Beneficios cosméticos y terapéuticos del lino - Mejor con Salud

Beneficios cosméticos y terapéuticos del lino

El aceite de linaza es rico en ácidos grasos omega 3 que, además de ser beneficiosos para nuestro organismo, nos ayudan a hidratar tanto la piel y las uñas como el cabello

Las semillas de lino o linaza son un tesoro para nuestra salud y nuestra belleza, pero debemos aprender cuáles son sus beneficios y de qué manera las debemos tomar para aprovecharlas al máximo. Nos pueden ayudar a hidratar nuestra piel, a combatir afecciones pulmonares o a mejorar problemas instestinales, entre otros beneficios.

En este artículo explicamos las propiedades para la salud y sus usos terapéuticos y cosméticos de las semillas y el aceite de lino.

Fuente de Omega 3

La propiedad principal del lino es que el aceite que contiene su semilla es una de las mayores fuentes vegetales de ácidos grasos poliinsaturados escenciales Omega 3, lo cual lo convierte en un suplemento ideal, especialmente si no consumimos pescado o lo hacemos en poca cantidad. Los Omega 3 son imprescindibles porque nuestro cuerpo no es capaz de fabricarlas por sí solo, por lo que debemos incluirlo en la dieta, ya que sus funciones son muy importantes:

  • Tiene un importante papel protector frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares
  • Es imprescindible durante el embarazo, para el desarrollo del feto, y durante la lactancia
  • Ayuda a eliminar grasa
  • Es un regulador del sistema nervioso
  • Nutre nuestra piel, cabello y uñas
  • Evita la deshidratación del organismo (mucosas, ojos, etc.)

Además, el lino también contiene vitamina E, mucílagos, proteína, fibra y yodo, entre otros componentes.

Regulador digestivo e intestinal

Las semillas de lino son un excelente remedio, usado tradicionalmente para el estreñimiento, la diarrea, acidez, úlceras gástricas o inflamaciones estomacales en general, gracias a su contenido en mucílagos, los cuales combaten la acidez y desinflaman naturalmente todo el tracto digestivo.

lino digiyesica

¿Cómo lo consumimos?

El lino lo podemos tomar en semilla o en aceite. Con el aceite asimilaremos mucho mejor sus componentes, pero deberemos vigilar de mantenerlo siempre en la nevera y en un frasco oscuro y bien cerrado, ya que se puede enranciar con facilidad. Además, compraremos siempre el aceite que sea de primera presión en frío, a poder ser ecológico.

Por otro lado podemos consumir las semillas, que deberemos moler para poderlas digerir y asimilar.

Si lo que queremos es tomarlo para el estreñimiento y las afecciones gástricas deberemos poner en remojo las semillas durante toda la noche, y tomarlas junto con el agua por la mañana en ayunas.

Un aceite muy nutritivo

Como hemos dicho, el contenido en Omega 3 cuida e hidrata nuestra piel, cabello y uñas, y por eso además de consumirlo podemos aplicarlo tópicamente. No tiene una textura demasiado grasa, por lo que podemos aplicarlo en todo tipo de pieles. Lo recomendamos especialmente para el cutis, para las puntas del cabello que tienden a estropearse y a abrirse, para fortalecer las uñas y las pestañas. En este último caso podemos utilizar un pincel de máscara de pestañas para aplicarlo diariamente antes de acostarnos.

pestañas The Style PA

Aceite de masaje

El aceite de lino, por sus propiedades y por su textura, es ideal para utilizar en masajes. Además, podemos potenciar sus beneficios mezclándolo con algunas gotas de aceites esenciales. Por ejemplo:

  • Lavanda: relajante y limpiador
  • Naranja: antidepresivo
  • Limón: purificante
  • Menta: refrescante

La proporción será de 10 gotas de aceite esencial por cada 50 ml de aceite de lino. Recomendamos calentar ligeramente el aceite antes de hacer el masaje.

Cataplasmas de lino

Este remedio es ideal para combatir las afecciones pulmonares y bronquiales, y además es muy sencillo de preparar. Sólo necesitamos semillas de lino, agua y gasas estériles.

Primero debemos moler las semillas de lino, por ejemplo en un molinillo de café. A continuación las pondremos a hervir en un poco de agua. Las dejaremos hervir dos o tres minutos y retiraremos del fuego. Dejaremos reposar unos instantes para que no queme. Veremos como el líquido ha espesado, gracias a los mucílagos que otorgan una textura gelatinosa. Pondremos esa pasta envuelta en una gasa y la aplicaremos directamente sobre la zona de los pulmones o los bronquios durante media hora. Cubriremos además con una toalla y una prenda de lana. Notaremos un alivio instantáneo y podremos repetir varias veces en un mismo día.

Imágenes por cortesía de digiyesica y The Style PA