Bulimia nerviosa: causas, síntomas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 10 enero, 2019
Laura Yalba · 26 julio, 2018
Hoy en día los trastornos relacionados con la alimentación son cada vez más comunes. Entre ellos, la bulimia y la anorexia son los más conocidos. Sin embargo, muchas veces no se sabe suficiente sobre sus implicaciones.

La bulimia nerviosa o bulimia, como se la conoce popularmente, es un trastorno de la alimentación que se caracteriza por episodios frecuentes de ingesta excesiva de alimentos en un espacio breve de tiempo.

La persona que padece bulimia mantiene una constante preocupación por el control del peso corporal y por su imagen. Tiene una idea totalmente distorsionada de su cuerpo, aunque presente un peso normal o incluso por debajo de la media para su talla y edad. Por lo tanto, pone en marcha métodos para controlar el aumento de peso.

Al presentar sentimientos permanentes de insatisfacción corporal, no es capaz de controlar sus impulsos con la comida y no puede resistir el deseo de realizar un atracón.

Síntomas de la bulimia nerviosa

Bulimia

Los síntomas más característicos de este trastorno son los siguientes:

  • Distorsión del su imagen corporal.
  • Atracones e ingesta desmesurada de alimentos en un espacio breve de tiempo.
  • Preocupación excesiva por su figura y miedo al aumento de peso.
  • Uso de mecanismos alternativos para el control del peso como diuréticos, laxantes, ejercicio excesivo, dietas hipocalóricas, etc.
  • Alteraciones físicas como problemas digestivos, cefaleas, problemas dentales, irregularidad en la menstruación, pérdida de cabello.
  • Alteraciones psicológicas como ansiedad, depresión o baja autoestima.

Otros síntomas asociados a la bulimia nerviosa son:

  • Malnutrición y anemia.
  • Alteraciones digestivas por atracones o uso excesivo de laxantes que provocan riesgo elevado de desnutrición severa.
  • Alteraciones químicas en la sangre, que se manifiestan con niveles de sodio o potasio bajo.
  • O descalcificación ósea por falta de calcio.

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Causas y factores de riesgo

No se sabe exactamente cuál es la etiología de la bulimia nerviosa. En general, los expertos coinciden en que son muchos los factores que confluyen en el desarrollo de los trastornos de la conducta alimenticia. Entre ellos podemos señalar:

  • La salud emocional.
  • La biología.
  • Las expectativas sociales.
  • Otras cuestiones.

Entre los factores de riesgo más significativos que aumentan las probabilidades de padecer bulimia nerviosa podemos señalar los siguientes:

  • Sexo femenino: las mujeres y adolescentes tienen más probabilidades de padecer este trastorno alimenticio. Aunque bien es cierto que en los últimos años en número de varones que padecen esta enfermedad ha aumentado.
  • Edad: es más frecuente en la posadolescencia o en los primeros años de la edad adulta.
  • Genética: las personas con hermanos/as, padres o hijos/as con un trastorno de la alimentación tienen más probabilidades de presentar también un trastorno de la alimentación.
  • Problemas psicoemocionales: los problemas psicológicos y emocionales, como ansiedad o baja autoestima, pueden contribuir a los trastornos de la alimentación.
  • Presión social: los medios de comunicación, tales como la televisión y las revistas de moda, suelen mostrar una gran cantidad de modelos y actores excesivamente delgados. Estas imágenes igualan la delgadez con el éxito y la popularidad.
  • Otras presiones. Presiones del deporte, el trabajo, las tareas académicas o artísticas: los deportistas, los actores, los bailarines y los modelos tienen un riesgo más alto de padecer estos trastornos.

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¿Cómo prevenir la bulimia nerviosa?

Bulimia nerviosa.

La prevención de la bulimia deberá llevarse a cabo desde un enfoque multidisciplinar. Esto se debe al amplio número de factores de riesgo. Los especialistas en este tipo de trastornos destacan que se ha de trabajar de forma conjunta desde diferentes espacios: el ámbito social, familiar y escolar.

Prevención social

Es importante sensibilizar a la población de riesgo (adolescentes y jóvenes) sobre la enfermedad, sus síntomas y como prevenirla.

Además, es necesario trabajar con las personas que se convierten en ídolos de los jóvenes como deportistas, actores y actrices, diseñadores, presentadores, etc. para que colaboren y eviten los mensajes que lanzan sobre la pérdida de peso de forma no responsable y engañosa.

Ámbito familiar

Será clave insistir en que se observe a los adolescentes y asegurarse de que se sigue una dieta equilibrada. De esta manera, se contribuye a evitar la obsesión y el culto al cuerpo.

También es importante evitar situaciones de sobreprotección o rechazo, ya que crean dependencia y baja autoestima que nada contribuye a superar el trastorno.

Educación en las aulas

Por último, en el ámbito escolar, se debe educar a los niños y niñas en la alimentación y nutrición, además de en el desarrollo personal y emocional. De este modo se fomenta el aprendizaje en habilidades sociales y la alta autoestima.

Consulta con un profesional

Si tienes algún síntoma de bulimia o crees que alguien de tu entorno puede estar padeciendo este trastorno, busca ayuda médica lo antes posible. La bulimia puede afectar gravemente la salud si no se ofrece tratamiento.

Asimismo, si crees que un familiar o ser querido padece bulimia, habla de forma abierta y sincera sobre tus preocupaciones. No puedes obligar a nadie a pedir ayuda médica, pero sí ofrecer tu apoyo.

  • Russell G (agosto de 1979). «Bulimia nervosa: an ominous variant of anorexia nervosa». Psychological Medicine 9 (3): 429-48. 
  • Palmer R (diciembre de 2004). «Bulimia nervosa: 25 years on». The British Journal of Psychiatry : the Journal of Mental Science 185 (6): 447-8. PMID 15572732
  • DSM-IV. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (4th ed.). Washington, DC. 1994).