Bálsamo hidratante casero para piernas cansadas y con varices

El aceite esencial de menta hace de este bálsamo un remedio perfecto ya que, además de aliviar las piernas cansadas, aporta una sensación de frescor que nos ayudará a mejorar aún más la condición

Hay muchas personas, sobre todo mujeres, que sufren una mala circulación en las piernas, lo cual les ocasiona, a menudo, pesadez y cansancio, además de la aparición prematura de varices.

Estos síntomas afectan a la calidad de vida, así como al aspecto de sus piernas. Cualquier factor externo, como el calor, la humedad, el sedentarismo o tener que estar varias horas de pie empeora los síntomas de manera notable.

En este artículo te damos la receta casera de un bálsamo que puedes usar como loción hidratante y que también tiene propiedades medicinales para mejorar la circulación, aliviar la pesadez y las piernas cansadas y prevenir las varices.

Cera de abeja

La base de nuestro bálsamo será la cera de abeja, un ingrediente natural que se puede conseguir en herbolarios y tiendas de cosmética natural.

Esta le aporta importantes beneficios a nuestro piel, como protegerla de los agentes externos, mantenerla humectada y mejorar la cicatrización de posibles heridas.

Además, la cera de abeja es nuestro ingrediente sólido que nos permitirá obtener una textura untable adecuada al añadirle los aceites.

Ver también: 7 sorprendentes usos de miel de abeja

Gel de aloe vera

Jugo de aloe vera

El gel que se extrae de las pencas del aloe vera es un ingrediente que se usa a menudo en cosmética natural, ya que da mucho frescor y calma las inflamaciones, además de mejorar también la cicatrización.

Su textura no grasa es perfecta para combinarla tanto con la cera de abeja como con los aceites, para conseguir un bálsamo que no sea demasiado oleoso y que así la piel lo absorba mejor.

Aceite vegetal

Crema nutritiva de manteca de karité y aceites

Uno de los ingredientes principales de este bálsamo es un aceite vegetal que podemos elegir nosotros mismos, según nuestro tipo de piel o el que nos sea más fácil de conseguir.

Los más nutritivos, como el de almendras o el de oliva, son excelentes para pieles secas o maduras, mientras que el de coco o el de jojoba son más ligeros, perfectos para pieles más grasas.

Aceites esenciales

Aceites esenciales

Los aceites esenciales nos permiten potenciar los efectos de este bálsamo a la vez que nos aportan un aroma delicioso. Podemos elegir uno, combinarlos o ir probándolos todos para ver cuáles nos gustan más.

Estas son nuestras recomendaciones:

Aceite esencial de menta

Convierte nuestro bálsamo en una loción de efecto frío natural. Aporta mucho frescor a las piernas cansadas y alivia el calor provocado por la exposición al sol y también por la pesadez.

Aceite esencial de canela

Es un potente activador de la circulación, ideal para personas menos calurosas. No obstante, también podemos combinarlo con el aceite esencial de menta para mejorar la circulación a partir de la combinación de efecto frío-calor.

Aceite esencia de romero

El romero es una planta medicinal con importantes propiedades para mejorar la circulación, tanto si lo tomamos a nivel interno como si nos lo aplicamos de manera externa.

Hace décadas se usaba ya el alcohol o vinagre de romero para hacer friegas y aliviar inflamaciones y calmar las tensiones musculares. También proporciona una agradable sensación de frescor.

Aceite esencial de ciprés

Es uno de los mejores aceites para tratar y prevenir las varices en las piernas. Además, reduce la pesadez y la sensación de presión.

Aceite esencial de limón

Este aceite mejora el sistema circulatorio gracias a sus propiedades tonificantes. El limón favorece la fluidez de la sangre y reduce las inflamaciones, dos beneficios imprescindibles para evitar las varices.

Este aceite también calma, refresca y relaja las piernas cansadas.

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Bálsamo para piernas cansadas y varices

Ingredientes

  • 5 cucharadas de cera de abeja natural (75 g)
  • 3 cucharadas de gel de aloe vera (45 g)
  • 3 cucharadas de aceite vegetal (de oliva, almendra, coco, jojoba, etc.) (48 g)
  • 30 gotas de los aceites esenciales elegidos (en total)

Elaboración

  • Pondremos la cera de abeja al baño María o en el microondas para que se derrita y podamos mezclarla con el resto de ingredientes.
  • Una vez esté líquida, añadiremos el gel de aloe vera y el aceite vegetal.
  • Mezclaremos bien los ingredientes y dejaremos que se enfríe el preparado.
  • Una vez esté tibio, añadiremos los aceites esenciales y mezclaremos de nuevo.

Conservaremos este bálsamo en la nevera para mejorar y alargar su conservación y también para potenciar el efecto frío al aplicárnoslo en las piernas.

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