Berenjenas, tus aliadas en la pérdida de peso

Ivan Aranaga Amengual·
16 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila al
15 Diciembre, 2018
Las berenjenas contienen vitamina E y antocianinas, dos compuestos de carácter antioxidante que ayudan a reducir el riesgo cardiovascular.

A la hora de bajar de peso podemos recurrir a las innumerables estrategias que se publican en internet, a especialistas en la materia, o a las teorías transmitidas de generación en generación. Pero si hay algo en lo que coinciden las tres es en el consumo de berenjenas.

Esta hortaliza se utiliza en la gastronomía cotidiana, en ensaladas y platos principales. Sin embargo, poco se habla de sus propiedades que ayudan en el proceso de conseguir el peso ideal.

Se lo debemos a su elevado contenido en fibra y a que el 92 % de su peso es agua.

Las berenjenas contribuyen a mantener los órganos sanos

La cáscara y las semillas de las berenjenas tienen fibras y nutrientes que hacen de esta fruta un alimento nutricionalmente rico. Por ello, su ingesta regular ayuda a que los órganos revitalicen sus funciones. Gracias a este vegetal, el hígado y la vesícula biliar optimizan sus procesos.

Además, ayuda a regular los niveles de colesterol y triglicéridos, ya que las fibras de las berenjenas bloquean parcialmente la absorción de grasas en el intestino, tal y como afirma un artículo publicado en la revista The Cochrane Database of Systematic Reviews.

De igual forma, con su ingesta ayudarás a prevenir algunas enfermedades crónicas como la arteriosclerosis y problemas cardiovasculares.

Ver también: Beneficios de las fresas para regular el colesterol y los triglicéridos.

Otros beneficios de las berenjenas

Es bueno incluir berenjenas en tus comidas.

La berenjena contiene fibras, vitaminas y minerales, así como un elevado contenido en agua.

Por esto, es un alimento ideal para controlar el peso, no solo para vernos bien, sino por salud.

  • Mejora la circulación gracias a su alto contenido de vitamina E y de antocianina. Ambos antioxidantes ayudan a prevenir enfermedades cardíacas, según un estudio publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry.
  • Es diurética, por lo que es una excelente opción si estás haciendo dieta. Con las berenjenas evitarás la retención de líquidos y propiciarás la eliminación de orina.
  • Aporta pocas calorías y mucha agua, por eso es ideal en los planes de alimentación saludable.
  • Influye de forma beneficiosa sobre la hipertensión, ya que casi no contiene sodio.
  • Además de aportar poca cantidad de hidratos de carbono, estos tienen un índice glucémico bajo, por lo que no influye negativamente en los valores de glucosa en sangre. Por esta condición, también se recomienda para pacientes diagnosticados con diabetes.
  • Ayuda a controlar los niveles de colesterol, porque su fibra bloquea parcialmente su absorción a nivel intestinal. Además este aporte de fibra previene el estreñimiento.
  • Por otro lado, previene la anemia y mejora las defensas del sistema inmunitario gracias a su contenido de magnesio y hierro.

Agua de berenjenas para perder peso

Agua de berenjenas con limón
Al agua de berenjenas le puedes añadir arándanos para darle más sabor y color.

Con esta receta podrás iniciar y acompañar tu proceso de pérdida de peso. Es muy fácil de preparar y solo necesitarás rigurosidad para llevar a buen término el tratamiento. Además, puedes beber este jugo en cualquier momento del día.

Ingredientes

  • 2 vasos de vinagre de manzana (400 ml).
  • 1 cucharada de bicarbonato (9 g).
  • 1 berenjena.
  • El jugo de un limón, que no esté muy maduro.
  • 4 tazas de agua (1 litro).

Preparación

  • Primero, lava y desinfecta la berenjena con el bicarbonato y el vinagre de manzana. De esta manera, eliminarás las toxinas y los restos de pesticidas que quedan en la fruta. Escurre en agua.
  • Seguidamente, córtala en láminas finas (por lo menos de un centímetro de grosor), sin quitar la piel.
  • Introduce las láminas en la jarra y agrega el litro de agua y el jugo de limón.
  • Por último, remueve con una cuchara larga y mezcla bien.

Importante: Debes guardar la preparación en el refrigerador, por lo menos, una noche completa. De esta forma, la berenjena soltará sus nutrientes en el agua. El jugo del limón es muy importante porque potenciará los beneficios de la hortaliza y, además, le dará un gusto más agradable.

Incluye las berenjenas en tus comidas

Ahora que ya conoces sus beneficios, a continuación, te daremos un menú sencillo que puedes añadir a tu dieta.

Desayuno

  • Agua de berenjena con limón y avena.
  • Una pieza de fruta que puede ser una manzana o una banana.

Almuerzo

  • Un vaso de agua con berenjena y limón, siempre antes de cada comida.
  • Una pechuga de pollo asada o al horno con vegetales cocidos.
  • Una ensalada que puede contener espinaca, tomates, frutos secos y queso bajo en grasa.
Berenjenas al horno rellenas.

Te recomendamos leer: ¿Por qué deberías consumir frutos secos?

Merienda

  • Un vaso de jugo de berenjena con limón.
  • Un puñado de frutos secos.

Cena

  • Un vaso de jugo de berenjena con limón.
  • Una ensalada que contenga proteína. Puede ser lechuga, papaya, tomates cherry, aceite de oliva y pescado o pollo desmenuzado.

Con estas recetas podrás empezar tu proceso para bajar de peso.

Consume berenjenas en el marco de una dieta variada

Ahora bien, recuerda que si se trata de cambiar tu estilo de alimentación, debes consultar a un especialista que te recomiende un plan alimentario que se adapte a tus necesidades. En él, seguramente, podrás comer berenjenas.

No olvides acompañar estas recomendaciones con ejercicio físico regular. Ten en cuenta que el proceso es lento, pero si lo haces bien, será sostenido en el tiempo.

  • Hartley L., May MD., Loveman E., Colquitt JL., Rees K., Dietary fibre for the primary prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev, 2016.
  • Krga I., Milenkovic D., Anthocyanins: from sources and bioavailibility to cardiovascular health benefits and molecular mechanisms of action. J Agric Food Chem, 2019. 67 (7): 1771-1783.