Cómo calmar la alergia de la piel: 3 tratamientos caseros

Gracias a las propiedades de algunos aceites esenciales podemos mejorar las molestias provocadas por la alergia de la piel y encontrar un alivio inmediato de forma natural

La alergia de la piel es un trastorno que se caracteriza por brotes de inflamación y picor difíciles de sobrellevar. Quienes la sufren pueden llegar a perder la paciencia, ya que causa un malestar que puede llegar a ser insoportable. Además, suelen ser difíciles de tratar. Los antihistamínicos, que conllevan efectos secundarios, no siempre funcionan.

Descubre en este artículo cómo puedes calmar la alergia de la piel con estos tres tratamientos caseros y naturales. La base de su composición son aceites esenciales que tienen la virtud de calmar la piel y acelerar su regeneración y curación.

Las causas de la alergia de la piel

La alergia de la piel es un problema difícil de tratar porque sus causas pueden ser diversas:

  • Alergias alimentarias
  • Dieta poco equilibrada, rica en grasas y lácteos
  • Estrés y otros trastornos nerviosos
  • Reacciones a productos de higiene o cosmética
  • Acumulación de toxinas en el organismo

Por este motivo, descubrir el origen de la alergia de la piel puede llevarnos bastante tiempo. Además, los tratamientos convencionales no siempre resultan eficaces. Desde un punto de vista natural, además de realizar un tratamiento tópico como proponemos a continuación, también deberíamos mejorar nuestra dieta y estilo de vida.

alergia de la piel

3 tratamientos naturales

1. Aceite esencial de manzanilla y aceite de coco

La manzanilla es un excelente remedio para tratar cualquier problema inflamatorio. Además, también nos ayuda a mantener la hidratación de la piel y combatir el picor. Podemos aplicarnos cataplasmas de manzanilla o, mejor todavía, adquirir su poderoso aceite esencial.

Recomendamos diluir siempre los aceites esenciales en otros aceites vegetales básicos para evitar la irritación cutánea. En este caso, proponemos combinar el aceite esencial de manzanilla con el aceite de coco virgen extra. Este aceite es muy beneficioso para casos de alergias, eccemas y urticarias y equilibra el pH de la piel.

Además, el aceite de coco es muy nutritivo pero no engrasa la piel en exceso. Por lo tanto, es adecuado para todo tipo de dermis (secas, mixtas, grasas). Esta loción puede servir, también, como hidratante facial para pieles sensibles. 

Ingredientes

  • 3 cucharadas de aceite de coco virgen extra (45 g)
  • 8 gotas de aceite esencial de manzanilla

Elaboración y aplicación

  • Mezclar ambos aceites.
  • Aplicar sobre la piel hasta que se absorba la loción.
  • Repetir la aplicación tres veces al día hasta notar mejoría.
aceite de manzanilla para la alergia de la piel

2. Gel de aloe vera y aceite esencial de lavanda

Para calmar la alergia de la piel necesitamos ingredientes que hidraten y protejan la piel a la vez que favorecen su regeneración. Para ello contamos con el aloe vera, una gelatina que se extrae de las pencas de esta planta. Podemos tener nuestra propia planta en casa y, de este modo, tendremos a mano un buen remedio para casos de quemaduras, heridas, irritaciones, etc.

El aceite esencial de lavanda, además de tener un delicado y delicioso aroma que nos da sensación de limpieza, también tiene propiedades para la piel. Nos ayuda a calmar las inflamaciones y previene las infecciones. Además, alivia el picor y acelera la recuperación cutánea.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de gel de aloe vera puro (30 g)
  • 6 gotas de aceite esencial de lavanda

Elaboración y aplicación:

  • Combinar ambos ingredientes.
  • Aplicar sobre la piel hasta que se absorba la mezcla y repetir la aplicación tres veces al día hasta notar mejoría.

3. Aceite de germen de trigo y aceite esencial de menta

Si queremos conseguir un efecto refrescante que alivie el picor y, al mismo tiempo, nutrir la piel en profundidad, recomendamos este tratamiento tópico para las alergias. El ingrediente principal es el aceite de germen de trigo, muy rico en vitamina E, que hidrata, suaviza, protege y regenera la piel.

El aceite esencial con el que vamos a potenciar esta loción es el de menta. Además de sorprendernos por su intenso aroma, la menta refresca la piel y alivia la inflamación y el prurito. También favorece la circulación en el lugar donde la aplicamos.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de aceite de germen de trigo prensado en frío (45 ml)
  • 6 gotas de aceite esencial de menta

Elaboración y aplicación

  • Mezclar ambos aceites.
  • Aplicar sobre la piel hasta que se absorba la loción. Debemos evitar zonas sensibles como los ojos, ya que la menta podría causar una irritación en las partes más delicadas del cuerpo.
  • Repetir la aplicación tres veces al día hasta notar mejoría.