Azúcar o sal: ¿cuál es peor en exceso?

2 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
El consumo excesivo de sal y azúcar se ha relacionado con un mayor riesgo de distintas enfermedades crónicas. Sin embargo, algunos se preguntan cuál es peor. Aquí lo detallamos.

El consumo excesivo de azúcar y sal se ha relacionado durante muchos años con una amplia variedad de enfermedades. De hecho, en la actualidad se aconseja limitar su consumo como parte de las medidas para promover el bienestar. Sin embargo, algunos aún se preguntan cuál es peor en exceso.

Pues bien, desde hace mucho, los alimentos salados y las grasas son señalados como responsables de un gran número de enfermedades. No obstante, conforme avanza la ciencia y los estudios de carácter alimentario, muchas de estas ideas se han ido desmontando.

Incluso, en la actualidad, la mayor parte de las enfermedades complejas se relacionan con el elevado consumo de azúcar. Entonces, ¿qué es peor, el azúcar o la sal? A continuación abordaremos en detalle este tema.

¿Qué es peor el azúcar o la sal?

Sal

Se relacionaba con arteriosclerosis y aumento de la tensión arterial. Lo cierto es que los últimos artículos, como uno publicado a través de The American Journal of Medicine, dudan cada vez más de esta relación.

La sal es un elemento necesario para la vida y para la transmisión del impulso nervioso. A diferencia del azúcar, hay una cantidad mínima que se debe de consumir para que las funciones vitales se desarrollen correctamente.

Por otra parte, el cuerpo no esta preparado para sintetizarla de manera endógena. Es necesario consumirla mediante la dieta y su déficit puede estar relacionada con diferentes complicaciones, algunas de ellas tienen que ver con la tiroides y sus patologías.

Los problemas que antiguamente se relacionaban con el consumo de sal hoy se asocian con un estilo de vida inadecuado. La obesidad, el sedentarismo y las dietas hipercalóricas fomentan la arteriosclerosis. Además, la tensión arterial también puede verse alterada por este tipo de situaciones poco saludables.

Consumo de sal
Aunque es importante evitar el consumo excesivo de sal, es importante tomar una cantidad mínima para que algunas funciones vitales se desarrollen de forma adecuada.

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Azúcar

Se trata de uno de los ingredientes preferidos de la industria. Por el aporte de sabor y textura, aparece en una gran parte de los productos procesados. La OMS no establece cantidad mínima necesaria, pero sí cantidad máxima recomendada.

Está formado fundamentalmente por glucosa, que es una sustancia necesaria para la vida y para el metabolismo energético. Sin embargo, se trata de un nutriente que el propio cuerpo es capaz de sintetizar a partir de proteínas y ácidos grasos, por lo tanto no es esencial.

Aún teniendo en cuenta que en situaciones de deporte los requerimientos varían, el consumo actual de azúcar se sitúa muy por encima de lo recomendado.

Este consumo elevado se relaciona con una mayor probabilidad de sobrepeso y obesidad. Además presenta una clara incidencia en el desarrollo de enfermedades complejas como la diabetes y algunos tipos de cáncer, tal y como lo señala un estudio publicado en la revista PLoS One

¿Cuál es peor en exceso?

El azúcar. Por su condición de nutriente no esencial y por su clara relación con la enfermedad. Solamente en situaciones deportivas se torna un nutriente necesario, pero la sal lo sigue siendo en estos casos también.

Reducir el consumo de azúcar, incluso eliminarlo de la dieta, traería un montón de consecuencias beneficiosas para el organismo. En primer lugar, la diabetes dejaría de ser una enfermedad endémica.

Por otra parte, se reduciría la tasa de obesidad y con ello muchos problemas de órganos asociados, como los cardíacos. Además, la incidencia de ciertos tipos de cáncer relacionados con el aparato digestivo se tornarían menos frecuentes.

Azúcar
El consumo elevado de azúcar está vinculado con un mayor riesgo de enfermedades crónicas. Resulta peor que la sal, ya que no es esencial y su eliminación de la dieta produce muchos beneficios.

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¿Cómo reducir el consumo de azúcar?

Uno de los principales problemas a la hora de enfrentarnos a la reducción de la ingesta de azúcar es la costumbre de nuestros paladares al dulce. Lo mejor para empezar es intentar sustituir los productos procesados muy azucarados por sus versiones libres de azúcares añadidos.

Más tarde, comenzar a elaborarlos de forma casera, sin utilizar azúcar como edulcorante, puede ser una gran opción. Para otorgarle sabor dulce a las preparaciones una gran idea es utilizar frutas. A pesar de que contienen azúcar en su composición, su cantidad es notablemente inferior a la presente en el azúcar de mesa.

El cambio al principio será costoso por la costumbre a la palatabilidad de los productos procesados. No obstante, con el tiempo se perderá esa «necesidad» de productos industriales y la salud se verá notablemente mejorada.

De todos modos y fuera del debate de si es mejor el azúcar o la sal, no debemos olvidarnos de que ningún alimento en exceso es positivo, y que realmente lo ideal es moverse en términos medios.

La dieta flexible permite, por lo tanto, un cierto consumo de azúcar de manera responsable, al igual que de sal. Quizás este tipo de dietas sean la mejor opción a la hora de combinar salud con placer a la hora de comer.

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