Barritos y espinillas después de los treinta - Mejor Con Salud

Barritos y espinillas después de los treinta: volvieron tus peores enemigos

Recuerda lavarte la cara con jabón neutro por la mañana y por la noche y no te olvides nunca de desmaquillarte y aplicar un tónico antes de irte a dormir

No hay nada más común que un adolescente con acné. ¿Quién nunca de joven debió cancelar “esa cita” tan especial porque amaneció con un grano gigante en la cara imposible de disimular? Por suerte, luego de esa etapa de revolución hormonal, esos molestos barritos nunca más volvieron a aparecer.

Creíais que habían quedado en el pasado, hasta que un buen día, cuando ya rondas los treinta, te preparas para ir a esa reunión con tu jefe y descubres que tienes uno inmenso en el medio de la frente.

Tal vez te estés preguntanto: ¿Por qué ahora?

Aquí hay algunas claves:

-No dormir bien y el stress diario pueden obstruir tus poros, contribuyendo a la aparición de barritos y espinillas.

-El smog de la ciudad y el calor fomentan que la suciedad se impregne a la piel, lo cual se traduce en una piel oleosa y brillante.

-Las hormonas después del parto o durante períodos específicos de tu ciclo menstrual colaboran para la aparición de este molesto problema.

¿Qué hacer?

-En primer lugar, NO PIERDAS LA CALMA: ¡Ni se te ocurra apretarlos! Corres el riesgo de llenar tu cara y cicatrices difíciles de borrar.

acne

Una buena limpieza diaria será tu mejor aliado a la hora de combatir las espinillas y barritos.

-Al menos dos veces por semana, realiza en tu casa un tratamiento exfoliante para eliminar todas las células muertas que pueden obstruir tus poros. En las farmacias existen diversos productos, elige el que sea más adecuado para ti, y haz de este tratamiento una rutina de belleza.

-Lava tu cara con jabón neutro dos veces por día: a la mañana, y antes de irte a dormir. Cuidado! Si repites esta operación más veces en el día, corres el riesgo de secar tu piel. Si tu piel está demasiado seca, tu cuerpo producirá naturalmente sebo para mantenerla humectada: aunque no lo creas, limpiarla en exceso se traduce en una piel brillante y grasosa.

-Si no quieres amanecer brotada como una adolescente de quince años, ni se te ocurra irte a dormir con la cara maquillada. El maquillaje obstruye tus poros y le impide a tu piel respirar.

-Si tu piel luce grasosa y brillante, aplícate un tónico suave astringente con un algodón: eso removerá el exceso de grasa.

-El calor y la transpiración abren tus poros y limpian tu piel. Una vez por semana, calienta agua hasta el punto de hervor en una olla y deja que los vapores hagan que tu piel transpire.  Luego,  lava tu cara con un jabón neutro: tu piel se verá revitalizada en solo minutos, como en un spa.

Como muestra la imagen, deja que los vapores limpien tu piel naturalmente.

Como muestra la imagen, deja que los vapores limpien tu piel naturalmente.

-Siempre debes mantener el cutis de tu cara hidratado con una crema humectante ligera, libre de aceites. (Presta atención a los productos de belleza que compras: ¡lee las etiquetas!)

-Usa maquillajes libres de aceite: chequea que en la etiqueta diga “oil free”.

 -Para una limpieza profunda, no es mala idea consultar con una cosmetóloga: existen tratamientos como el peeling, que son ideales para refrescar tu piel y remover las espinillas e impurezas y mantener tu piel radiante y fresca y libre de grasitud.

-Si los problemas continúan, no dudes en ir a un dermatólogo: muchas veces, los barritos son sinónimo de una leve desestabilización en tus hormonas. Un médico experto puede recetarte medicamento oral si el problema es persistente.