciones y otros espacios cerrados también es una importante medida de prevención.
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