¿Qué debes saber sobre los baños para pies cansados?

Yamila Papa Pintor·
20 Julio, 2020
Darle un mimo a los pies mediante un baño puede resultar tanto agradable como reconfortante. Por ello, hay quienes se animan a prepararse un baño al finalizar su jornada laboral.

Después de una larga jornada laboral, una sesión de ejercicios o una caminata larga con zapatos cerrados resulta muy agradable y reconfortante darle un mimo a los pies. Por esta razón a continuación comentaremos más acerca de los baños para pies cansados.

A diario, el uso de calzado cerrado, el propio peso del cuerpo, el hecho de caminar distancias o mantenerse de pie en una postura en concreta, afecta los pies. Por ello, en ocasiones, al final del día es normal experimentar ciertas molestias.

Los baños para pies cansados ayudan a aliviar las molestias y, al mismo tiempo, aumentar la sensación de bienestar. ¿Alguna vez te has preparado alguno?

Los baños: una técnica sencilla, pero muy relajante

Antes de mencionar los beneficios de los baños relajantes, es necesario aclarar que, en caso de experimentar dolencias intensas y persistentes, lo más adecuado es acudir al médico para un chequeo o bien, al fisioterapeuta. 

Los baños para pies cansados son una técnica muy sencilla que puede ponerse en práctica en casa, cada vez que se necesite. Cabe destacar que, según el tipo de molestia y jornada que se haya tenido, se utiliza el agua a una temperatura u otra.

Por ejemplo, si apenas se sienten molestias y lo que se desea es simplemente relajarse, se puede utilizar agua tibia o caliente (a una temperatura soportable) junto con un par de gotas de aceite esencial de lavanda (o algún otro que tenga un aroma agradable).

En cambio, si lo que se desea es desinflamar los pies y aliviar el dolor, lo más recomendable sería utilizar agua fresca.

Los baños relajantes para pies resultan muy agradables.

Mediante los baños para pies cansados es posible relajar la zona y obtener una agradable sensación de bienestar.

Recomendaciones para preparar baños para pies cansados

Para aliviar unos pies cansados existen varias opciones para preparar buenos baños. Como comentábamos antes, en algunos casos se pueden añadir un par de gotas de aceites esenciales con aromas agradables y propiedades beneficiosas y en otros se puede añadir un toque de sal o una infusión de hierbas.

Los baños para pies cansados pueden acompañarse por masajes relajantes, música suave y, por qué no, un sahumerio. Hay quienes agregan unas hojas de laurel o eucalipto a los baños calientes, para relajarse también con su buen aroma y no solo con el tacto del líquido en el recipiente.

En vista de que a los 15 minutos ya se puede notar el alivio de las molestias, los baños no suelen tener una duración prolongada. De hecho, en la mayoría de los casos no superan los 30 minutos en total.

Una receta muy agradable

  1. Tomar dos recipientes y llenar uno con agua caliente y otro con agua fría. En ambos se colocan 1 cucharada de sal gruesa, 10 gotas de esencia de lavanda.
  2. Se sumergen los pies primero en el recipiente con agua caliente, se dejan unos minutos (10- 15) y luego se pasan al recipiente con agua fría.
  3. Al finalizar, se puede masajear suavemente los pies con las manos (se puede usar un poco de aceite esencial o una crema oleosa).

Otra opción para preparar un buen baño para pies cansados es tomar un recipiente, llenarlo de agua caliente (a una temperatura soportable) y añadirle una cucharada de sal gruesa.

A tener en cuenta

No es recomendable añadir bicarbonato de sodio ni vinagre a los baños, ya que estas sustancias pueden lesionar la piel. Sobre todo si esta tiene tendencia a la resequedad, es sensible o padece algún tipo de trastorno dermatológico (psoriasis, dermatitis atópica, etc.).

Por otra parte, si se tiene algún tipo de infección en los pies o las uñas, lo más recomendable es evitar sumergir los pies en líquido (baños, piscinas, bañeras, etc.), para evitar la proliferación de los agentes patógenos y la complicación de la infección.

Al finalizar los baños para pies cansados es indispensable secarlos muy bien con una toalla limpia para evitar la humedad.