¿Es sano beber el caldo de las conservas?

24 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Muchos se preguntan si es sano o no consumir el caldo de las conservas. Para terminar con las dudas, en este caso detallamos cuándo se puede aprovechar y cuándo es mejor desecharlo. ¡Descúbrelo!

El consumo de conservas resulta una estrategia eficaz para disfrutar de ciertos alimentos estacionales durante todo el año. De este modo, nos aseguramos su calidad nutricional y su correcta higiene alimentaria. Por otra parte, nos permite almacenar de forma casera excedentes en la producción y evitar el deterioro de ciertos productos.

Sin embargo, a menudo surge la duda de si es buena idea consumir el caldo de las conservas. Puede ser que este líquido contenga en algunas ocasiones una buena dosis de micronutrientes beneficiosos. Otras veces, sin embargo, está compuesto en gran parte por aditivos o grandes cantidades de sodio que es mejor evitar. Te enseñaremos en que situaciones debes consumir este líquido.

Conservas de pescado

En este tipo de alimentos, el líquido que se suele utilizar para garantizar la buena conservación del producto suele ser aceite. Por lo tanto, y dado que las vitaminas liposolubles se disuelven en este medio, resulta recomendable aprovechar el caldo para evitar la pérdida de nutrientes.

La deficiencia de vitamina D es endémica a nivel poblacional. Bajos valores de esta sustancia se asocian con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, según un artículo científico publicado en el año 2016.

Los pescados azules como el atún, que habitualmente se consume en conserva, son de los pocos alimentos que aportan dosis importantes de esta vitamina. Por consiguiente, desechar el aceite que contiene el interior de la lata significa reducir de forma significativa el aporte de este nutriente necesario.

En otras ocasiones nos encontramos conservas de pescado en las que el líquido está compuesto por una salmuera. En este tipo de situaciones, su consumo puede resultar no tan beneficioso, ya que significa incrementar de manera notable los niveles de sodio en el organismo.

La ingesta de grandes dosis de sodio se vincula con un aumento del riesgo de hipertensión, según un artículo publicado en la revista Nutrients. Así pues, habrá que tener en cuenta esto al momento de decidir si aprovechar o no el caldo de las conservas de pescado.

Conservas de pescado
Muchos tipos de conserva en aceite pueden aprovecharse con todo y caldo. Sin embargo, es importante verificar su contenido en sodio.

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Conservas vegetales

La mayor parte de las conservas de tipo vegetal incluyen en su interior un caldo formado por agua, ácido ascórbico y a veces sal. Por este motivo, su ingesta resulta prácticamente inocua salvo que debamos de regular nuestra ingesta de sodio diaria.

En muchas ocasiones se desecha este líquido porque puede afectar a la calidad organoléptica del producto, pero no porque sea perjudicial para la salud en sí.

No obstante, conviene fijarse en el etiquetado para identificar posibles aditivos presentes en el producto. Si identificamos la presencia de conservantes más allá del propio ácido ascórbico, se recomienda consumir con moderación este tipo de caldos.

A pesar de todo, algunos tipos de conservas vegetales, como las legumbres, suelen lavarse antes de ser utilizadas en las preparaciones culinarias, debido a que el líquido que las contiene altera su palatabilidad.

No obstante, consumir el caldo de las conservas vegetales asegura reducir la pérdida de vitaminas hidrosolubles, como las del grupo B, que podrían pasar a este líquido durante el proceso de conservación y tratamiento térmico.

Conservas vegetales
En la mayoría de los casos, aprovechar el caldo de las conservas vegetales no supone un problema.

Los vegetales en conserva son alimentos recomendados

A pesar de que se prioriza el consumo de alimentos frescos sobre los procesados o envasados, no debemos olvidar que las conservas vegetales son un producto recomendable. Presentan casi las mismas propiedades nutricionales que sus variedades frescas y la calidad organoléptica es muy aceptable.

Además, nos permiten consumir alimentos que no son de temporada, así como tener reservas suficientes de productos de consumo habitual sin tener que ir al mercado cada poco. Por otra parte, su precio suele ser muy competitivo.

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¿Qué debemos recordar sobre el caldo de las conservas?

Los alimentos en conserva son una opción muy recomendable para utilizar en la alimentación habitual. En general, el caldo de su interior puede consumirse con resultados inocuos para la salud humana.

Por otra parte, resulta importante observar el etiquetado de los alimentos. En el caso de detectar alguna conserva con un gran número de conservantes, más allá del sodio o del ácido ascórbico, debemos de limitar la ingesta del líquido que contiene el producto.

No obstante, esto suele ser poco corriente, y lo habitual es que los alimentos se encuentren sumergidos en una salmuera que solo sería perjudicial para los hipertensos.

  • Wang TJ., Vitamin D and cardiovascular disease. Annu Rev Med, 2016. 67: 261-72.
  • Grillo A., Salvi L., Coruzzi P., Salvi P., Parati G., Sodium intake and hypertension. Nutrients, 2019.