El bullying en los niños: señales, tipos y acciones a emprender

El bullying es una situación muy difícil para un niño, la cual amerita que como padres le demos completa importancia. Aprende cómo reconocer cuando un niño es víctima de bullying y lo que puedes hacer.

El bullying o acoso escolar es una forma de hostigamiento que sucede en las escuelas. Se caracteriza por el maltrato físico y psicológico de manera permanente y constante. Quienes llevan a cabo este tipo de acoso no tienen distinciones al momento de elegir a sus víctimas.

Cualquier joven puede ser acosado en su entorno escolar, bien sea por ser diferente o hasta por no serlo. Generalmente, las víctimas de bullying mantienen el acoso en secreto. Las razones para callar pueden ser vergüenza, creer que pueden superarlo solos o sentir que son más débiles que el acosador al no saber cómo enfrentarlo.

Señales de que tu hijo es víctima de bullying

La detección temprana es fundamental para resolver y evitar en el niño daños psicológicos y emocionales permanentes. Algunos de los siguientes signos podrían revelar que tu hijo está siendo acosado:

1. Cambios en el rendimiento escolar

Quizá tu hijo nunca ha sido el primero de la clase; pero si está siendo acosado, puede bajar su promedio de manera repentina. También, puede perder el interés en sus deberes escolares. Le suelen faltar útiles escolares y dice que los ha perdido y no sabe dónde. Otro signo es que no quiere ir a clases, cuando siempre ha deseado ir.

Visita este artículo: Bullying emocional: cómo reconocerlo y combatirlo

2. Presenta signos de violencia o agresión

bullying-big

Esta es una de las señales más contundentes de que algo anda mal. Puede que una vez tenga una riña o se tropiece y llegue a casa con moretones. Pero si esto sucede con frecuencia y cuando le preguntas por ello, te evade, se torna nervioso, agresivo o notas que miente; lo más probable es que está siendo víctima de bullying.

3. Problemas psicosomáticos

Estos aparecen justo antes de volver a clases, luego de las vacaciones o los fines de semana. El niño tiende a presentar malestares como alteraciones grastrointestinales, dolores inexplicables, opresión en el pecho. Igualmente, puede presentar alteraciones del apetito o del sueño, ansiedad excesiva y nerviosismo.

Estas señales de manera aislada no siempre conducen a una víctima de bullying; pero si detectas más de una en tu hijo, es momento de ponerte alerta.

4. Afectación emocional

bullyng cibernetico

El estrés postraumático que afecta a la mayoría de los acosados involucra trastornos emocionales, tales como baja autoestima, ansiedad, déficit de atención, pérdida de memoria y ansiedad, entre los más comunes. También, puede presentar alteraciones de comportamiento como aislamiento y agresividad.

Tipos de bullying de los que tu hijo puede ser blanco

Las modalidades del acoso escolar han trascendido y mutado conforme avanza la tecnología. De esta manera, se han identificado distintos tipos de bullying, entre los cuales podemos mencionar:

Acoso de baja intensidad

Este tipo de bullying se reduce a insultos verbales, motes, propagación de rumores y humillaciones telefónicas.

Ciberbullying

Cómo saber si tu hijo está consumiendo drogas

Es la manera más demoledora de acoso, puesto que no culmina cuando el niño llega a casa. La humillación que recibe se replica en forma masiva, ya que aumenta el número de espectadores.

Acoso social

Este bullying se caracteriza por promover y generar la exclusión del acosado de las actividades colectivas. La víctima se aísla y evita contactar a sus compañeros, incluso evade a sus amigos más cercanos.

Lee también: Cómo detectar si a tu hijo le hacen bullying en la escuela

Acoso psicológico

Se fundamenta en amenazas relacionadas con un daño físico o la divulgación de alguna información vergonzosa para el acosado, siendo esta última la que más temen las víctimas por encima del daño físico.

Bullying físico

Este tipo acoso es evidente por las agresiones directas. Sucede con mayor regularidad con acosadores de mayor edad o talla física.

Acciones que debes emprender cuando tu hijo es víctima de bullying

Se suele trabajar sobre el bullying cuando el niño ha sufrido más de un ataque y ya tiene secuelas. El principal problema es que los padres tienden a banalizar el hecho. Y lo primero que debemos hacer es darle al asunto la importancia que tiene, sin culpar a la víctima.

Debemos hablar con nuestros hijos, procurando un ambiente de confianza y compañerismo. También, resulta útil acudir al colegio y tratar el tema con el profesor o director. Los docentes pueden supervisar la situación desde otro ángulo y ayudar a determinar lo que sucede.

La actitud de instar a nuestros hijos a devolver la agresión o a no dejarse acosar sin nosotros brindarles un apoyo contundente resulta devastador para ellos. Debemos creer en nuestros hijos, generar una relación de confianza y apoyarlos en situaciones tan difíciles como esta.

Te puede gustar