Bypass cardiopulmonar: qué es y en qué consiste

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 17 noviembre, 2018
El bypass cardiopulmonar únicamente se realiza bajo condiciones graves del corazón, actuando como su sustituto.

El bypass cardiopulmonar es una técnica de soporte vital mediante la cual se conecta al paciente a una máquina de circulación extracorpórea (derivación cardiopulmonar). Mediante este proceso, el individuo permanece vivo a pesar de que su corazón y sus pulmones dejen de funcionar.

Lo más habitual es que se utilice durante las operaciones de carácter cardiovascular que requieran actuar directamente sobre el corazón. El corazón se encarga de bombear la sangre y los vasos sanguíneos la llevan por todo el organismo en un sistema de circulación doble unido por los capilares.

De esta forma, el sistema arterial permite que los nutrientes y el oxígeno lleguen a las células, mientras que el sistema venoso recoge los productos de desecho y el dióxido de carbono. Los pulmones se encargan de realizar el proceso de intercambio de gases. Es aquí donde los vasos sanguíneos oxigenan la sangre venosa y eliminan el dióxido de carbono.

Procedimiento del bypass cardiopulmonar

Procedimiento del bypass cardiopulmonar

En ocasiones, operar el corazón mientras está latiendo es extremadamente complicado para el equipo de especialistas. Por este motivo se valora la posibilidad de detener el corazón de manera artificial para trabajar de manera más cómoda.

Al detener el corazón se bloquea la circulación de la sangre oxigenada (sangre arterial), pero también la oxigenación de la sangre venosa que ocurre en los pulmones. Por tanto, la máquina de circulación extracorpórea realiza la función cardiopulmonar. El sistema está constituido por varios componentes: la bomba, que funciona como el corazón, y el oxigenador, que funciona como los pulmones.

En primer lugar, se abre el tórax del paciente mediante una incisión para que el acceso sea más fácil. A continuación, se conectan los vasos sanguíneos que llegan al corazón con el oxigenador mediante una serie de tubos de pequeño calibre. En el oxigenador se transforma la sangre venosa (se oxigena y se elimina el dióxido de carbono).

Por último, la bomba conectada al oxigenador recoge la sangre oxigenada y la impulsa para que siga su recorrido a lo largo del organismo. Para ello, se conecta la arteria aorta a la bomba mediante una punción.

Ver también: Contracción del músculo cardíaco

Efectos secundarios del bypass cardiopulmonar

Efectos secundarios del bypass cardiopulmonar

El bypass cardiopulmonar es una técnica segura y en la mayoría de los casos no supone ningún problema para el paciente. No obstante, toda intervención supone una serie de riesgos que hay que valorar frente al beneficio. Las complicaciones más frecuentes son las siguientes:

  • Hipotermia.
  • Isquemia. Este término hace referencia a la pérdida de riego sanguíneo en una zona concreta. Cuando el aporte de sangre al tejido es insuficiente, se pueden desarrollar lesiones conocidas como infartos.
  • Hemorragias internas.
  • Alteraciones a nivel del Sistema Nervioso Central. Lo más común es que aparezca un síndrome confusional. Las manifestaciones típicas son la amnesia y la confusión, aunque en los casos más severos pueden aparecer alucinaciones.
  • Disfunción de ciertos órganos. Afecta especialmente a los riñones puesto que son órganos muy sensibles a la pérdida de volumen de sangre. Esto explica que el paciente entre en una insuficiencia renal aguda.
  • Arritmias. Alteraciones en el ritmo cardíaco del paciente.
  • Edema. Corresponde a la acumulación excesiva de líquidos corporales en una región determinada. El tejido se hincha debido al ‘encharcamiento’ que producen los líquidos.
  • Neumotórax. Se trata de un colapso pulmonar que ocurre cuando se llena de aire la pleura (una fina membrana que recubre a los pulmones y los protege). El paciente presenta tos, dificultad para respirar y dolor torácico.

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Prevención del bypass cardiopulmonar

Prevención del bypass cardiopulmonar

Los pacientes que se someten al bypass cardiopulmonar poseen alguna enfermedad cardíaca grave. Por tanto, la medida de prevención más eficaz es evitar los factores que aumentan el riesgo de padecer una patología cardíaca.

La obesidad constituye un factor de riesgo clave a la hora de desarrollar patología cardiovascular. Sin embargo, en la mayoría de los casos el paciente consigue bajar de peso a través de una dieta equilibrada y saludable pautada por el equipo médico. Además, realizar de manera habitual actividad física también contribuye a mejorar las condiciones físicas del paciente y facilita la pérdida de peso.

Por último, es importante tener en cuenta que el consumo de cualquier sustancia tóxica deteriora de manera irreversible la calidad de vida del paciente. Por este motivo, se recomienda evitar el tabaquismo, las bebidas alcohólicas y las drogas.