Azoospermia: cuando el esperma carece de espermatozoides

La azoospermia es la falta de espermatozoides en el semen, por lo que impide la fecundación. Para revertir la situación debemos acudir al especialista y seguir sus indicaciones.

La azoospermia es una de las causas por las cuales las parejas no logran un embarazo natural. Es posible que el hombre desconozca de su existencia y únicamente la detectará con lo exámenes médicos pertinentes.

Durante años han intentado buscar un bebé sin resultados. La mujer está en óptimas condiciones clínicas, entonces es momento de recurrir a un profesional. Es muy probable que la calidad del semen esté deteriorada, por lo cual el embarazo natural es imposible.

¿Qué es la azoospermia?

Se llama azoospermia a la ausencia de espermatozoides en el semen. Cabe aclarar que se diagnostica esta enfermedad cuando el recuento de espermatozoides es cero.

Existen otros casos en los que el recuento da un número inferior al necesario para una buena calidad, pero ya se habla de otro padecimiento.

¿Cuáles son los síntomas de la azoospermia?

Algunos síntomas pueden ser:

  • Problemas en la erección. Las irregularidades en su funcionamiento sexual se dan por la alteración de las hormonas.
  • Cambio de color en el semen. La ausencia de espermatozoides puede generar modificaciones en el aspecto del fluido eyaculatorio. También es probable que sea menos espeso de lo no habitual.

Lo cierto es que estos síntomas aparecen raramente, por lo que es muy difícil que el hombre infiera por sí solo la azoospermia. La mayoría de las veces, el organismo no brinda ninguna señal.

Por este motivo, la forma de diagnosticar el padecimiento es la realización de un seminograma. La mayoría no acostumbra a hacer este tipo de estudios, sin embargo es necesario, en especial, para aquellas personas que desean ser padres en algún momento de sus vidas.

Lee este artículo: Cómo mejorar la fertilidad masculina

¿Qué tipos de azoospermia existen?

1. Azoospermia secretora

Se trata de la ausencia de espermatozoides por la falta de producción en los testículos. También recibe el nombre de excretora o no obstructiva. Es la más severa y la  más habitual de las azoospermias que padecen los pacientes en las consultas de infertilidad.

Puede ser congénita o adquirida. Las causas más conocidas de la azoospermia secretora son:

  • Problemas en la gestación. Algunas alteraciones en el desarrollo testicular del feto provocan esta malformación.
  • Problemas hormonales. Son desequilibrios en las hormonas que regulan la espermatogénesis.
  • Problemas testiculares. Accidentes, como quemaduras o golpes, que dejen como consecuencia lesiones en los testículos.
  • Enfermedades. Afectan la producción de los testículos, entre las más conocidas meningitis, paperas, varicocele.

2. Azoospermia obstructiva

Existe una producción de esperma, pero está obstruida en alguna parte del conducto, por lo que no logra salir en la eyaculación. Es menos severo para quienes deseen convertirse en padres.

Las causas más comunes son:

  • Consecuencias de una intervención quirúrgica. Se puede dar un bloqueo o un corte en la uretra y otra zona del canal seminal.
  • Vasectomía. Cuando por decisión propia se realiza una intervención con un fin anticonceptivo.
  • Otras enfermedades. Al igual que en la secretora, las mismas enfermedades pueden influir en la circulación de los espermas.
  • Quistes. La presencia en algún punto de la uretra, la próstata o los testículos genera una limitación al paso de los espermatozoides.

¿Existe tratamiento para la azoospermia?

Para cada tipo de azoospermia existe tratamiento, por lo que hay que seguir los consejos médicos y no desesperar. El primer paso será determinar las causas  y luego se indicará el proceso adecuado para revertir la situación.

1. Tratamiento hormonal

Se trata de adquirir hormonas de forma externa para activar el proceso de espermatogénesis. Así, es posible recuperar la producción y circulación adecuada de esperma en la eyaculación masculina.

2. Cirugía

Se realiza una intervención para liberar la obstrucción en el conducto del semen. Al finalizar, los espermatozoides comienzan a circular libremente y llegan con el eyaculado a su destino.

3. Naturales

Yoga en pareja.

Algunas técnicas de respiración y meditación para combatir el estrés son un complemento indicado para los demás tratamientos. No se recomienda hacer únicamente estos ejercicios para combatir la azoospermia.

Descubre: 7 claves para afrontar y superar la infertilidad

¿No podrán tener hijos si el chico tiene azoospermia?

Si hay ausencia de espermatozoides, no hay lugar a que se consiga un embarazo natural. Es posible revertir la situación si se realizan los tratamientos indicados y resultan exitosos. No obstante, también hay otras alternativas para extraer el semen, en el caso de que haya producción.

1. Fecundación in vitro

Se extraen los espermatozoides mediante una biopsia del testículo o una aspiración testicular, donde se producen y se inyecta a la futura mamá. Esta técnica es muy utilizada y exitosa, en la actualidad, para tener hijos biológicos.

2. Donación de semen

Es probable conseguir un embarazo recurriendo a los bancos de semen. Así, se logra el embarazo y pueden compartir todo el proceso de desarrollo del bebé.

Conclusión

La azoospermia es una causa de infertilidad masculina que puede tratarse y revertirse. Asimismo, en los casos más severos, es posible tener hijos con otras alternativas. Lo importante, más que la fecundación en sí misma, es el amor que se le da al bebé.