Brucelosis

La brucelosis es un padecimiento que afecta a humanos, animales domésticos, de fauna silvestre y hasta mamíferos marinos.

Se define como la enfermedad infectocontagiosa que se agrava de forma crónica y afecta tanto a humanos como animales en general. Se origina por bacterias del género Brucella spp; es decir, un grupo de bacterias intracelulares, inmóviles que crecen lentamente.

El primer informe clínico se le atribuye a Marston en 1859. Fue descubierto a finales del siglo XIX por Sir David Bruce, él fue enviado a investigar en la isla de Malta, puesto que un número considerable de soldados había sido contagiado. Sin embargo, fue en 1887 cuando identificaron el germen, denominado Micrococcus melite.

En 1896 Bang, un veterinario danés descubrió el agente causal del aborto bovino, que en un futuro se denominó B. abortus y en 1905 Themistokles Zammit documentó el papel que tenían las cabras y el consumo de sus productos, como fuente de contagio para adquirir la enfermedad

–Vega López–

Epidemiología

La brucelosis es un padecimiento a nivel mundial. Pero en cuanto a humanos se presenta frecuentemente en el sexo masculino, alrededor de los 30 y 40 años. Además es más común en zonas rurales. Pero hay ciertas áreas que están más expuestas, por ejemplo: veterinarios, laboratoristas, peones de campo, trabajadores frigoríficos.

Estos son los dos patrones epidemiológicos:

  • Urbano alimentario: contagio por consumir leche y quesos pasteurizados.
  • Rural laboral: la persona se expone al ganado infectado. Pero también tiene contacto o inhala el producto. El número de casos aumenta en temporada de primavera y verano; debido a la reproducción de animales.

 Ver también: ¿Cuál es la mejor leche que podemos consumir?

Distribución

fiebre

Un promedio de 500 mil personas al año son infectadas por brucelosis en países de área mediterránea, Arabia, India, México, América Central y Sudamérica. Sin embargo, particularmente en América Latina, Argentina, México y Perú las cifras aumentan.

Formas de contagio

  • Roce. Este tipo de contagio es muy frecuente, sobre todo en trabajadores de laboratorio o servidores de salud. Cuando hay contacto de piel o mucosas con tejidos animales contagiados se puede contraer brucelosis. Por medio de ganglios, sangre o fetos abortados por animales.
  • Ingestión. Al consumir alimentos no pasteurizados de origen animal. Tal es el caso de la leche y sus derivados. Pero también las carnes.
  • Inhalación. Por medio de polvo en lugares contaminados donde hay infectados.
  • Inoculación. Sucede cuando por accidente el veterinario o personal de laboratorio tiene contacto con el material contaminado.
  • Perinatal. Esta infección sucede por vía transplacentaria, es decir, al ingerir leche materna o exponerse durante el parto a orina y heces infectadas. Por lo regular, este tipo de contagio se presenta en animales.

Síntomas

Imagen 3D de un virus provocando meningitis

Es posible que una persona esté infectada de brucelosis si presenta:

  • Artritis.
  • Cefalea.
  • Cansancio.
  • Meningitis.
  • Fiebre aguda.
  • Dolor muscular.
  • Ausencia de apetito.
  • Disminución de peso.
  • Sudoración nocturna.
  • Dolor en las articulaciones.

En este caso la posibilidad aumenta si tiene los siguientes antecedentes:

  • Contacto con animales de ganado o domésticos.
  • Consumo de productos de origen animal.
  • Ser hijo de madre con brucelosis.
  • Contacto en laboratorios.

Diagnóstico

El diagnóstico de brucelosis se puede realizar de manera directa, aislando el microorganismo a partir de cultivos de sangre, médula ósea u otros tejidos o indirecta a través de métodos serológicos que detectan anticuerpos. La mayoría de los pacientes son diagnosticados a través de métodos indirectos, ya que la bacteriología no siempre es posible y cuando se la realiza no siempre es positiva

–Mabel Moral–

Sin embargo, el resultado positivo puede contener anticuerpos resistentes aún después del tratamiento. Hay casos en los que los pacientes vuelven a recaer, es decir, no hay tiempo promedio para eliminar de forma intracelular la brucelosis y tampoco se puede asegurar su eliminación por completo. Un caso de brucelosis se confirma después de realizar:

  • Biopsias.
  • Mielocutivo.
  • Hemocultivo.
  • Estudios serológicos.

Si dichas pruebas detectan que hay anticuerpos de Brucella en el suero del paciente se confirma el padecimiento.

Tratamiento de la brucelosis

Algunos medicamentos

El objetivo del tratamiento de la brucelosis es reducir los síntomas, las complicaciones y por supuesto evitar que el paciente vuelva a recaer. ¿En qué consiste? Consiste en el uso de antimicrobianos y la administración de medicamentos sintomáticos. Solo en caso de enfermedades como la endocarditis requiere intervención quirúrgica.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata de la siguiente forma, incluye: doxiciclina durante 6 semanas, combinada con estreptomicina durante 3 semanas o, rifampicina durante 6 semanas.

Hay que tomar en cuenta que la doxiciclina debe tomarse preferentemente con alimentos. Mientras que la rifampicina disminuye el efecto de anticonceptivos y anticoagulantes. Por lo que hay que informarle toda la información al médico para que determine el tratamiento oportuno. Pues en el caso de embarazo debe suspenderse el tratamiento, sobre todo en el último trimestre.

Prevención

Es importante destacar que no existe una vacuna para humanos, así que la única forma de prevenirla es tomar medidas de prevención, tales como:

  • Al comprar los productos hay que verificar que exista una marca de identificación.
  • Lavar muy bien los productos de origen vegetal si se van a comer crudos.
  • Se recomienda el control serológico de forma semestral para el ganado.
  • Tener mucho cuidado al manejar placentas, secreciones o fetos de animales.
  • Utilizar protección al manipular animales de ganado.
  • No consumir leche ni productos sin pasteurizar.
  • Hay que vacunar a vacas y cabras.

Referencias

Mabel Moral. Enfermedades infecciosas: brucelosis. Diagnóstico de brucelosis. Argentina: Ministerio de Salud, 2013 .
César Augusto Vega López. Brucelosis. Una infección vigente. México: Medigraphic, 2008.

Castro Hugo Abel, González Sofía Raquel, Prat María Inés. Brucelosis: una revisión práctica. Acta bioquím. clín. latinoam.  [Internet]. 2005  Jun [citado  2017  Nov  20] ;  39( 2 ): 203-216. Disponible en: Scielo.org.ar.

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