5 grandes beneficios de vivir en una casa campestre

La dinámica es la siguiente; si se anhela tranquilidad, el único modo de encontrarla es buscándola primero. Hay que saber responsabilizarse por el propio bienestar y no dejar nunca los deseos en el aire. 

Ser libre, tomar las riendas de nuestra propia vida, elegir cómo se quiere vivir, en ciudad o en una casa campestre, son decisiones que condicionan la vida.

¿Estás saturado del ajetreo de la ciudad, del estrés que lleva implícito? Del ruido, el desorden y la gran densidad de población. Entonces, quizás, plantearse ir a vivir en una casa campestre y cambiar el estilo de vida sea una buena opción a tener en cuenta.

La dinámica es la siguiente; si se anhela tranquilidad, el único modo de encontrarla es buscándola primero. Hay que saber responsabilizarse por el propio bienestar y no dejar nunca los deseos en el aire.

Caminar en la naturaleza.

Por si quieres saber más: Estos son los beneficios de pasar un día completo en el campo

Beneficios de vivir en una casa campestre

1. Mayor flexibilidad y valentía

Tras tomar la decisión de empezar a vivir en una casa campestre, la persona suele sentir ganar valentía y confianza en uno mismo. Y es que renunciar a una vida en la ciudad, llena de comodidades y estímulos, no siempre es una decisión fácil.

En diferentes estudios se ha demostrado como tomar decisiones que implican cambios radicales en el estilo de vida suelen requerir un desprendimiento de lo material previo. Esto es un replanteamiento de lo que es necesario en nuestra vida y cierta rebelión social hacia los valores en los que cada uno quiere vivir.

Mudarse al campo, en cierta medida, supone un reto, puesto que se debe adaptar el estilo de vida a un día a día completamente distinto. Esta acción puede ayudar a la persona a desarrollarse y volverse más flexible. A buscar soluciones por encima de toda adversidad y, por supuesto, redescubrir sus fortalezas. 

Ver también: Beneficios de vivir en el campo

2. Encontrarse a uno mismo

¿De qué sirve una vida dedicada a actividades que no nos hacen felices? A menudo se está tan volcado en el trabajo que uno puede olvidar sus propios cuidados.

Profesionales en la materia han podido demostrar como vivir en una casa campestre, en cierto modo, obliga a frenar. Muchas personas aprenden a tener más calma y prestar más atención a factores como el cuidado personal o la familia entre otros.  

El hecho de contar con un espacio y un entorno que favorezca el descubrimiento propio es necesario para poder desenvolverse sanamente como persona. También para poder gozar de una buena calidad de vida.

En este sentido, una casa campestre puede aportar paz, tranquilidad y ayudar a desarrollar más la inteligencia emocional.

3. Mejorar la alimentación

Optar por la vida campestre puede invitar a la persona a alimentarse con cultivos propios. O bien con los productos de pequeños agricultores vecinos. Y esta alimentación natural puede ser mucho más saludable que la comida chatarra que suele consumirse, al llevar un ritmo acelerado de vida, en la ciudad.

Salidas al aire libre.

Una vida basada en la tranquilidad de un estilo campestre puede ayudar a desarrollar los siguientes hábitos:

  • Consumo de productos de cultivos orgánicos, libres de pesticidas.
  • Leches, carnes y huevos de animales no hormonados.
  • Agua no tratada con productos químicos.
  • Consumo alimentos no transgénicos.

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Otros beneficios en relación a la salud de la persona

4. Mejorar la calidad de vida

Generalmente, las zonas alejadas de la ciudad gozan de una mayor calidad de aire, puesto que no suelen estar expuestas a los problemas de contaminación ambiental.

Por lo tanto, el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias es inferior. De este modo, las casas campestres son lugares ideales para vivir con niños, puesto que crecerán en un ambiente más sano y natural.

Por otro lado, son un lugar ideal para hacer deportes al aire libre. Además, hay menos tráfico y menos peligros propios de las ciudades. Vivir cerca de la naturaleza implica también una menor contaminación electromagnética y lumínica. Así como un gran silencio, acompañado de los sonidos de la naturaleza.

Cómo actúa en el cerebro el contacto con la naturaleza

5. Aprender a vivir sin estrés

Al principio puede conllevar cierto esfuerzo adaptarse a la vida en una casa campestre. Esto puede suceder porque en muchas ocasiones se sufre dependencia a la sobreestimulación de la ciudad. No obstante, al poco tiempo se suele notar un cambio muy positivo.

En este sentido, el estrés y la ansiedad disminuirán con rapidez. También veremos como la energía física aumenta. Esto se debe a poder descansar mejor en este tipo de vivienda. Y, además, se disfruta de una mayor privacidad.

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