Bulos sobre alimentación y coronavirus

2 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias
Sobre la alimentación y el coronavirus hay varios bulos que confunden a la población. Es importante conocer qué es verdad para poder intervenir de manera oportuna en cuanto a medidas preventivas.

Se han reportado una gran cantidad de bulos relacionados con la alimentación y el coronavirus. La mayor parte de ellos defienden la capacidad de algunos alimentos o prácticas a la hora de prevenir el contagio o el desarrollo de esta enfermedad. Lo cierto es que poco sabemos sobre la influencia de la alimentación en el desarrollo de esta patología a día de hoy.

Comienzan a publicarse algunos artículos científicos que defienden los beneficios de la vitamina C y D. También hay expertos que recomiendan el consumo de alimentos con carácter antiinflamatorio para prevenir las complicaciones pulmonares, al tiempo que se refuerza el sistema inmunitario. Pero, desgraciadamente, en la actualidad hay poca evidencia al respecto.

¿Cuáles son los bulos más corrientes sobre la alimentación y el coronavirus? En el siguiente espacio vamos a detallar los más populares. Además, te explicamos por qué no debes creer que funcionan.

Alimentación y coronavirus: ¿beber agua caliente evita el contagio?

Alimentación y coronavirus: ¿beber agua caliente evita el contagio?
No hay evidencias que demuestren que consumir agua o bebidas calientes ayude a detener la propagación del coronavirus.

Una publicación a través de National Center for Biotechnology Information sugiere que el coronavirus es sensible a los rayos ultravioleta y al calor. Esta misma afirmación ha sido comentada en varias oportunidades por algunos expertos. A raíz de esto, se extendió uno de los principales bulos sobre alimentación y coronavirus: ingerir bebidas o alimentos calientes puede frenar el contagio.

¡Falso! Aunque se ha comentado sobre la poca resistencia del virus a altas temperaturas, no es cierto que los alimentos o bebidas calientes puedan hacer frente a la propagación del virus. Tampoco es posible que tomar una sesión de sauna diario pueda prevenir el desarrollo de la enfermedad. No hay ningún artículo científico que apoye estas teorías.

De hecho la propagación del virus se está produciendo a nivel mundial, tanto en países de climas fríos como en aquellos que gozan de temperaturas más cálidas. A día de hoy los expertos no son capaces de predecir cuál será el comportamiento del virus cuando llegue la época estival. Por estos motivos, resulta lógico pensar que de nada sirve consumir agua caliente contra el microorganismo.

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El alcohol mata al coronavirus

Otra de las corrientes que circula por las redes es que consumir bebidas alcohólicas evita contraer la enfermedad. El principio en el que se basa esta teoría es que el alcohol podría evitar la replicación de los virus de tipo ARN. No obstante, no existen bases sólidas de tipo científico que avalen esta afirmación.

Lo que sí se conoce a ciencia cierta es que el alcohol, a parte de promover los procesos inflamatorios, reduce la eficiencia de la respuesta inmune. De hecho la literatura científica defiende que el consumo de alcohol inactiva la respuesta inmune innata, disminuyendo la respuesta ante microorganismos dañinos externos.

Hacer gárgaras con sal y vinagre

Hacer gárgaras con sal y vinagre
Las gárgaras con sal y vinagre no ayudan a eliminar el virus causante de COVID-19. Por eso, no es una medida preventiva válida contra la enfermedad.

Son conocidas las propiedades antisépticas de la sal y el vinagre, evidenciadas por la literatura científica. Puede prevenir la proliferación de bacterias y hongos. A nivel bucal, realizar enjuagues con estos productos sirve para mitigar el sobrecrecimiento bacteriano y evitar el mal aliento.

Sin embargo, no hay evidencia disponible de que estos productos tengan un papel protector frente a la infección por coronavirus. Por este motivo, no nos reportará beneficio su consumo en lo que a la prevención o tratamiento de esta enfermedad se refiere.

Algunas otras corrientes aseguran que la ingesta de ajo o su adición a esta receta de enjuague puede potenciar los efectos protectores de la misma. Tampoco existen estudios que avalen esta teoría.

El ajo puede mejorar la sintomatología de ciertas infecciones pulmonares, pero no existen estudios concretos que lo vinculen con la patología causada por coronavirus. De este modo, no se puede realizar una afirmación rotunda al respecto.

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Alimentación y coronavirus: ¿qué debe quedar claro?

El desconocimiento que aún existe sobre la proliferación y el funcionamiento de este virus limita mucho el rango de acción de los expertos. Por lo tanto, todavía no se pueden establecer evidencias de tipo dietético sobre la ingesta de productos y el riesgo de contraer la enfermedad.

A pesar de esto, y con el conocimiento actual sobre el sistema inmune, podemos destacar que una dieta equilibrada y variada ayuna a los mecanismos fisiológicos del organismo. Un adecuado aporte de vitaminas y minerales mejora los mecanismos de la inmunidad innata, disminuyendo el riesgo de enfermar.

Por otra parte, resulta esencial evitar los hábitos tóxicos como el consumo de alcohol. Esta sustancia, además de aumentar la inflamación sistémica, entorpece el correcto funcionamiento de la respuesta inmune. Así, el organismo se vuelve menos eficaz a la hora de rechazar microorganismos patógenos externos.

  • Coleman LG Jr., Crews FT., Innate immune signaling and alcohol use disorders. Handb Exp Pharmacol, 2018. 248: 369-396.
  • Yagnik D., Serafin V., J Shah A., Antimicrobial activity of apple cider vinegar against escherichia coli, staphylococcus aureus and candida albicans; downregulating cytokine and microbial protein expression. Sci Rep, 2018. 8 (1): 1732.