¿Es bueno usar zapato plano a diario?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Carlos Fabián Avila el 30 mayo, 2019
Ángela Aragón · 8 junio, 2017
Puesto que el zapato plano también puede resultar perjudicial para nuestro esqueleto y musculatura, lo más adecuado es alternar diferentes tipos de calzado para mejorar así nuestra higiene postural

¿Es malo o bueno el zapato plano? Déjame adivinar: Te duelen los pies y no sabes por qué. Haces ejercicios con frecuencia. Calientas y estiras antes y después de hacerlo. El resto del tiempo usas el coche para desplazarte. En casa usas las zapatillas de toda la vida… A pesar de todo, el dolor persiste. Ya no sabes qué hacer, pero esa molesta punzada no te deja disfrutar de tu día a día como te gustaría. ¿Dónde está el problema? Tal vez estás usando el calzado equivocado.

En general, casi todo el mundo sabe que llevar tacones a diario es perjudicial. Por ello, algunas personas han decidido reducir su uso. No obstante, pocas conocen las consecuencias negativas de llevar un zapato plano. A priori, es más cómodo y parece que el pie sufre menos. Sin embargo, no siempre es así.

Consecuencias de llevar zapato plano a diario

Fascitis en el talón

El desencadenante de todos los males se llama fascitis plantar. La fascitis plantar tiene varias causas, y entre las mas comunes son los  impactos repetidos en la zona del talón. Por ejemplo, como puede ser en los deportes donde se recorren largas distancias. Sin embargo hay otras causas como la obesidad o enfermedades como la diabetes.

Las extremidades inferiores son muy importantes en el equilibrio. Si falla, se verán afectados otros músculos, debido al esfuerzo extra que se ven obligados a hacer. Mientras que algunos músculos se ven liberados de trabajar, otros se tienen que hacer cargo de esa actividad. Así, se producen una serie de inflamaciones que provocan fuertes dolores de espalda, cadera, tobillos

Además, dicha dificultad se agudiza cuando de manera inconsciente cambiamos nuestra forma de caminar para intentar rebajar las molestias. Lejos de conseguir lo que nos proponemos, lo que logramos en intensificar la afección, habida cuenta de que adoptamos una posición antinatural. Piensa en esto: cuando un músculo se inflama, desplaza el hueso que lo recubre y este movimiento ocasiona que otro se irrite, por lo que el proceso se va expandiendo sin que nos demos cuenta.

Cómo cuidar los pies

Si llevar tacones a diario no es bueno, y tampoco lo es la opción plana, ¿qué podemos hacer? Sigue nuestros consejos y notarás un alivio considerable.

Usa plantillas

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Afortunadamente, los productos ortopédicos son cada día más asequibles. Asimismo, se han multiplicado los negocios relacionados con esta rama de la medicina. Lo mejor es usar una que aporte una altura de 1 o 2 cm.

Cambia de calzado

Como ocurre con casi todo, los excesos no son buenos. El punto medio es lo más recomendable. Teniendo en cuenta esto, aconsejamos variar cada día o cada dos el tipo de zapato que usas. De esta manera, los pies vivirán momentos de esfuerzo y descanso, de modo que se optimizarán sus fuerzas. Gracias a ello, alcanzaremos una higiene postural que beneficiará a todos nuestros tejidos.

Utiliza zapatillas de casa con plantilla de silicona

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El tiempo que pasamos en casa también es importante. Tenemos que cuidarnos en todo momento y en cualquier parte. Por ello, también debemos ser precavidos con las zapatillas de casa. La mayoría suelen ser planas, por lo que es deseable que incorpores una plantilla de silicona con las mismas características que las que utilices en los zapatos de calle.

En cualquier caso, queremos dejar claro que, aunque el zapato plano es más saludable que los tacones, deberíamos tener en cuenta cómo es nuestra estructura ósea. De esta forma podremos adaptar nuestros vestidos y complementos a dichas características, ya que no se trata de una cuestión de comodidad, sino de salud. Estar confortable o sentirnos guapas no puede constituir un obstáculo para nuestro bienestar.

  • Etxebarria-Foronda, Iñigo, et al. “Tratamiento del pie plano flexible infantil con la técnica de calcáneo-stop.” Gaceta Médica de Bilbao 103.4 (2006): 149-153.
  • Molina, Andrea Manent, et al. “Zapato plano en la artrodesis de la primera metatarsofalángica,¿ por qué no?.” Revista del Pie y Tobillo 30.1 (2016): 21-27.
  • Revenga-Giertych, C., and M. P. Bulo-Concellón. “El pie plano valgo: evolución de la huella plantar y factores relacionados.” Revista de ortopedia y traumatología 49.4 (2005): 271-280.