Bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios

Su historia da fe de su efectividad. Las bolas chinas esconden más que su verdadero origen. Aprende qué son, cómo usarlas y los importantes beneficios que acarrean para la salud sexual.

Una herramienta tradicional te permite ejercitar y fortalecer tu suelo pélvico, además de aumentar la intensidad de tus orgasmos. Hoy te hablaremos de las bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios.

También llamadas bolas de Geisha o Ben Wa, las bolas chinas tienen una historia variada según la localización. Se trata de uno de los juguetes sexuales con más antigüedad y, contrario a lo que deja creer su nombre, no tienen su origen en China, sino en Japón.

Una de las leyendas sobre sus orígenes habla de que se crearon para satisfacer las necesidades sexuales del emperador de la época feudal. Se cree que con ellas se les preparaba a las concubinas antes de tener sexo, para no esperar a que la vagina lubricara.

Pero no solo la usaban las concubinas, también las Geishas, mujeres encargadas entretener las reuniones exclusivas. Esta sería la causa por las que se les denomina ‘bolas de Geisha’.

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Bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutarlas

Las bolas chinas constituyen un mecanismo formado por dos bolas ligeras unidas por un cordón y contienen otras pequeñas bolas en su interior. La mujer las introduce en su vagina detrás del músculo pubococcígeo, exactamente donde se colocan los tampones.

Los expertos en el campo sexual las consideran pequeños juguetes sexuales. Se cree que, en tiempos anteriores, las féminas las utilizaban para alcanzar el orgasmo, pero la verdad es que las bolas chinas no proporcionan placer inmediato.

No se trata de un vibrador, sino de pequeñas pesas que pueden ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico. Y esta fortaleza, precisamente, es lo que puede permitir un mayor deleite sexual.

Las bolas chinas mejoran la circulación sanguínea de la zona, estimulándola de tal manera que es posible aumentar el nivel de lubricación, lo que es notable desde los primeros usos.

Suelen emplearse como terapia preventiva o en casos de menopausia, incontinencia urinaria, falta de sensibilidad y disminución de intensidad del orgasmo.

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¿Cómo usarlas?

Antes del primer uso es importante esterilizarlas meter las bolas chinas unos diez minutos en agua hirviendo. Siempre deben lavarse con agua y jabón neutro, cuidando que las manos también estén limpias.

  1. Coloca un poco de lubricante en la punta de la primera bola.
  2. Introdúcelas en la vagina en la postura que sea más cómoda, de preferencia de forma erguida.
  3. Las dos bolas deben quedar detrás del músculo pubococcígeo.
  4. Recuéstate boca arriba.
  5. Haz movimientos con las piernas como si manejaras bicicleta.

Al ponerte de pie, la gravedad hará que las bolas tiendan a caer y contraerás el músculo de forma inconsciente para evitarlo. De esta manera, ya estarás haciendo pesas con tu suelo pélvico.

Si no puedes sostenerlas de pie, podrás hacer ejercicio tumbada en la cama. Boca arriba, tira con una mano del cordel de extracción y con tu musculatura trata de impedir que se salgan. Es una especie de pulso que ayudará a fortalecer el músculo hasta que puedan sujetarse.

Es recomendable aprovecharlas de forma progresiva, comenzar caminando con ellas durante 15 minutos las dos primeras semanas y luego pasar a 30 minutos al día, aproximadamente por tres meses.

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¿Cuáles elegir?

Las bolas chinas pueden encontrarse en farmacias y negocios eróticos. También están disponibles en tiendas online y las hay en diferentes tipos dependiendo de su medida y de su peso.

Fabricadas principalmente con silicona médica o hipoalergénica, suelen tener una medida de 35 a 40 milímetros de ancho, mientras que el peso puede ir desde los 28 a los 100 gramos e incluso más. Generalmente, se identifican como:

  • Pequeñas.
  • Medianas.
  • Grandes.

Lo ideal es ir poco a poco. Puedes optar por las de menos tamaño y peso e ir cambiándolas de forma gradual. Pues es algo parecido a ir al gimnasio: el suelo pélvico necesita hacer pesas para fortalecerse.

Las vibraciones o choques de las pequeñas bolitas que contiene en su interior contra las paredes de la vagina son las que hacen que aumente su tonicidad, lubricación e irrigación sanguínea, incrementando el tono del suelo pélvico.

Después de conocer todo sobre las bolas chinas: para qué sirven y cómo disfrutar de sus beneficios ¿Te animas a probarlas? ¡No lo dudes más! Lánzate al placer y mejora la salud de tu vagina.