Bálsamo antibiótico de aceite de coco y ajo para tratar las quemaduras

Para aliviar las quemaduras es fundamental que el bálsamo que utilicemos hidrate en profundidad. Para potenciar sus propiedades, además del aceite de coco, podemos añadir el de oliva

Las quemaduras son lesiones cutáneas que nos causan dolor y, en algunos casos, nos pueden dejar antiestéticas cicatrices, manchas y alteraciones.

Se producen por la exposición continua y prolongada al sol, o bien, por el contacto directo con alguna fuente de calor.

Suelen provocar enrojecimiento de la piel afectada, además de ampollas, infecciones y, de hecho, muerte de los tejidos cutáneos subyacentes.

También se consideran como un factor de riesgo de cáncer de piel y una causa principal del envejecimiento prematuro.

Por fortuna, estas se pueden prevenir con el uso diario de protector solar y otros productos para el cuidado y la nutrición de la piel.

Sumado a esto existen muchos tratamientos naturales que, por sus propiedades, estimulan la actividad celular para acelerar su proceso de recuperación.

Entre las opciones nos encontramos con un bálsamo casero de aceite de coco y ajo cuyas propiedades brindan una amplia variedad de beneficios.

A continuación te contamos en detalle cuáles son sus cualidades y cómo prepararlo en casa.

¡Toma nota!

Bálsamo casero de aceite de coco y ajo para aliviar las quemaduras

La combinación de aceite de coco con ajo nos da como resultado un bálsamo con propiedades antibióticas que, tras ser aplicado de forma directa, crea una barrera protectora contra los gérmenes y bacterias que infectan la piel.

Se trata de un producto alternativo para el tratamiento de las quemaduras y lesiones superficiales que, a diferencia de los químicos, no causa alteraciones ni reacciones secundarias indeseadas.

Ambos ingredientes son aptos para todos los tipos de piel y su riqueza en antioxidantes y nutrientes ejercen muchos efectos positivos.

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Beneficios del aceite de coco

aceite de coco

El aceite de coco orgánico es un producto muy popular que se ha valorado por sus aplicaciones medicinales y cosméticas.

Tiene un alto contenido de vitamina E, ácido láurico y otros antioxidantes que, al ser absorbidos por la piel, aceleran su regeneración celular.

Sus ácidos grasos esenciales de cadena media humectan la piel, disminuyen la presencia de células muertas y previenen los signos del envejecimiento prematuro.

Tiene un efecto antibiótico y antiinflamatorio que favorece la recuperación de las quemaduras y heridas, a la vez que disminuye el riesgo de cicatrices o marcas.

Beneficios del ajo

Ajo

El ajo es un antibiótico natural que se ha utilizado desde la antigüedad para tratar muchas condiciones que afectan la salud de la piel.

Sus compuestos azufrados le confieren un efecto antimicrobiano y antiinflamatorio que resulta muy útil en el tratamiento de las quemaduras.

Su aplicación directa controla el crecimiento de los gérmenes y reduce el riesgo de infecciones cutáneas y otras complicaciones.

Además, es rico en sustancias antioxidantes, vitaminas y minerales que aceleran la regeneración celular mientras minimizan los efectos negativos de los radicales libres.

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¿Cómo preparar este bálsamo antibiótico de aceite de coco y ajo?

Bálsamo antibiótico de aceite de coco y ajo para tratar las quemaduras

Si bien este producto casero está recomendado para el tratamiento de las quemaduras superficiales, también puede utilizarse en caso de padecer psoriasis, hongos, heridas e infecciones cutáneas.

Siempre es recomendable emplear aceite de coco virgen extra, dado que algunas presentaciones han sido sometidas a procesos de refinamiento que han minimizado muchas de sus propiedades.

De manera opcional se le puede agregar un poco de aceite de oliva con el fin de aumentar su acción humectante.

Ingredientes

  • 6 ½ cucharadas de aceite de coco orgánico (100 g)
  • 4 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva (opcional) (48 g)
  • 1 frasco de vidrio

Preparación

  • Pon a calentar el aceite de coco al baño María y, cuando se derrita, agrégale los dientes de ajo machacados.
  • Baja el fuego y remueve durante dos o tres minutos.
  • Si gustas, agrégale el aceite de oliva y continúa removiendo por un minuto adicional.
  • Pasado el tiempo aconsejado, retíralo del fuego y déjalo reposar 10 minutos.
  • Antes de que se solidifique, viértelo en un frasco de vidrio y ponlo en un lugar oscuro.
  • Permite que repose de 12 a 24 horas y procede a utilizarlo.

Modo de aplicación

  • Limpia el área lesionada con un paño suave y, a continuación, aplica una pequeña cantidad de bálsamo.
  • Déjalo absorber sin enjuagar y repite su uso dos veces al día.

Cabe aclarar que, aunque los ingredientes utilizados no suelen provocar reacciones indeseadas en la piel, es conveniente hacer una pequeña prueba antes de utilizarlo por completo.

Si nos produce irritación o alergia, deberemos suspender su uso.

Recuerda complementar sus efectos con la aplicación diaria de protector solar y lociones humectantes.