Calificaciones escolares: guía para padres.

Las calificaciones escolares son sinónimo de estrés para muchos padres y niños. Apoyar y estimular a los niños a aprender, a hacerse preguntas y buscar las respuestas puede ser la fórmula para tener buenos resultados.

En cuanto los niños comienzan en la escuela, empieza la preocupación por las calificaciones escolares. Al llegar el boletín de notas se pueden disparar grandes alegrías o frustrantes decepciones.

Como padres nos tomamos muy en serio el tema de las calificaciones escolares, como si fuera una evaluación a nuestro propio desempeño.

Sin embargo, no nos damos cuenta de que son una medición puntual sobre la adquisición y memorización de determinados contenidos académicos.

Se trata de una medición que responde a unas circunstancias. Como tal, no necesariamente indica si el aprendizaje que han vivido nuestros hijos fue exitoso o fracasado. Las calificaciones escolares nos señalan varias cosas, sobre las cuales podemos actuar, sin sufrir ni hacer sufrir a nuestros niños.

¿Qué debemos saber de las calificaciones escolares?

Niño con la mano en la cara y libros en la mesa.
Las calificaciones escolares miden un nivel circunstancial.
  • Las calificaciones escolares son una valoración circunstancial. La nota se obtiene de los exámenes que se hacen a todos los niños por igual. Sin embargo, esos exámenes no toman en cuenta el nivel de maduración, los intereses y el estilo de aprendizaje de cada niño.
  • La nota no siempre expresa el esfuerzo del niño para obtenerla. Un sobresaliente se puede obtener sin ningún esfuerzo, mientras que una nota menor pudo implicar un gran trabajo para el pequeño.
  • Las calificaciones escolares nos muestran los intereses de los hijos. Se les puede hacer más fácil el cálculo o las artes plásticas, mientras que para otros el lenguaje, los idiomas o los deportes son sus fortalezas.
  • Aprobar no significa aprender. La verdad que esconde el sistema educativo que conocemos es que exige que el niño apruebe, pero ello no es siempre garantía de que haya aprendido algo.
  • Una nota intermedia o incluso suspensa o reprobada no es una cualidad del niño. No puede utilizarse para etiquetar al niño o para indicar su valor como persona, menos aún para atemorizarlo o castigarlo.

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¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos?

Hay que ver más allá de la nota

Debemos evaluar cuál fue el esfuerzo que hizo nuestro hijo por obtener la calificación que obtuvo. Esa es la mejor forma de leer las calificaciones escolares y la mejor vía para motivarlo a seguir esforzándose y superándose.

Motiva el esfuerzo diario

No tienes que esperar hasta ver el resultado de un examen para felicitar a tu hijo. Reconoce su trabajo cotidiano en la escuela.

Cuando lo de hoy no salga tan bien, revisad lo que hizo previamente para que se dé cuenta de que puede hacerlo mejor. Estimula al niño a completar sus tareas correctamente y en el tiempo previsto.

Organiza un horario de estudio

Supervisa el comienzo de las actividades para que pueda corregir a tiempo si lo hace mal. Ayuda a tu hijo a tener todo el material que necesita para estudiar y hacer sus deberes. Además, revisa al final que todo lo que se le asignó esté completo.

Déjale tranquilidad para estudiar y hacer las tareas

Padres ayudando en la tareas a una niña.

Para que tus hijos mejores sus calificaciones escolares debes darles un ambiente tranquilo.

Dispón de un espacio tranquilo para estudiar y hacer los deberes. Evita que haya estímulos que lo distraigan como televisores, juguetes o dispositivos electrónicos.

Si no están en casa, verifica que el niño estudia y hace la tarea en sitios adecuados. Además, asegúrate de que tu hijo descansa y duerme bien después de la jornada diaria.

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Mantén un contacto fluido y regular con la maestra

Mantén una buena comunicación con la maestra. Evaluad juntos qué contenidos deben ser reforzados, cuáles son los métodos de estudio y cómo mejorarlos. Si necesita un refuerzo académico, evalúa si puedes contratar unas clases extras.

No amenaces ni prometas

El refuerzo positivo cuando el niño obtiene los resultados esperados no tiene que ser premiado con regalos, sino con palabras de aliento y de felicitación. Asimismo, tampoco amenaces ni prometas algo que no vas a cumplir.

Evita exigir una determinada nota

Explica de forma clara y concreta qué es lo que se espera del estudio. Alienta a tu hijo a dar lo mejor de sí para lograr los resultados esperados. Asimismo, demúestrale que el incumplimiento de los horarios y métodos de estudio tiene consecuencias.

Organiza los materiales de estudio

Divide los materiales más largos en trozos más pequeños para que logre terminarlos antes. Así se siente reforzado, porque va cumpliendo con metas más pequeñas y racionales.

Trabaja los temas de uno en uno

Haz la lista de lo que se debe corregir y decide sobre qué trabajaréis, de a uno. Esto le ayudará a cumplir metas sin agotarse ni frustrarse.

Determina cuál es la prioridad y trabajad en ella. Luego pasad a otro aspecto y, al ser superado, pasad a otro.

¿Qué hacer si nuestro hijo suspende o reprueba?

madre riñendo a su hija
Debemos controlar los castigos ante las calificaciones escolares.

  • Identifica la causa. Comunícate con la maestra para que te dé su punto de vista y podáis elaborar juntos un plan de estudio. Si la causa es la falta de esfuerzo, tienes que hacer un seguimiento diario e intentar aumentar la motivación hacia esas maestras.
  • Habla con tu hijo tranquilamente. Intenta comprender por qué obtuvo ese resultado.  Puedes probar nuevos métodos de aprendizaje que lo involucren de forma más activa.
  • Evita los gritos y las descalificaciones. Esto no logrará que tu hijo mejore su rendimiento. Por el contrario, debes prestar atención a las razones por las cuales no obtuvo mejores resultados.
  • Refuerza el sentido de responsabilidad. Los resultados son producto del esfuerzo y la dedicación al estudio. Evita disculpar a tus hijos con excusas que no son reales: ni el profesor le tiene manía, ni los compañeros de clase son los que no dejan a tu hijo concentrarse.
  • Evita compararlo con otros compañeros de estudio o con sus hermanos. Cada niño es único, así como lo son sus fortalezas y debilidades.
  • Evita convertir al estudio en un castigo. Esto crea un condicionamiento negativo que asocia el aprendizaje con algo malo o aburrido.

Recomendación final

La escuela es una etapa de formación para los hijos. Las calificaciones escolares forman parte del proceso. Anima a tu hijo a superar las dificultades: es el mejor aprendizaje para afrontar los nuevos retos con los que le toque enfrentarse en el resto del sistema educativo, así como en la vida misma.

Finalmente, si después de haber reforzado los métodos de estudio de tu hijo, las calificaciones escolares no mejoran, quizás debas evaluar si tu hijo tiene algún problema de aprendizaje mayor. Para ello deberás consultar con otro tipo de especialista distinto al docente.