Cómo cambiar tu pensamiento negativo

Para cambiar un pensamiento negativo debemos modificar primero nuestra forma de ver las cosas y aprender a responsabilizarnos únicamente de aquello que de verdad nos corresponde

¿Cómo dirías que es tu pensamiento habitual? Nos referimos a esa voz que está en tu cabeza y que surge de forma irracional y automática a lo largo de tu vida.

Si estás leyendo este artículo sobre cómo cambiar tu pensamiento negativo es porque este se está convirtiendo o ya es un problema habitual.

Sin embargo, no deberías tratar de eliminar esta clase de ideas todo el tiempo. Bien utilizados y vistos con objetividad, los pensamientos negativos te dan señales de qué cosas cambiar o dónde necesitas trabajar algo.

En caso de que estas ideas te estén limitando, pon en práctica estos trucos para cambiar tu pensamiento negativo.

1. Pasa a la acción con respecto al pensamiento negativo que estás teniendo

Pasa a la acción con respecto al pensamiento negativo que estás teniendo

Será imposible que trates de cambiar tu pensamiento negativo por ideas puramente buenas, agradables y positivas. De hecho, una vida absolutamente favorable te pondría en riesgo en muchos sentidos.

En lugar de enfocarte en vano en lo que no es posible, analiza esas ideas que te están molestando:

  • ¿Con qué tema se relacionan?
  • ¿Con que acción específica podrías calmar esa idea?

Cuando tengas claras las respuestas de estas dos preguntas sabrás cómo avanzar. Por ejemplo, tu pensamiento negativo podría girar alrededor de la idea de que tu relación de pareja va a terminar.

Al analizar lo que está pasando podrías descubrir que tu esposo ya no habla contigo ni pone interés en lo que te ocurre. En ese caso, puedes pasar a la acción y solucionar el problema.

Si no actúas, corres el riesgo de estresarte más de la cuenta y enfrentarte justo a aquello que tanto te mortifica. Mejor pon manos a la obra y reduce los problemas cuanto antes.

Ver también: 6 pensamientos negativos que dañan tu dieta

2. Medita

¿Buscas cambiar tu pensamiento negativo enfocado a factores internos como tu personalidad o tu físico? Mucha gente tiene serios problemas para aceptar quiénes son y diversos aspectos personales.

En este caso, además de trabajar el problema como en el punto anterior, debes reconciliarte contigo. Puede resultar un proceso complejo, pero siempre es mejor que seguir con las ideas que tanto te afectan.

Algunas ideas que requieren de este trabajo interno son:

  • “No soy capaz de…”
  • “Debería ser más hermosa”
  • “No soy lo suficientemente inteligente”

Si sientes que meditar no te es suficiente, prueba con la terapia psicológica. No siempre podemos lidiar con estos problemas por nosotros mismos.

3. Rodéate de gente positiva

amigos

Cambiar tu pensamiento negativo es un proceso gradual que es más fácil cuando estás con gente que te aporta buena energía. Hay personas que, en realidad, no tendrían pensamientos negativos si estuviesen con las personas correctas.

Analiza a la gente con la que pasas la mayor parte de tu tiempo. Recuerda que ellos te definen en gran medida y aunque los quieras mucho, a veces es mejor alejarte un poco.

Por ejemplo, tus ideas acerca de que no eres lo suficientemente buena en tu trabajo pueden derivarse del hecho de que tu mamá siempre te compara con algún conocido.

En ese caso, te estarías comparando con personas que tienen características y una realidad distinta.

En este sentido, cualquier persona que sea tóxica para tu vida debe tener un acceso limitado a ti. Olvida por un momento tu intención de ser agradable o buena persona: si te está afectando, aléjate un poco.

Te recomendamos leer: No solo los demás son tóxicos, tú también eres una persona tóxica

4. Reparte responsabilidades

Otra forma de cambiar tu pensamiento negativo es dejar de tomar responsabilidades que no te corresponden y que te imponen cargas que no necesitas.

Este es un problema muy común en personas que suelen estar al mando en su familia o en su trabajo.

  • Por ejemplo, las madres que siempre están culpándose porque sus hijos obtienen malas calificaciones pero no se paran a analizar que su pequeño no presta atención a sus profesores ni hace las tareas.
  • Desde luego que mamá tiene algún grado de responsabilidad. No obstante, en el momento en que ella imponga consecuencias a las malas notas, el niño aprenderá a actuar como debe y mamá podrá liberarse de esas ideas.

5. Deja de actuar como víctima

Deja de actuar como víctima

¿Todo el tiempo te quejas por lo que está mal porque crees que mereces más? Bueno, pues hacerte la víctima facilita la aparición de pensamientos negativos.

La siguiente vez que estos aparezcan, pregúntante qué estabas esperando y qué has hecho para lograrlo. Este punto tiene mucho que ver con el primero que mencionamos.

Cuando dejas de actuar o postergas tu toma de decisiones, tú misma estás saboteando tu avance y las posibilidades de llegar a donde quieres.

Entendemos que es muy fácil ser la víctima. De esta forma te proteges cuando las cosas salen mal y tienes una justificación para no pasar a la acción.

Pero, ¿por cuánto tiempo te puede funcionar esto? ¿De verdad te está dando alguna ventaja?

Al limitarte a ser una víctima, cedes el control de tu vida a otros factores y eso nunca es tan gratificante como trabajar por lo que deseas.

Ahora dinos, ¿tú qué haces para cambiar tu pensamiento negativo? ¿Habías pensado en estas opciones?

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