El beso de Singapur: qué es y cómo se hace

Yamila Papa · 1 abril, 2018
El beso de Singapur resulta placentero tanto para el hombre como para la mujer. Los distintos movimientos y posturas ayudan a no aburrirse en la cama. En este artículo te contamos todo sobre este conocido y legendario beso.

Muy erótico y placentero, el beso de Singapur tiene una larga historia y, al parecer, ha sido ‘mejorado’ por las geishas asiáticas para conseguir aún mejores sensaciones. ¿Te gustaría saber cómo hacerlo? Entonces, sigue leyendo este artículo.

Historia del beso de Singapur

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Aunque se conozca como ‘el beso de Singapur’ sus orígenes se remontan a la India hace más de 3000 años. En esa época vivía un grupo de mujeres que se dedicaron a crear diferentes técnicas para llevar a los hombres al placer supremo.

No se sabe muy bien cómo lo lograron, pero lo cierto es que estas damas identificaron de qué manera estimular a sus parejas durante el sexo. Este conocimiento llamado kabazza o pompoir ha traspasado los siglos y las fronteras y hasta el día de hoy se sigue practicando en diferentes partes del mundo.

Tailandia y Japón fueron dos de los países que en poco tiempo aumentaron la cantidad de ‘profesionales’ de este beso ya tan famoso. Las conocidas geishas niponas llevaron la técnica más allá al incluir los músculos abdominales al movimiento, ya de por sí, sensual.

También, tenemos que hablar de una experta en el beso de Singapur, pero que vivía en Europa: la señorita Diane de Poitiers, quien fue amante nada menos que de dos reyes (Francisco I y Enrique II), que, además, tenía la habilidad de aplicar los métodos orientales durante sus encuentros íntimos con los miembros de la realeza. De esta manera, tanto ella como sus parejas disfrutaban del máximo placer posible durante el sexo.

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¿Cómo se hace el beso de Singapur?

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Más allá de la historia, que siempre es bueno conocer, lo cierto es que resulta más que interesante aprender cómo se hace este beso milenario y erótico. Básicamente, es conseguir un orgasmo más intenso a través de ciertos movimientos femeninos.

Durante la penetración, la mujer debe contraer y relajar los músculos vaginales para simular una succión. La sensación que tiene el hombre es similar a la que experimenta durante el sexo oral, pero la diferencia reside en que durante el beso de Singapur, la pareja también disfruta.

Si bien estos movimientos pueden ser ‘fáciles’ o ‘naturales’ para algunas féminas, para otras es necesaria la práctica, ya sea durante el sexo o fuera de él.

Para llevar a cabo esta técnica milenaria, como primera medida, es necesario que el hombre esté acostado y la mujer se siente encima de él. Aunque no existe una postura especial para hacer el beso de Singapur, no hay que olvidar que ella es quien domina la situación.

Cuando el hombre penetra a la mujer, esta debe mantener la cadera quieta algunos segundos y concentrarse en mover únicamente el músculo pubocoxígeo. La cadencia debe ser lenta y rítmica, apretando y soltando el órgano sexual masculino varias veces.

¿Cómo identificar el músculo pubocoxígeo? La próxima vez que vayas al baño para orinar, trata de interrumpir el flujo de líquido ‘apretando’ los músculos del pubis. Por este motivo, es que hemos dicho anteriormente que puedes practicar el beso de Singapur también fuera del sexo. Una vez que la zona esté entrenada te será más fácil.

Si quieres mejorar tu ‘marca’ puedes llevar a cabo la terapia de Kegel, la cual sirve tanto para hombres como para mujeres y está pensada para fortalecer los músculos pélvicos.

Otra alternativa, para entrenar un poco, es acostarte boca arriba en la cama o el sofá, contraer la vagina por cinco segundos, descansar tres segundos y repetir diez veces. Acompaña el ejercicio con respiraciones profundas. De a poco aumenta el tiempo de contracción y reduce los descansos.

Algunas mujeres, incluso, utilizan las llamadas ‘bolas chinas’ que les permiten fortalecer la zona de la pelvis. Se colocan igual que un tampón durante el ejercicio de contracción y sirven para evitar la incontinencia leve o, bien, para mejorar el rendimiento sexual.

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¿Por qué el beso de Singapur es beneficioso?

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A diferencia de otras técnicas o incluso del sexo oral, este método milenario permite tanto al hombre como a la mujer disfrutar de un orgasmo más intenso y duradero.

La estimulación es masculina como también femenina, ya que el hombre experimenta sensaciones diferentes que en otras posturas y la mujer no solo tiene el control de la situación, sino que además ‘hace trabajar’ al clítoris y a la vagina al mismo tiempo.

Asimismo, el beso de Singapur tiene beneficios a nivel emocional, ya que permite a aquellos hombres con eyaculación precoz o disfunción eréctil disfrutar del sexo de forma más duradera o intensa. Incluso, es perfecto para los hombres o mujeres que sufren de libido baja o no pueden alcanzar el clímax tan fácilmente.

Por otra parte, los movimientos de contracción de la pelvis son buenos para las mujeres, ya que inducen a una mayor elasticidad vaginal, a relaciones sexuales más placenteras y a menores riesgos de padecer incontinencia urinaria. También, ayuda en la recuperación postparto.