5 grandes beneficios del juego colaborativo en niños

Elena Martínez Blasco · 9 mayo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 8 mayo, 2019
¿Conoces los beneficios del juego colaborativo en niños? Este tipo de actividad lúdica cooperativa busca el trabajo en equipo para lograr un mismo objetivo.

¿Conoces los beneficios del juego colaborativo en niños? Este tipo de actividad lúdica cooperativa busca el trabajo en equipo para lograr un mismo objetivo, en lugar de potenciar la competición. De este modo, al final solo se gana o pierde en conjunto.

Es importante conocer esta herramienta didáctica que nos puede ayudar a educar con valores hoy en día. Además, es una manera excelente de promover estrategias para desarrollar habilidades sociales cuando sean adultos.

El juego colaborativo

El juego colaborativo o cooperativo pretende ser una alternativa a los juegos competitivos con propuestas lúdicas que se desarrollen en un ambiente distendido y amable. En ellas, todos los niños tendrían la posibilidad de participar sin dar lugar a la exclusión o discriminación. Así, cada uno aportaría sus habilidades.

Gracias a estas características, son muchos los beneficios del juego colaborativo en niños. Tanto a corto plazo, para dar lugar a un entorno educativo constructivo, como a largo plazo, para potenciar aptitudes de interacción social positivas. 

5 beneficios del juego colaborativo en niños

1. Sensibilización, respeto y solidaridad

Niños jugando a la cuerda: juego colaborativo
La empatía es uno de las valores que practica este tipo de juegos colaborativos, buscando la sensibilización y el respeto por sus compañeros.

En primer lugar, el juego colaborativo se basa en los principios de respeto y solidaridad. De este modo, se pretende inculcar la sensibilización de una manera lúdica para así luchar contra la discriminación tan habitual hoy en día. Esto puede ser también una estrategia para prevenir el acoso escolar o bullying.

Algunas escuelas ya están adoptando este tipo de técnicas que invitan al niño a sentir empatía por sus compañeros. De este modo, se pueden poner en el lugar del otro y valorar opciones para resolver juntos los retos.

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2. Cooperación y trabajo en equipo

El juego colaborativo integra a todos los participantes y los invita a ayudarse entre ellos. De hecho, para resolver el juego es imprescindible buscar la manera de trabajar en equipo. En ningún caso se conseguiría ganar individualmente como en la mayoría de juegos, pues se enfrentan todos juntos a un elemento externo.

De este modo, los niños aprenden a valorar las aptitudes especiales de cada uno de ellos y a sumarlas. En este sentido, por ejemplo, si a un niño se le dan bien las matemáticas pero no el deporte, no se lo excluirá por no ganar una carrera, sino que se le encargará alguna tarea relacionada con las cuentas.

3. Comunicación

Niños tocando instrumentos
Para realizar este tipo de juegos es necesario que los niños se comuniquen entre ellos, potenciando este tipo de habilidades sociales.

Para solucionar las pruebas o retos que presente el juego, también será imprescindible establecer una buena comunicación. De este modo, todos los niños potenciarán su capacidad para expresarse y manifestar su opinión. 

Al mismo tiempo, todos ellos aprenderán a escuchar a sus compañeros. Con esta estrategia se busca equilibrar a aquellos niños que no hablan con otros que mantienen una conversación constante. Se busca así una igualdad de oportunidades entre ellos.

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4. Resolución de conflictos en el juego colaborativo

Mediante el juego, los niños todavía no saben que están aprendiendo a resolver conflictos. ¿Qué se puede hacer cuando no podemos solucionar un problema por nosotros mismos? ¿Cómo podemos pedir ayuda? ¿De qué manera podemos colaborar?

El primer paso consiste en aprender a expresar la necesidad de resolver el conflicto. De este modo, ellos comprueban la efectividad de esta estrategia para luego transportarla a otras situaciones en clase o en el recreo. Del mismo modo, aprenderán a llevarlo al ámbito familiar y, cuando sean adultos, al entorno laboral.

5. Autoestima y autoconfianza

Niños con balones
Los juegos colaborativos entrenan la confianza y autoestima de los niños, practicando la enseñanza en valores.

Por último, el juego colaborativo refuerza la autoestima y la autoconfianza de cada niño. Mediante esta actividad, aprenden que ellos cumplen una función imprescindible como parte del grupo para lograr el objetivo. Incluso pueden descubrir talentos propios que no conocían gracias a la observación de sus compañeros.

El juego colaborativo es, sin duda, una herramienta pedagógica ideal para introducir en el entorno educativo. Los niños son esponjas que absorben todo lo que ven. De este modo, van a integrar de una manera muy espontánea y natural todos estos valores que cada vez es más necesario proteger.

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