Calma los cólicos de tu bebé con estos 4 remedios caseros

Un estudio apunta a que la ansiedad producida por la llegada al mundo puede estar detrás de los cólicos, por lo que es conveniente recrear el ambiente del vientre materno para relajar al bebé

Quien ha tenido hijos lo sabe: un cólico es una experiencia de lo más frustrante. El bebé llora durante horas y, a pesar de que todo, todo parece estar bien.

No tiene fiebre, los pañales están secos, acaba de comer y, sin embargo, continúa llorando como si un dolor profundo lo atravesara. Y no puedes hacer nada. Sólo preguntarte qué le ocurre.

El estrés es enorme, llegas incluso a pensar que no eres buena madre o buen padre. Piensas “yo soy la adulta aquí, ¿no debería controlar la situación y protegerlo de todos los males?”.

Si estás leyendo esto, seguro que has vivido esta escena en más de una ocasión. Pero, ¿sabes qué? La causa de los cólicos se desconoce.

Una de las causas de los cólicos puede ser el estrés

Los cólicos del lactante se definen como episodios de llanto de larga duración repetidos a lo largo de la semana sin causa aparente.

A este respecto, un estudio revela que un porcentaje de lactantes con cólicos presentaba una sensibilidad mayor que otros.

Y la verdad es que, si nos paramos a pensar, parece incluso razonable. Imagina el contraste entre encontrarse en el vientre materno y en el mundo exterior. De la oscuridad a la luz, del latido materno al ruido, de la satisfacción inmediata al hambre…

Esta antítesis provoca ansiedad en los bebés, la cual manifiestan de la única manera que saben: llorando.

Por tanto, debemos ayudarles a relajarse.

Calma los cólicos de tu bebé con 4 remedios

1. Infusión de manzanilla

Manzanilla

La manzanilla contiene una sustancia llamada glicina que tiene efectos relajantes. Además, todos sus componentes son muy suaves, por lo que su organismo lo tolera sin problemas.

  • No obstante, si no estáis seguros, podéis comenzar humedeciendo el chupete antes de que la ingiera directamente.
  • Si lo tolera bien, puede probar un sorbo del biberón.
  • En caso de que todo continúe igual, podrá beber con más asiduidad.

Muchas veces los bebés tienen gases, y este remedio le vendrá genial.

Ver también: Infusión de manzanilla para aliviar las infecciones del tracto urinario

2. Crea un ambiente relajado

madre-bebé

Puedes tomar esta medida para calmarlo, así como para prevenir la aparición de los cólicos. Pon una luz tenue, rodéalo y dale algo agradable a lo que agarrarse.

Incluso puedes recurrir a grabaciones en las que se reproducen los sonidos de cuando estamos en el vientre.

Así se sentirá en un lugar seguro, en el sitio en el que todo es paz y tranquilidad. Se imitará el entorno en el vientre materno donde no necesitaba esforzarse para conseguir nada. Su estrés se reducirá y, con esto, dejará de llorar.

  • Si lo prefieres, puedes optar por otras músicas relajantes, como la de Mozart u otros compositores, pero no dejes a tu bebé en silencio.
  • Recuerda que ellos no han conocido dicho estado hasta que llegaron al mundo. De hecho, esta es una de las razones por las que les cuesta tanto dormir solos.

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3. Mécelo

los niños necesitan nuestros abrazos para ser parte del mundo

Otra forma de llevarlo de manera simbólica a ese lugar seguro es mecerlos de arriba a abajo con la cabeza pegada al pecho.

  • Este movimiento los transportará a su primer hogar, ya que es muy similar al que percibían cuando la mamá caminaba.
  • Asimismo, al tener la oreja cerca del corazón, notarán el latido que los acompañaban en aquel momento, lo que constituye una estupenda herramienta para aliviar a tu bebé.

4. Baño de agua templada

De nuevo, estamos hablando de reproducir el entorno del útero. En él, los niños están rodeados de líquido amniótico, y la sensación de flotar en agua los tranquilizará sobremanera.

Podemos también recurrir a las grabaciones de las que hablábamos antes. De hecho, si combinamos estas dos medidas, el ambiente será casi idéntico al vientre materno que tanto añora.

La experiencia de llegar al mundo es per se traumática. Nunca antes habíamos respirado, por ejemplo. No habíamos tenido la necesidad.

Ese es nuestro primer esfuerzo. Por ello, no es de extrañar que algunos niños muy sensibles encuentren la vida como un lugar hostil que les agota.

A pesar de que estamos siempre a su lado para ayudarlos, para ellos debe ser tan difícil como aterrizar en una isla desierta, desconocida y desconcertante.

Nosotros, los adultos, podemos expresarnos. Nuestros pequeños, no obstante, sólo tienen el llanto para comunicar cómo se sienten.

 

Winter, H. (2014, December 1). Patient information: Acid reflux (gastroesophageal reflux) in infants (Beyond the Basics). Retrieved January 4, 2015, from Johnson, JD; Cocker, K; Chang, E (1 October 2015). "Infantile Colic: Recognition and Treatment". American Family Physician92 (7): 577–82 Barr, RG (1998). "Colic and crying syndromes in infants". Pediatrics102 (5 Suppl E): 1282–6