Las bacterias multirresistentes ponen en jaque a la OMS

El abuso de antibióticos conlleva importantes repercusiones para nuestra salud. Las bacterias multirresistentes

Las bacterias multirresistentes han supuesto un nuevo reto para la medicina. Gripes, resfriados, congestión, amigdalitis… ¿Quién no pasa por algo parecido incluso unas cuántas veces al año?

La mayor parte de estos problemas son consecuencia de virus oportunistas que aprovechan los momentos en los que el sistema inmune es más susceptible para hacerse con el control. Probablemente haya escuchado alguna vez “tome antibiótico durante dos días y se le pasará”. Pues bien, le recomendamos que no lo haga y lea atentamente el siguiente artículo.

Los antibióticos convencionales

Desde el descubrimiento casual de la penicilina por Alexander Fleming en  1928, los antibióticos han adquirido una notable presencia en nuestras casas. De hecho, a partir de la segunda mitad del siglo XX no era raro que la gente se automedicase, haciendo todavía más usual el uso de estos fármacos.

Antibióticos de amplio espectro

Antibióticos de amplio espectro

Neomicina, amoxicilina, kanamicina… Hay muchos tipos de antibióticos y cada uno tiene su propia forma de actuación. Los hay de amplio espectro, como la ampicilina —la primera penicilina semisintética—, fármaco desarrollado en 1961 a partir de la penicilina como consecuencia de un aumento de la resistencia bacteriana al antibiótico de Fleming.

La ampicilina interfiere con la síntesis de la pared celular bacteriana durante su replicación. Es decir, evita que las bacterias desarrollen su pared celular, imprescindible para su supervivencia. Esta forma de actuación es la que la convierte en un antibiótico de amplio espectro, pudiendo acabar con bacterias gram positivas, algunas gram negativas y algunas bacterias aerobias.

Este tipo de antibióticos se utilizan como primer contacto con la infección (cuando aún no se conoce el agente causal), como medida de profilaxis tras una operación o en casos de infecciones múltiples.

La OMS da la voz de alerta y establece una lista de patógenos para los que hace falta el desarrollo urgente de nuevos antibióticos

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Antibióticos de espectro reducido

Por otro lado están los antibióticos de espectro reducido, los cuales acaban con un tipo más concreto de bacterias. Es el caso de la estreptomicina, un aminoglucósido que actúa sobre bacilos gram negativos aerobios, como la archiconocida Escherichia coli, enterobacteria responsable de una gran parte de los cuadros diarreicos infantiles.

Los aminoglucósidos, concretamente, actúan uniéndose covalentemente a la subunidad 30s de los ribosomas bacterianos, las estructuras encargadas de la síntesis proteica. Para entendernos: evitan que las bacterias sinteticen sus propias proteínas, impidiendo de este modo su supervivencia.

Bacterias multirresistentes por mal uso de los antibióticos

Bacterias multirresistentes por mal uso de los antibióticos

Existe una amplia variedad de tipos de antibióticos y todos ellos tienen algo en común: son efectivos para luchar contra infecciones bacterianas, no víricas. Es decir, si tienes gripe, no tomes antibióticos porque puedes incluso empeorar el proceso patológico.

Aunque no seamos conscientes, el abuso de los antibióticos conlleva importantes repercusiones para nuestra salud. El auge de las bacterias multirresistentes es una consecuencia directa de esto mismo. Pero, ¿qué son las bacterias multirresistentes?

Las bacterias multirresistentes surgen como consecuencia de la prolongada exposición bacteriana a determinados tipos de antibióticos de los que se ha abusado. Como consecuencia de esta sobreexposición, las bacterias han logrado adaptarse a estos fármacos desarrollando una serie de mecanismos que evitan que la molécula desempeñe su función correctamente. Es decir, los antibióticos convencionales de amplio espectro cada vez son menos efectivos.

Las bacterias multirresistentes son aquellas que han logrado adaptarse hasta tal punto que casi ningún antibiótico conocido puede acabar con ellas. Una infección causada por este tipo de bacterias  puede incluso ocasionar la muerte.

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La OMS da la voz de alerta

La OMS da la voz de alerta

De hecho, en febrero de este mismo año, la OMS celebró una convención en Ginebra en la que se estableció la lista de microorganismos resistentes a los antibióticos convencionales. Fue llamada “la lista de patógenos prioritarios” para los que se necesitan descubrir nuevos medicamentos urgentemente.

Un ejemplo de bacteria multirresistente es Staphylococcus aureus, bacteria gram positiva anaerobia facultativa responsable de diversas enfermedades, algunas de ellas letales, como la meningitis, la neumonía o la endocarditis. Se estima que un tercio de la población mundial está colonizada por esta bacteria, pero no infectada.

Sin embargo, si se diesen las condiciones adecuadas, como el declive de nuestro sistema inmune, esta bacteria multirresistente podría llegar a jugarnos una mala pasada, poniéndose en evidencia la necesidad de desarrollar nuevos antibióticos y dejar de hacer un mal uso de los que ya disponemos.