Calma los cólicos de tu bebé con estos 4 remedios caseros

Ángela Aragón 20 julio, 2017
Un estudio apunta que la ansiedad producida por la llegada al mundo puede estar detrás de los cólicos, por lo que es conveniente recrear el ambiente del vientre materno para relajar al bebé

Quien ha tenido hijos lo sabe: un cólico es una experiencia de lo más frustrante. El bebé llora durante horas, a pesar de que todo parece estar en orden.

No tiene fiebre, los pañales están secos, acaba de comer y, sin embargo, continúa hipando como si un dolor profundo lo atravesara. Y tú no puedes hacer nada, salvo preguntarte qué le ocurre.

El estrés es enorme, llegas incluso a pensar que no eres una buena madre o un buen padre. Piensas “yo soy la persona adulta aquí, ¿no debería controlar la situación y protegerlo de todos los males?”.

Si estás leyendo esto, seguro que has vivido esta escena en más de una ocasión. Pero, ¿sabes qué? La causa exacta de los cólicos se desconoce.

De hecho, se define como episodios de llanto de larga duración repetidos a lo durante la semana, sin origen aparente.

No obstante, un estudio revela que un porcentaje de los niños presentaba una sensibilidad mayor que otros.

Y la verdad es que, si nos paramos a pensar, parece razonable. Imagínate la tranquilidad del vientre materno y presta atención a lo que ocurre a tu alrededor.

Imagina el contraste de oscuridad y luz; el latido de la madre y ruido; satisfacción continua y hambre… Esa antítesis provoca una ansiedad en los bebés que se manifiesta de la única manera que saben: llorando.

Por tanto, es fundamental que los ayudemos a relajarse.

Calma los cólicos de tu bebé con 4 remedios

1. Infusión de manzanilla

Manzanilla hemorroides

La manzanilla tiene una sustancia llamada glicina que tiene efectos relajantes. Además, todos sus componentes son muy suaves, por lo que su organismo lo tolera sin problemas.

  • No obstante, si estáis temerosos, comenzad humedeciendo el chupete antes de que la ingiera directamente.
  • Si lo tolera bien, es hora de que tome un sorbo del biberón.
  • En caso de que todo continúe igual, podrá beber con más asiduidad.

Por otro lado, los bebés suelen tener gases y el remedio le vendrá genial.

Ver también: Infusión de manzanilla para aliviar las infecciones del tracto urinario

2. Crea un ambiente relajado

madre-bebé

Puedes tomar esta medida para calmarlo, así como para prevenir la aparición de los cólicos. Pon una luz tenue, rodéalo y dale algo agradable a lo que agarrarse.

Incluso, puedes recurrir a esas grabaciones en las que se reproducen los sonidos de cuando estamos en el vientre.

Así, se sentirá en un lugar seguro, en el sitio en el que todo era paz y tranquilidad, donde no necesitaba esforzarse para conseguir nada.  Su estrés se rebajará y, con esto, dejará de llorar.

  • Si lo prefieres, puedes optar por otras músicas relajantes, como la de Mozart o u otros compositores, pero no dejes a tu bebé en silencio.
  • Recuerda que ellos no han conocido dicho estado hasta que llegaron al mundo. De hecho, esta es una de las razones por las que les cuesta tanto dormir solos.

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3. Mécelo

los niños necesitan nuestros abrazos para ser parte del mundo

Otra forma de llevarlo de manera simbólica a ese lugar seguro es mecerlos de arriba a abajo con la cabeza pegada al pecho.

  • Este movimiento los transportará a su primer hogar, ya que es muy similar al que percibían cuando la mamá caminaba.
  • Asimismo, al tener la oreja cerca del corazón, notarán el latido que los acompañaban en aquel momento, lo que constituye una estupenda herramienta para aliviar a tu bebé.

4. Baño de agua templada

De nuevo, estamos hablando de replicar el entorno del útero. Allí, los niños están rodeados de líquido amniótico. Por tanto, la sensación de flotabilidad los tranquiliza sobremanera.

Aquí, podemos recurrir a las grabaciones de las que hablábamos antes. De hecho si unimos estas dos medidas, el ambiente es casi idéntico al que tanto añora.

La experiencia de llegar al mundo es per se traumática. Nunca antes habíamos respirado, por ejemplo. No habíamos tenido la necesidad.

Ese es nuestro primer esfuerzo. Por ello, no es de extrañar que algunos niños muy sensibles encuentren la vida como un lugar hostil que les agota.

A pesar de que estamos siempre a su lado para ayudarlos, para ellos debe ser tan difícil como aterrizar en una isla desierta para nosotros.

La diferencia es que los adultos tenemos la palabra y ellos el llanto.

 

 

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