Beneficios del aceite de ricino

Yamila Papa Pintor · 18 octubre, 2014
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 13 noviembre, 2019
El aceite de ricino es hidratante y tiene propiedades que nos podrían ayudar a tratar desde eczemas y descamaciones hasta caspa o picaduras de insectos.

Si bien se conoce el aceite de ricino por sus propiedades como laxante natural, también tiene otros usos interesantes, y vale la pena conocerlos. Aunque algunos médicos indican que puede ser tóxico en grandes cantidades, su utilización en la medicina tradicional viene de muchísimos años en el pasado. Conoce los beneficios del aceite de ricino en el siguiente artículo.

¿Qué saber sobre el aceite de ricino?

Según las creencias populares, con este aceite se puede ayudar a tratar una amplia variedad de dolencias. Su uso más popular es el relacionado con el estreñimiento, pero también podría servir para reducir los dolores, estimular el sistema inmunitario y aliviar heridas de la piel. Asimismo, funciona como un potente antibacteriano, antiviral y fungicida.

Este aceite, que proviene de la semilla homónima, está compuesto por ácidos grasos que en un 90 % son ácidos ricinoleicos. Se considera que son los responsables de sus propiedades curativas ‘exclusivas’.

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Origen y primeros usos

La planta de ricino es originaria de la India, donde se conocía como ‘Palma Christe‘, ya que se decía que sus hojas eran similares a la mano de Cristo. Tal vez por ello se le atribuyen muchas propiedades curativas.

El ricino fue adoptado por otras sociedades y culturas en Egipto, China, Persia, Roma, Grecia, África, Europa y América. En la actualidad, se usa mucho en la industria, sobre todo en la textil. Además, se utiliza en Rusia para lubricar equipamiento en el clima frío, pues tiene una viscosidad consistente que no se congela.

Hay otros usos no medicinales del aceite de ricino: como saborizante o aditivo alimentario, ingrediente para cosméticos y productos del cuidado de la piel y, finalmente, fabricación de gomas, fibras, barnices, tintes, tratamientos para el cuero, etc.

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Precauciones que se deben tener

Es preciso tener en cuenta que la semilla de ricino tiene una parte ‘mortal’ si se consume o se ingiere por cualquier vía. Por ello, no se pueden comer las semillas sin un proceso especial para extraer el aceite. Según estudios, no hay que preocuparse por utilizar el aceite de ricino, ya que el veneno solo está presente en la semilla cruda.

Los efectos secundarios de este aceite incluyen reacciones dérmicas y trastornos intestinales, ya que podría causar irritación en las paredes del intestino.

De acuerdo con esta publicación de la Facultad de Medicina de la UNAM, no está recomendado para los que sufren de cólicos, úlceras, hemorroides, colitis, colon irritable, prolapsos o se hayan sometido a una cirugía recientemente.

Ventajas del consumo y uso del aceite de ricino

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Antes de usar el aceite de ricino con cualquier finalidad, asegúrate de contar con la aprobación de tu médico. En ningún caso este producto puede sustituir el tratamiento profesional. 

Las propiedades del aceite de ricino son muchas. Entre ellas, se pueden destacar las siguientes:

Alivia la colitis

Como indica el documento citado previamente, su uso principal apunta a combatir las molestias de este desequilibrio estomacal e intestinal. Con ese fin, se puede realizar una compresa y aplicar en el bajo vientre.

Para aplicar este método según la medicina tradicional, simplemente se moja una tela y se la deja actuar durante una o dos horas. Encima se puede colocar una bolsa de agua caliente o almohadilla térmica. El proceso se puede repetir hasta dos veces por día.

Quita callos en los pies

Aunque no existe evidencia científica que respalde esta propiedad, las creencias populares indican que se puede suavizar la acumulación de piel muerta en los pies con ricino. Como ya dijimos, consulta con un dermatólogo antes de recurrir a remedios naturales como este.

La supuesta alternativa consiste en mojar un poco del aceite y colocarlo directamente sobre el área afectada como primer paso.

Posteriormente, sujeta con un apósito y coloca un calcetín para que no se mueva. Duerme con el algodón toda la noche y, al día siguiente, lima un poco el callo, que ya debería estar mucho más blando.

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Alivia el dolor por artritis

Si te duelen las articulaciones por causa de la artritis, la medicina tradicional sugiere que el aceite de ricino podría ayudarte. Sin embargo, este es otro caso de un uso no respaldado por pruebas científicas, por lo que es necesario consultar con el médico acerca de su conveniencia.

¿Cómo se aplicaría? Coloca tres cucharadas en una sartén y calienta tres minutos; después, moja un paño o algodón y frota sobre el área dolorida. Cubre con un pañuelo seco y coloca la almohadilla eléctrica para mantener caliente.

Deja actuar el remedio durante media hora por lo menos y una hora como máximo. No se debe usar si la zona está inflamada y nunca, como dijimos, sin la aprobación de un profesional de la salud.

Para alargar las pestañas

Este es un uso cosmético conocido del aceite de ricino. Sirve para que las pestañas se vean más abundantes y alargadas; también se puede colocar en las cejas.

Se aplica usando el pincel o la brocha de una máscara de pestañas. Se suele recomendar repetir todas las noches antes de dormir y no enjuagar, pero lo mejor es tratar esta aplicación en una consulta con el dermatólogo.

Pestañas

Reducir las ojeras

Para sacar provecho de este supuesto beneficio, simplemente se debe aplicar una gota de aceite de ricino con el dedo anular debajo de los ojos y realizar un pequeño masaje circular para que penetre mejor. En último lugar, dejar que actúe toda la noche.

Como no hay evidencias que confirmen esta propiedad, consulta con un dermatólogo antes de aplicarla.

Cuidar la piel

Todas las siguientes son propiedades que surgen del supuesto poder hidratante del aceite de ricino, pero sobre las cuales hay escasa evidencia científicas, más allá del hecho de que el aceite de ricino forma parte de muchas fórmulas de cremas y productos cosméticos.

En estos casos, se usa como emoliente y para suavizar y proteger la dermis; se consigue en forma de lociones, pomadas, jabones, etc. Asimismo, ayuda a tratar pieles muy secas, eccemas, descamaciones, herpes, úlceras leves, quemaduras y heridas superficiales.

Por otra parte, se podría usar para elaborar champú para un cabello más suave, brillante y saludable. Se le atribuyen otros beneficios sobre los que todavía faltan estudios, como ser tratamiento para los orzuelos, caspa y picaduras de insectos, sobre todo mosquitos. Además, se dice que es efectivo para combatir el envejecimiento de la piel, pero tampoco hay pruebas científicas al respecto.

Reforzar uñas

Si tienes uñas quebradizas y frágiles, aplica aceite de ricino con un algodón en cada una de ellas, o bien vierte unas gotas en el esmalte. Al ser una buena fuente de vitamina E, podría ayudar a mantenerlas con un buen aspecto.

Masajear el cuerpo

Finalmente, este aceite puede ser usado como aceite corporal para realizar masajes descontracturantes o antinflamatorios. Asimismo, podría ayudar a aliviar dolores musculares y de articulaciones y es muy usado en la aromaterapia.

Por todo lo expuesto anteriormente, los beneficios del aceite de ricino pueden aportar soluciones a diferentes problemas comunes en la vida de las personas. Nuevamente, a modo de conclusión, vale la pena subrayar que su consumo directo puede resultar fatal para una persona; por eso, solo se utiliza su aceite, una vez extraído.

  • Antonio Scarpa, Antonio Guerci. Various uses of the castor oil plant (Ricinus communis L.) a review. Journal of Ethnopharmacology. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0378874182900381
  • Aceite de ricino. Facultad de Medicina de la UNAM. http://www.facmed.unam.mx/bmnd/gi_2k8/prods/PRODS/Aceite%20de%20ricino.htm
  • Final report on the safety assessment of Ricinus Communis (Castor) Seed Oil, Hydrogenated Castor Oil, Glyceryl Ricinoleate, Glyceryl Ricinoleate SE, Ricinoleic Acid, Potassium Ricinoleate, Sodium Ricinoleate, Zinc Ricinoleate, Cetyl Ricinoleate, Ethyl Ricinoleate, Glycol Ricinoleate, Isopropyl Ricinoleate, Methyl Ricinoleate, and Octyldodecyl Ricinoleate. 2007. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18080873