Bolas chinas: cuándo y por qué usarlas

Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Sara Cañamero
31 mayo, 2019
Cada vez son más los utensilios que favorecen la salud del suelo pélvico. Te contamos todo sobre los beneficios, contraindicaciones y formas de usar las bolas chinas.

Cada vez más las mujeres somos conscientes de la importancia del cuidado de nuestro suelo pélvico. Es cierto que muchas  acuden a consulta a realizar una valoración no solo en época de postparto, sino también en cualquier momento en el que detecten una disfunción: incontinencia, prolapso, debilidad de la musculatura, dolor en la relaciones sexuales y un largo etc.

Y también es cierto que cada vez contamos con más utensilios que nos ayudan a mantener la salud del suelo pélvico. Las bolas chinas son un claro ejemplo de ello. Varias casas comerciales han sacado a la venta diferentes bolas con formas y pesos varios, y hasta el cine se hace eco de los beneficios de estos dispositivos en la sexualidad de la mujer.

Sin embargo, al igual que ocurre con la automedicación, la autoprescripción de las bolas chinas no siempre es la solución a los problemas de suelo pélvico de todas las mujeres. De hecho puede ser hasta contraproducente y, según en qué casos, podría estar contraindicado.

Por eso siempre recomendamos que antes de usar de manera indiscriminada una bola china acudamos a un profesional sanitario, que evalúe el tono y la fuerza de nuestro suelo pélvico, y en el caso de existir una patología, que nos diga cuál sería la terapia más adecuada para nuestro caso concreto.

En este artículo vamos hablar de los beneficios, forma de uso y contraindicaciones de las bolas chinas, pero primero, veamos en qué consisten: se trata de un dispositivo formado por una o dos bolas (si este es el caso se encuentran unidas por un cordón) que alojan en su interior otra bolita más pequeña que produce una vibración en el suelo pélvico cuando la mujer se mueve o camina.

Cómo usar las bolas chinas.

Cómo funcionan:

El mecanismo de acción de la bola china es el siguiente: al introducir la bola china dentro de la vagina el suelo pélvico debe realizar una contracción de su musculatura involuntaria para que esta no se caiga. Además, cuando la mujer se mueve, la bolita pequeña produce una vibración que aumenta la lubricación y el tono muscular en general.

Para que la bola china cumpla su función es fundamental que la mujer esté en movimiento, es decir, de nada sirve colocárselas y permanecer tumbada en el sofá, en la cama o sentada viendo una película.

El uso de la bola china va a trabajar el tono muscular, esto es, el estado basal de la musculatura del suelo pélvico, que no debemos confundir con la fuerza, que sería la contracción voluntaria del suelo pélvico y se podría trabajar realizando ejercicios de Kegel.

Así que, si quieres trabajar el tono y la fuerza, puedes colocarte las bolas chinas y, mientras te mueves, realizar contracciones voluntarias del suelo pélvico. De esta manera estarás realizando un trabajo global de la musculatura del suelo pélvico.

Beneficios de un uso regular y continuo:

  • Mejoran el tono de la musculatura del suelo pélvico y, combinadas con ejercicios de Kegel, pueden mejorar la fuerza.
  • Aumentan la lubricación de la vagina

Sin embargo, debemos desligarlas de los juegos sexuales como tal. Podemos decir que es un mito alimentado en gran parte por determinadas películas de cine, en las que las mujeres pueden llegar a tener orgasmos simplemente por ponerse las bolas chinas. Y es un mito porque donde generalmente se alojan estos dispositivos es una zona de la vagina que no tiene prácticamente terminaciones nerviosas y, por consiguiente, no genera placer alguno a la mujer.

De todas formas, el uso de las bolas chinas sí que puede mejorar –y lo hace– la experiencia sexual de las mujeres, ya que cuando el suelo pélvico tiene un tono normal y está dotado de fuerza, los orgasmos sentidos y experimentados por las mujeres son más intensos y más largos en el tiempo. Asimismo se ha visto que favorece la lubricación, lo que es muy favorable en el momento del clímax.

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Además de lo mencionado, su uso estaría indicado para diferentes disfunciones de suelo pélvico, pero como hemos dicho, lo más recomendable sería que la pauta la marcase un profesional sanitario experto. Te presentamos algunas de sus principales usos y beneficios:

  • Combatir la incontinencia urinaria.
  • Prevenir el estreñimiento crónico.
  • Como entrenamiento del suelo pélvico antes o después de una cirugía del aparato genital femenino.
  • Son recomendadas para cualquier mujer que quiera prevenir prolapsos, incontinencias u otras alteraciones.
  • Son aconsejadas para mujeres que practican deporte de impacto como el CrossFit o el running. Junto con la gimnasia hipopresiva, sirven para mantener la zona bien tonificada y prevenir prolapsos.

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Cuándo no usar las bolas chinas:

Como ya hemos adelantado, en determinadas situaciones el uso de las bolas chinas no está recomendado o puede incluso llegar a estar contraindicado. Veamos en cuáles:

Vaginismo.

  • Embarazo: durante la época gestacional no recomendamos el uso de las bolas chinas. Sin embargo, si tu ginecólogo determina que podrías beneficiarte de ellas, es importante que sigas las recomendaciones higiénicas.
  • Prolapsos: en el caso de que estén diagnosticados o sospeches de que tienes un prolapso, las bolas chinas no son el mejor complemento para ti; sin embargo, si el profesional sanitario especializado te las recomienda para un trabajo en domicilio de la fuerza o el tono de la musculatura de suelo pélvico compaginado con la rehabilitación en consulta, podrían ser una opción.
  • Menstruación.
  • Posparto: hasta pasada la cuarentena, es decir, seis semanas posparto o hasta que dejemos de sangrar por completo, no debemos introducir en la vagina ningún objeto, ya sea bola china, tampón, copa menstrual o realizar duchas vaginales. Una vez pasada esa época, según la valoración posparto, podrías comenzar a usarlas.
  • Infección vaginal.
  • Vaginismo.
  • Molestias o dolor durante su uso.
  • No ser capaz de llevarlas puestas, y que se estén cayendo continuamente.

Recuerda, todas las indicaciones que te damos deben estar respaldadas por tu profesional sanitario de confianza. Él será quien te informe mejor sobre las necesidades de tu cuerpo en cada momento.