Balanitis: todo lo que debes saber

Andrea Flores · 4 abril, 2018
La aparición de hinchazón en el glande no es algo muy común, sin embargo, conviene tener en cuenta los síntomas de esta enfermedad para estar prevenido.

La balanitis es la inflamación o hinchazón del glande (porción final del pene) y del prepucio. Asimismo, en estas regiones se pueden acumular gran cantidad de microorganismos puesto que reúne las condiciones ideales para su desarrollo.

Tipos de balanitis

En función del tipo de alteración que produzca este trastorno podemos diferenciar distintos subtipos de balanitis:

  • Candidiásica. En ella, el hongo cándida, que se presenta de manera natural en distintas regiones de nuestro cuerpo, se descontrola. También se asocia con la enfermedad de diabetes mellitus. Así, el paciente puede sentir ciertas señales de la enfermedad, como erupciones en el glande, pequeñas lesiones, etc.
  • Bacteriana. Asimismo, el paciente puede desarrollar síntomas como edemas, supuración o incluso fisuras en el tejido alterado.
  • Producida por el virus herpes simple (VHS). Sin embargo, los síntomas varían en gravedad  extensión según la exposición que haya tenido el sujeto a este microorganismo.
  • Originada a partir de un líquen escleroso. También está relacionada con la patología de diabetes mellitus. Asimismo, suelen aparecer las siguientes señales de esta patología: formación de placas de coloración pálida, pequeñas ampollas y vesículas, molestias en el glande, etc.
  • Circinada. Su desarrollo puede ser por la presencia de otra alteración subyacente. Por norma general se trata del síndrome de Reiter o artritis reactiva puesto que afecta también a la uretra. Por otra parte, los síntomas más destacados de este subtipo son la presencia de lesiones de bordes blanquecitos muy definidos o dolor y picor en las regiones afectadas.
  • Producidas por ciertas enfermedades que pueden derivar en el cáncer de la región. Por ejemplo, la eritroplasia de Queyrat o la enfermedad de Bowen. En ambos casos clínicos encontramos placas de un tamaño variable con un color rojizo brillante y una textura rugosa.
  • De Zoon. Está asociada a unos inadecuados hábitos de higiene del órgano. Asimismo, suelen aparecer alteraciones tales como el desarrollo de unas pequeñas manchas de color rojizo en el glande o dolor e incomodidad en el mismo.
  • A causa de una reacción alérgica. Por norma general, es difícil averiguar la causa de la irritación de este tejido. Sin embargo, los pacientes suelen mostrar un sistema inmunológico más sensible de lo normal. Asimismo, el síntoma más frecuentes es el enrojecimiento del prepucio.
  • Desencadenada por el uso de un medicamento o fármaco. Las señales más comunes son enrojecimiento del prepucio y aparición de pequeñas lesiones o úlceras.

Ver también: Anatomía del pene

Diagnóstico de la balanitis

Diagnóstico de la balanitis

El equipo médico correspondiente puede llevar a cabo una serie de pruebas médicas que le permitan identificar la enfermedad. Por ejemplo:

  • Examen físico de la zona afectada. Se evalúan los síntomas que presenta el paciente y las posibles lesiones del pene, descartando otras patologías que cursan con síntomas similares, algunas de ellas enfermedades de transmisión sexual.
  • Biopsia. En ella, se extrae una pequeña muestra del tejido alterado y se analiza en laboratorio. Así, se identifican o descartan los patógenos que puedan haber causado la enfermedad. Algunas formas de cáncer pueden cursar con síntomas similares, la biopsia nos sirve para descartarlos.
  • Otras pruebas como análisis de sangre y orina o radiografía de la región. También se descartan otras posibles causas o complicaciones.

Tratamiento de la balanitis

Medicamentos

Por norma general, se aconseja el uso de medicamentos adecuados para cada tipo de balanitis e incluso de pomadas que se deben de aplicar en las lesiones, cuál es el medicamento más adecuado lo determinará su médico. Asimismo, se deben seguir todas las pautas que recomiende el médico. Por ejemplo, mantener una higiene adecuada de la zona.

Si la enfermedad presenta otra alteración subyacente, el tratamiento variará para cada complicación y paciente en cuestión.

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Prevención de la balanitis

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Actualmente, no podemos anular el riesgo de padecer esta alteración. Sin embargo, podemos mantener una serie de pautas en nuestra vida cotidiana que reducen las posibilidades de presentar ciertos subtipos.

Estas recomendaciones incluyen el mantenimiento de una higiene de la zona adecuada, una dieta saludable y equilibrada junto con una actividad física moderada.